domingo, 3 de abril de 2016

"Lavín compae" Oeste de la Alcazaba. Posible apertura?

"El mayor éxito de un alpinista no es subir una montaña, sino hacer que su nombre quede ligado a ella para siempre".

Apuntar como primer dato, que no se exactamente si dicha ascensión por la Cara Oeste de la Alcazaba se trata de una nueva vía o no. Saber si alguien ha subido ya por allí o no lo ha hecho es algo tan relativo como desconocido.
Pero lo cierto es que no hay ningún dato escrito que así lo atestigüe.

Ciertamente la teórica apertura fue de manera accidental ya que nosotros íbamos a la Oeste Directa, pero la noche y la densa nevada que caían esa mañana en toda la zona nos hicieron tomar como referencia por equivocación la travesía a izquierdas y la posterior cascada, (itinerario paralelo y similar al de la Oeste directa).
Además, para mas inri, no supimos del suceso hasta que no llegamos al coche y observamos la guía de escaladas de Antonio José Herrera, apodada "la biblia". Por donde habíamos subido no ascendía vía reseñada alguna y si un canalón con sus respectivos resaltes.

foto de A.J.Herrera, extraída de su guía de escaladas.

Ya durante la escalada sospechamos, pero estábamos tan metidos en el ascenso y con el tiempo justo que preferimos ascender y ascender, además ante tales condiciones de hielo, priorizamos el disfrutar y seguir.
La Oeste Directa está catalogada como AD, y tras superar la primera cascada algo me olió mal, un WI4 en hielo no me parecía dificultad para esa catalogación, luego más arriba y tras no estrecharse nunca la canal, volvimos a sospechar, pero continuamos, no había otra opción.
El resto fue ir superando resaltes helados y bonitas cascadas, de menor y mayor dificultad, hasta un total de 5 mientras el valle iba abriendo por momentos. (WI 4, 2, 2, 3+ y 3+, aprox.).
Llegamos a Madrid a las 3 de la madrugada de ese mismo domingo, habíamos realizado más de 14 horas de actividad y la vuelta en coche.

El lunes me picó la curiosidad y tras comentar el tema en el foro nevasport (lugar donde mayor información de la sierra puedes encontrar), me respondieron al hecho gente experimentada y conocedora de la sierra.
Además de que las condiciones de hielo eran excepcionales, ya tenían controlado ese itinerario como posible vía nueva, pero nadie se había adentrado al corazón de la sierra a intentarlo.


Lo primero que me instaron era a que la pusiéramos nombre y tras dialogar con mis compañeros decidimos apodarla "lavín compae", lo que se crea, nace y alberga en Granada, que se mencione en "granaíno".

De todas formas esta historia puede dar 1.000 vueltas y puede salir un "propietario" anterior. Pero como explico; si los más conocedores de ello no tienen noticias, A.J.Herrera al recopilar información para su guía no encontró itinerarios aparte de los descritos y nadie la ha reclamado hasta ahora, a 95% que se trate de una apertura.

Me han dicho hace unos días: ¿pero como va a haber una vía así sin abrir en una sierra tan conocida?. Sí es raro sí, y más itinerarios tan visuales, pero es que son casi 7 horas de aproximación, el alpinismo moderno, se escala mucho y se anda poco y eso es un punto a nuestro favor a la hora de llegar a lugares más lejanos. Son casi 15 kilómetros de caminata con 15 kilos para llegar a pie de vía. Busca algo así en el Pirineo.

Luego está el otro handicap: ponte debajo de 900 metros de paredón y escala si puedes a 3.000 metros para llegar en el día al coche,

LA VÍA EN SÍ.

Se encuentra entre la "Oeste directa" por la izquierda y "el amor de mi vida" por la derecha.

Se trata de una vía irregular, ¿Qué quiere decir esto?. Pues que el mismo itinerario, alberga tramos técnicos de dificultad y tramos bastante asequibles.
Por la morfología de la Cara Oeste de la Alcazaba, la cruzan tres grandes bandas rocosas denominadas vasares, atravesar dichos vasares representan las mayores dificultades del itinerario y normalmente están defendidos por sendas cascadas de hielo más o menos difíciles de encontrar en condiciones.

Entre los vasares descritos hay rampas de nieve que oscilan desde los 45º a los 30º y nutren a la pared de descansos naturales para poder coger aire y hacer la ascensión más aeróbica.

Nosotros nos encontramos por el camino con 5 dificultades en forma de cascadas de hielo.


Foto cedida por Fernando W, de foro nevasport

La primera de ellas es la de entrada.
Si bien ya hemos ascendido por el corredor oblicuo para llegar al hielo, considero el inicio de la vía esta cascada situada a 2740 metros de altitud.

LARGO 1º: 20mts. WI4.
Se trata de una cascada con un inicio vertical a 90º, tras unos 3 metros verticales, se continua otros 5 metros, menos inclinados cercanos a los 80º para salir por la parte derecha a las rampas de nieve. Nosotros montamos la reunión a la izquierda en roca con pitones y friends.

retratillo currado por Carlos de CHC.


Tras la primera cascada observamos por arriba otras dos de dimensiones considerables y continuamos por terreno nevado de fácil progresión mientras nevaba de manera irregular.

Podemos ver la 2ª y la 4ª

Un tramo helado dio paso al segundo resalte 40 metros más arriba, no sacamos la cuerda y lo hicimos uno a uno, un tramo de unos 5 metros con inclinación media a 60º-65º, escalonado y con tramos a 90º y a 40º de poco tamaño.


Continuamos unos metros más por nieve buena y llegamos al siguiente resalte, el 3º para nosotros. Si bien estos dos más pequeños se podían "escaquear" por la izquierda preferimos darle de frente con vistas al hielo situado más arriba, unos buenos metros de hielo para escalar.

Para el 3º tampoco utilizamos la cuerda, era corto aunque inclinado. Unos 3 metros a 70º para continuar con el juego de piolet tracción.


Con las vistas puestas en el 4º y más largo de la vía, continuamos hasta sus pies observando sus características. Aquí si tiramos un largo.

LARGO 2º: 35 metros, WI3+.
Dicho largo desde abajo no parece lo que luego es, parece más pequeño y una vez en el ajo la cosa cambia.



Montando la R.0 en una roca triangulando con pitones, el primer paso son 2 metros verticales a 90º, despues la vía da paso a una zona más cómoda de 4 metros a 50º, desde allí la cosa se vuelve a empinar con un corto tramo a 65º-70º hasta llegar a una pequeña cueva bajo la cortina principal.


Aquí comienza lo bueno; una travesía a derechas (70º) de un par de metros te depositan bajo la parte más vertical, casi 3 metros a 90º con hielo un tanto malo y una salida a izquierdas técnica y extraña.
Desde allí la cosa aminora y el hielo comienza a perder verticalidad progresivamente de 65º a 40º para llegar a unas nuevas rocas a la izquierda donde montar la reunión.
Quizás no se trate del largo de mayor grado (si tomamos los grados por sus definiciones pero si el más técnico, ya que no es sólo subir en la vertical).

Tras la salida de este resalte la cosa se abre, salen palas de nieve hacia ambos lados, probablemente debido al vasar que atraviesa las Caras Norte y Oeste de la montaña. Son escapes naturales que te llevan a la Laguna de la Mosca, pero preferimos tirar a cumbre a pesar de las horas, el día había abierto y la nieve había dejado de caer.

Tras subir en la vertical, llegamos a una nueva zona rocosa y un nuevo resalte. La pared había sido buena con nosotros y nos regalaba un último resalte, para alegría de Gayu, así habría un largo para cada uno. Éste el 5º resalte y 3er largo de cuerda.

LARGO 3º: 5 metros, WI3+.
Cogió los aperos Gayu y comenzó la escalada.
Son unos 5 metros a 80º de media, si bien los primeros dos metros son a 90º, los tres últimos pueden tener 75º. Algo mantenido para meter un par de protecciones y salir a una campa de nieve un tanto delicada por la piedra suelta.

La reunión la montamos también con buenos clavos y algún que otro friend.


Salimos de la vía a las 12:30, frente a nosotros la pala de nieve de bajada de la Alcazaba, ya no había más resaltes que picar, así que decidimos rápidamente si para arriba o para abajo. Se decidió para arriba, más bien porque Gayu no había subido jamás a la Alcazaba.

Así que otros 200 metros de desnivel hasta el collado y poco más a cumbre..



Una cumbre trabajada y sudada...

Sudada como el croquis que me pasa Gayu.



Y para terminar un time lapse grabado desde el Refugio de la Caldera hacia el Mulhacén, no os perdáis los últimos segundos del vídeo y el colorido que toma la Cara Norte.



Ahí queda todo el itinerario, que se la primera o no, nos hizo disfrutar de un buen día de alpinismo.




















sábado, 23 de enero de 2016

Norte clásica invernal al Pico Almanzor (WI3, 135mts.).

Hacía fresco en la habitación del refugio, levanté la cabeza entre las mantas que usaba como abrigo, habían llegado personas bastante tarde y alborotado un poco, también teníamos un "oso roncador" no muy lejos de nuestras literas.

Nos levantamos los primeros y bajamos al comedor aún a oscuras. Salimos fuera para la meada matinal, la luna llena iluminaba todo el circo y la temperatura era elevada, 3ºC en el termómetro, aunque parecía algo endurecida la capa superior. 

Desayunamos y nos preparamos en la zona de las taquillas mientras la gente ya empezaba a desperezarse para sus desayunos. Salimos por la zona estrecha del embudo que se forma en el refugio y una vez ataviados partimos por el mismo camino de huellas de la jornada anterior con los frontales encendidos y rumbo a la Hoya Antón.


A pesar de la temperatura elevada para estas fechas, la nieve aún se encontraba dura, bien compactada de las lluvias de días anteriores y la progresión era cómoda y perfecta.

Pronto nos presentamos en la Hoya Antón bajo los resaltes N y E, y cambiamos de rumbo hacia la Portilla Bermeja, donde la pendiente sube en inclinación. En el cielo nubes altas.

Superamos la canal mediante el trazo de zetas amplias y llegamos al pequeño llano que forma la base del Sagrao, desde allí salen interesantes vías en mixto. Pero nuestro interés se mostraba al otro lado, en el lado derecho.

Nuevamente la pendiente se acentuó y con bastante peligro comenzaron a caer "proyectiles helados" procedentes de la Portilla del Crampón, pero no uno aislado, sino que una lluvia más bien constante.


Debido al evidente peligro, subimos con rapidez los primeros metros y con la vista puesta en todo momento hacia arriba para esquivar los trozos de hielo. En cuanto pudimos no salimos de la canal por la derecha y comenzamos a rodear la base del Almanzor hacia el Diedro Esteras por terreno bastante helado en donde los crampones mordían lo justo el hielo.

Espolón de los López y Canal Este.
Fuimos dejando a mano izquierda; el Espolón de los López, la Canal Este y llegamos a la vertical del Diedro Esteras. Nos paramos visualizamos y valoramos; a realidad es que se encontraba escaso de nieve como toda la sierra, hasta su base se podía subir perfectamente pero la pared central que forma el diedro y punto más álgido albergaba poco hielo.
Desconocíamos si había hueco para emplazar protecciones en roca, ya que Juanjo cuando lo hizo un par de años atrás protegió totalmente en hielo, así que lo descartamos y tiramos hacia la Norte, situada un poco más allá y "tras la vuelta de la esquina".


Ascendimos unos metros hasta la entrada de la canal y cuando asomamos; perfecto!. Estaba la entrada en buenas condiciones, 1h 40min. desde el Refugio y ¡a disfrutar!.

En la parte derecha sobre una fisura montamos la R.0., un tanto retirada del inicio pero ideal ya que caía hielo de arriba en ocasiones. Iba a ser importante la velocidad de la escalada ya que con la temperatura tan alta el hielo pegado en las rocas iba cayendo.


Largo 1º, (60º, 25 mts.):
Tiró Juanjo de primero, los primeros metros ascendió por nieve blanda hasta el inicio del tramo helado. Allí protegió en la roca de la derecha y comenzó a ascender el tramo con mayor inclinación, de unos 4 metros a 60º.


Después del resalte giró a derechas totalmente para continuar en dirección a la cascada, otros 6 metros mantenidos a 50º de hielo, montando la reunión en dos clavos situados en las rocas de la derecha unos metros antes de llegar a la mayor dificultad.

Largo 2º, (80º, 25 mts.):
Me tocaba a mi el segundo largo. Tome todos los utensilios de escalada e inicié el largo; primero recorrí un corto tramo inclinado a 40º para llegar a los pies del tramo más vertical, allí vi que las posibilidades de protección en roca eran numerosas, así que friends al canto y a subir los 6 metros mantenidos a 80º con dos seguros intermedios.



Tras la cascada, llegué al gran nevero central que estaba bastante helado y continué hasta llegar a la parte superior tras 15 metros por el nevero.
Allí monté la reunión triangulada con clavo, friend y wallnuts.


Largo 3º, (55º, 50 mts.):
Por la parte izquierda-superior del nevero partía un estrecho y bonito corredor. Por allí tiró Juanjo para el tercer largo.
Protegiendo de igual manera en roca y ascendiendo tramos cambiantes de nieve blanda, con nieve dura y hielo, tramo bastante mantenido y espectacular durante 25-30 metros.


Después la canal se amplía a otro nevero más pequeño y al final de éste a la izquierda en una fisura vertical y perfecta montó Juanjo la R.4 con friend medianos.
Largo 4º, (45º, 35 mts.):
Lo lógico es continuar en ensamble hasta la brecha que forma la cumbre del Almanzor con su secundaria del vivac (terreno de 40º sobre nieve, no más de 20 metros).
Nosotros salimos por la izquierda de la reunión por terreno nevado con rocas, un corto corredor inicial de 45º y una salida sobre rocas, para recorrer un nevero caminando y llegar a un paso rocoso de un poco de equilibrio y delicado.


Tras el paso llegamos a los bloques de cumbre, recorriendo los últimos 10 metros sobre nieve y roca para montar la reunión última en el mismo vértice geodésico.


Llegamos los dos al último metro del Sistema Central, en medio de un día cubierto pero cálido, 3 o 4º en la cumbre y con los rayos del sol pasando entre las nubes, ¡vaya día de Enero!.

Llevábamos 5 horas de actividad, aproximación más escalada y paramos un momento para ingerir algo y enviar calorías al cuerpo. Mientras tanto disfrutamos de las vistas al circo y sobre todo a la Meseta Sur que aún seguía sumergida bajo aquel manto algodonoso de nubes.


No tuvimos mucho tiempo de estancia arriba, varias cordadas subían por la normal y comenzaban a montar atasco en la canal de bajada, por lo que tiramos los 60 metros de cuerda desde el mismo vértice geodésico hacia abajo y comenzamos a rapelar.

La cuerda nos dejó justo en la entrada, de la Portilla del Crampón venían más personas con guía y uno solo sin arnes, ni nada, por no llevar no tenía ni conocimientos. Nosotros no quisimos decir nada pero otros más profesionales si lo hicieron, alertándolo.

Nos comentaron que por la Portilla del Crampón caía de todo, así que descendimos por la Portilla de los Cobardes, raramente usada, pero ya había pasado unas cuantas veces por allí.


Llegamos a un hombro que daba a las "Canales Oscuras" y desde allí trazamos una travesía por un nevero inclinado para salir a un nuevo hombro que nos llevó hasta una corta canal inclinada a 50º con acceso a las palas norte del Almanzor.

Por las duras palas descendimos y fuimos bordeando todo el Almanzor de nuevo pasando por la base de la norte y el resto de vías descritas con anterioridad. 


Nuevamente salimos a la canal que da acceso a la Portilla del Crampón y por allí descendimos cómodamente con buena nieve, blanda y estable como para no forzar las rodillas. En nada de tiempo estábamos en la Hoya Antón y desde allí caminito al refugio para llegar sobre las 14:30. ¡Buena hora de llegada!.

El refugio al ser sábado estaba hasta arriba, nos quitamos los "archiperres" por allí sentados en unas rocas y descansamos mientras comíamos algo. Rehicimos la mochila y rumbo hacia los Barrerones.


Sobradamente es el tramo mas odiado del montañero "gredensi", y más de vuelta. El sol apretaba de lo lindo en un día primaveral en el que no corría ni gota de viento. El agua del deshielo corría por todos lados e inundaba el camino, las botas caladas con tanto charco y la frente sudando.


En fin, es el precio a pagar por un lugar de este calibre; "el gran Circo de Gredos".


PD: No nos saltamos las jarras y el gran bocata de "la bodeguita", esta vez inédito; oreja con salsa picante.

Desnivel: 900 mts.
Longitud: 12 kms.
Horas: 9 horas 10 minutos.

fotos: 
Juan Jose Felipe
Daniel Pelegrina

viernes, 22 de enero de 2016

En busca del hielo. Sierra de Gredos. Diedro Calé.

itinerario realizado
Hacía muchos años que en mi periodo vacacional invernal no estaba en casa. La verdad que había vuelto de Sierra Nevada el lunes de hacer una buena actividad y ya estaba acechando planes con Juanjo para compartir el fin de semana próximo.
Mí sueño por excelencia me volvía a dejar de lado, y es que en el Pirineo había estado nevando en abundancia hasta el mismo martes e ir para allá el Jueves me parecía muy precipitado, tanto por riesgo de aludes como por nieve blanda para progresar.

Pensé en un plan más cercano y entonces tras ver unas fotos de los amigos de facebook de Gredos alpino  de esa misma semana con todo tan helado, la motivación se renovó y salió por completo como flor de primavera.

Propuse plan a Juanjo y aceptó; marcharíamos el Viernes temprano con la idea de llegar pronto al circo y escalar algo por el escalón superior, el domingo lo dedicaríamos a una actividad más completa por la zona del Almanzor y volveríamos a Madrid. Trato cerrado.

La semana fue frenética y pronto llegó el Viernes. Salí del portal cargado con la mochila y........estaba lloviendo!! Esperé al "despistado" de Juanjo y juntos partimos hacia las estribaciones del Sistema Central más Occidental.

Los 7ºC y la lluvia de Talavera de la Reina no auguraban nada bueno y los 5ºC del Puerto del Pico menos aún. Llegamos a Hoyos del Espino a las 8:45 con la idea de informarnos sobre el estado de la nieve, paramos en el Bar de la Galana, pero aún estaba cerrado, así que volvimos a la Bodeguita. Nos tomamos un café mañanero para despertar el cuerpo y observamos que una densa niebla cubría toda la sierra. Un manto tan neblinoso como nuestro futuro en el circo con estas temperaturas tan altas.

Creo que pudo ser la cafeína del café la que nos indujo a salir del bar y montarnos en el coche rumbo a la Plataforma. Allí 7 coches aparcados a las 9:30 de la mañana, -"debemos ser los únicos tontos que no nos hemos enterado de la previsión meteorológica"-.

Con esa misma inercia nos disfrazamos de montañeros en el interior de la furgui, evitando el continuo "chirimiri" y repartimos el material de escalada como si fuera a estar formada "la Gredos Circus" (la más espectacular cascada del circo). A ésto de la motivación ficticia ya empezaba yo a acostumbrarme tras venir de Sierra Nevada hace escasos 4 días.

Comenzamos a caminar bajo densa niebla, suave chirimiri y ni gota de nieve y hielo por el empedrado camino inicial. De charleta fuimos tirando y llegamos al rellano del Prado de las Pozas donde también escaseaba el manto blanco.


Los Barrerones estaban cubiertos por la niebla y ya pensábamos tan sólo en llegar lo más secos posibles a la zona de la laguna y el refugio de Élola sin actividad en mente para la jornada de hoy.

Sobre los 2100 metros de altura y antes de llegar a la Fuente de los Cavadores el manto ya era continuo de nieve para consuelo nuestro, además se abrió un claro en el centro del cielo por donde pudimos ver azul y parte de la Garganta del Prao Puerto.

Avanzamos hasta los Barrerones, quizás sea es lugar más espectacular para los meros senderistas, desde allí se puede ver todo el circo en su amplitud, para mí el rincón más bello de todo el Sistema Central en sus casi 350 kilómetros de extensión.

A nosotros esta vez no se nos mostró, tan sólo la cuerda de la Galana a Cabeza Nevada y sólo fue un momento ya que el interior de todo el circo estaba poblado de densas nubes.


Continuamos el camino hacia el corazón del circo, el agua rebosaba por el camino de bajada de los Barrerones, la temperatura rondaría los 5ºC sino más, y tras perder altura comenzamos a pisar nieve algo más compacta y dura, -"el micro-clima del circo"-.

Llegamos a la Laguna Grande de Gredos, estaba helada sólo por una parte y fracturada casi en su totalidad, por lo que no íbamos a cruzar por encima.


La bordeamos por el lateral y llegamos al refugio que permanecía cerrado con la puerta libre de nieve, aunque estaba todo bastante mojado por las lluvias matinales.

Entre la densa niebla húmeda y la caída de agua constante de las canales del tejado, nos cobijamos en el voladizo metálico. Allí sacamos algo de comida y a la vez que barajábamos las posibilidades un gran claro nos mostró gran parte del Casquerazo, Hoyuelas y Hermanitos. Poco después sería el Cuchillar de Navajas y el Almanzor.


Como si de algo del más allá se tratase en escasos 5 minutos las nubes desaparecieron del circo y el cielo azul apareció como telón de fondo. Ésta era la nuestra.

Estaba claro que había que subir lo más alto posible a hacer actividad, actividad por otro lado que tan sólo nos ocupara unas pocas horas ya que el reloj marcaba ya las 14 y la luz no estaba presente más allá de las 19.


Con los ojos puestos en el Cuchillar de Navajas y conscientes de que no había hielo, partimos rumbo al segundo escalón con la intención de hacer alguna de las canales de nieve que esconde el cuchillar.

Nos dirigimos en principio rumbo a la Hoya Antón, para tras ganar algo de altura girar 90º nuestro rumbo y comenzar a ascender en dirección a la base de la Cascada de la Araña, tristemente formada por hielo de "flash". Desde allí por un corredor de unos 45º de media y nieve dura, ascendimos diagonalmente a derechas para montarnos en el segundo escalón. Lugar desde donde se accede a los corredores y vías más altas del cuchillar.


De las tres canales existentes, (corredor oculto, canal de los diedros y canal fácil), optamos por subir por la central de ellas, así de paso podíamos ver como se encontraban los diedros gallego y calé, para hacernos una idea del hielo que podía presentar la zona del Almanzor al día siguiente.

Vistas desde el segundo escalón de Galana, Ameal, Risco Moreno y Cerro de los Huertos.

Y.......bingo!!!, tras adentrarnos en la canal, observamos que el Diedro Gallego se mantenía en buenas condiciones, incluso mejores que las del año pasado cuando lo ascendimos, así que por inercia ascendimos unos metros más hasta llegar a la entrada del Diedro Calé.



Se presentaba en buenas condiciones, la segunda parte que forma el diedro perfecto, lo cubría una capa de hielo con poco espesor pero había que probarlo. Juanjo tenía sus dudas, pero ante aquella visión del corredor, yo no me podía ir para casa sin subir por allí, o por lo menos probarlo. -Con protección en roca, por todos lados se sube "seguro"-.


Montamos la R.0 con friends a los pies de la estrecha entrada y tiró Juanjo de primero, recorriendo unos 20 metros a 50º hasta situarse antes justo del bloque empotrado, lugar donde se forma el diedro perfecto y presenta sus mayores dificultades.

























Para el segundo largo tiré yo; primero recorriendo 3 o 4 metros hasta situarme en el bloque 
empotrado. Allí para continuar por la plancha con hielo fino de la derecha, protegí en el mismo bloque con dos seguros en roca a prueba de toda bombas y probé a clavar en el hielo.
Éste era de un grosor mínimo, 5 centímetros a lo mucho pero perfecto para clavar y ascender por la plancha a unos 70º de inclinación. Después el diedro continuaba con bastante nieve y estrecho a unos 55º hasta salir otros 10 metros a la arista. 

























Una vez en la arista, ésta se presenta con bastantes bloques, hay que ir ascendiendo por ellos, se puede ir en ensamble o con un último largo. En principio pensamos continuar en ensamble pero la dificultad era tal que cuando Juanjo llegó arriba decidió montar algo.


La dificultad como tal no reside en un paso en concreto, pero los bloques recubiertos de nieve semi-dura forman huecos entre sí peligrosos. Y para seguir el mejor itinerario hay que bordear muchos de ellos por terreno expuesto en general, por ello la mejor solución es tirar un último largo de cuerda aunque esta roce mucho.


Por la parte izquierda de la arista salimos a la parte alta del Cuchillar de Navajas, allí la meseta Sur nos mostró un paisaje alucinante; un mar de nubes que recubría todo el llano y el sol visible entre tinieblas procedentes de más nubes altas.


Con una temperatura cercana a los 8º y estas vistas no había otra opción que apurar el tiempo de luz aquí arriba, así que paramos, nos sentamos, comimos y disfrutamos simplemente..

Sobre las 17 horas, decidimos comenzar a bajar, avistábamos la Portilla de los Machos y para llegar a ella nos quitamos los crampones y tratamos de ir saltando de piedra en piedra.


Una vez en la portilla la vimos algo helada y nos pusimos de nuevo los crampones para descender por la parte izquierda de toda la amplia canal e ir perdiendo altura por tramos de nieve dura.


Tan sólo hicimos una parada en el descenso y fue para echar un vistazo a la Cara Norte del Caquerazo, nada formado, ni tan siquiera la Vía Nacho, la más asequible y formable.

Después, para el refugio por la zona lógica, tratando de evitar los riachuelos de agua y llegando a las 18 horas a la vez que los "refugieros", procedentes de la Plataforma.


La tarde-noche fue apacible: conocimos a gente y compartimos aventuras con amigos, antes de posar los huesos sobre los colchones del refugio. Yo como siempre litera de arriba.

Fotos:
Juan José Felipe
Daniel Pelegrina