domingo, 16 de septiembre de 2012

Pidal - Cainejo al Naranjo de Bulnes

     Lejos quedaban esas vacaciones hace años cuando con la familia viajaba a los distintos miradores para "ver el picu". Yo en los asientos de dentrás del coche con menos de 10 años me preguntaba: ¿qué tendrá la montaña esa? tan mística y a la vez conocida por todos. Aparecía en todas las postales de las tiendas de la comarca asturiana pero era dificil verlo, o había nubes o era el mirador equivocado.

Pasaron los años y mi siguiente encontronazo con "el picu", fue ver un capítulo de "al filo de lo imposible" con la recreación del primer ascenso por Pedro Pidal y Gregorio Pérez "el Cainejo" 100 años después de su ascenso, a mís 23 años por entonces ésto me llamó la atención y al año siguiente lo que sería verano del 2004 me dirigí en solitario al corazón de los Picos de Europa para realizar una travesía Sur-Norte-Sur, ascendiendo a los más representativos (Llambrión, Cerredo y Tesorero), la noche en Vega Urriellu fué especial estando en la base "del picu", aquél pico que otros tan sólo habían visto desde muy muy lejos. Además a los 100 años del primer ascenso donde compre una camiseta recordatorio con el croquis en la parte trasera y que aún guardo.

     El siguiente paso era su ascenso y pasaron algunos años hasta que mí téctica escaladora fué acorde a una empresa de este tipo ( ya que me negaba a ascender con guía o por la Sur de los Martínez ), fué el año pasado cuando nos propusimos 4 compañeros su ascenso por "la cepeda" y lo logramos.

     Así este año y con la compañía de Juanjo el objetivo era "la Norte", sí la misma que emplearon hace concretamente 108 años Pedro Pidal y Gregorio Pérez "el Cainejo" en lo que supone la primera escalada en España narrada como tal.

 
Tras subir por dicha vía cuesta mucho creer como pudieron ascender por ahí en 1904 con los medios de la época; cuerdas trenzadas de cáñamo y con alpargatas en el caso de Pidal, el Cainejo descalzo. 
 
Para introducir un poco la escalada de entonces; Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa de Asturias cazador de Rebecos se vió atraído por esta mole caliza y tras sus ideas patrióticas no podía imaginar una primera ascensión al Naranjo por escaladores extranjeros. Viajó a Londres donde compró la mejor cuerda y se entrenó en Chamonix para la azaña. De vuelta en España tomó como guía a Gregorio Pérez "el cainejo" apodo procedente de su población, Caín, pastor y cazador de rebecos, aparte de conocedor de todo el macizo. Su "excursión" la iniciaron en Agosto del 1904 saliendo del Murallón de Amuesa, bordeando los Albos por el Norte para dormir en la Majada del Camburero, al siguiente día reemprendieron la marcha por Vega Urriellu, Canal de la Celada y finalmente por la Cara Norte, descendiendo por el mismo itinerario.
 
-"Cada cual tiene su chifladura en este mundo, contemplar un grandioso panorama en la cima será un placer del que reirán muchos, pero es un placer soberano"- 
 
Pedro Pidal
 
En este caso nuestra "chifladura" era seguir los pasos de estos dos personajes míticos en la historia de la escalada, simplemente los primeros.
 
                          
 

El despertador sonó pronto como acostumbra, no queríamos atascos en la vía y preferimos ser los primeros en meternos, nos levantamos a las 5:00 de la mañana pocos frontales en el campamento, un fresquito agradable de unos 10ºC y algo de viento que se había levantado a media noche. Tras desayunar la misma táctica de ayer (mochila camel, ligera y todo colgando), a oscuras pasamos por la puerta del refugio hacia la fuente, algunos metros más arriba del lugar habitual debido a la escasez de agua, llenamos los dos litros por cabeza y nos dirigimos hacia la Canal de la Celada al igual que el día anterior.


Antes de llegar a la misma ya teníamos una pareja de escaladores vascos detrás, que curiosamente iban tambien a la Norte, ¡mala suerte!. Ascendimos por la celada aún sin luz y llegamos a las cercanías del collado con las primeras luces, el horario era perfecto ya que pudimos avistar la Y griega de roca de las vías de la Este, primer lugar hacia el que nos teníamos que dirigir atravesando por una zona un tanto caótica de karst natural y bastante descompuestas, eso sí hay hitos por todos lados.
Aproximación a pie de vía: Nosotros desde la base de la Y continuamos hacia la cara Norte por las terrazas pedregosas hay dos variantes de entrada; una es tomando una canal descendente de piedra suelta hacia la vertical de la cueva lugar de la primera reunión


 y la segunda que tomamos nosotros, desde la Y se continua por la terraza a un pequeño altillo con un hito y desde allí por zona fácil de roca y otras terrazas se va progresando hasta avistar la cueva y una llambria un poco siempre destrepando los pasos en lugar de subirlos. Realmente parece que no vas a ningún lado por esa zona o que estás fuera de la vía, pero cuando avistas la cueva está todo solucionado.

 
LARGO 1 ( IVº, 25 metros): Tras aproximarnos trepando hasta llegar a una pequeña llambria, iniciamos la escalada, no hay rastro de nada hasta que al par de metros vemos un clavo, la cueva se vé más allá, unos 25 metros en diagonal ascendente, en adherencia Juanjo abre fuego y se dirige hacia arriba para ganar primero altura y situarse casi en la horizontal de la cueva.


Posteriormente realiza una travesía por una fisura a derechas para llegar a la cueva donde monta la primera reunión, quizás este largo salga mejor trazando una diagonal directa pero así tambien nos vale, por otra parte unos compañeros vascos hacen su primer largo subiendo por la otra opción y superando una chimenea en la vertical de la cueva.


LARGO 2 (IVº 30 metros): Llegamos a la famosa "llambrialina", me toca a mí y por más que miro no me parece tan vertical como pensaba, además se puede evitar casi toda, es un IVº/IVº+ así que no puede ser tan temible. Desde la reunión me monto en la llambria y voy a cuatro patas progresando hasta incluso ponerme de pies en ella, tras 5 metros la llambria continua ascendente a derechas por una línea de clavos, pero me salgo de ella hacia arriba por una fisura vertical con buenos agarres que no exceden del IVº. Se puede proteger todo bien y aunque la línea que voy trazando es bastante serpenteante meto poco para que las cuerdas no rocen. Tras salir de la fisura me dirijo a derechas hacia la parte superior de un pequeño espolón (por la parte baja va la llambrialina). Por donde voy encontrando terrazas con pasos fáciles hasta salir a la chimenea por la que asciende realmente la vía que pasa por la "llambrialina". La atravieso por su parte alta y tras remontar un pequeño muro doy exactamente a la terraza de la reunión equipada con dos buenos seguros, un cordino en puente de roca y un clavo.


Estos dos primeros largos que me venían atemorizando semanas atrás y que tachaban de perdedores, expuestos y difíciles de proteger me habían parecido bastante fáciles y lógicos a parte de poderlos trazar por varios lugares.


Desde esta segunda reunión vemos el hombro de la Norte, hasta allí nos tenemos que dirigir, estamos a su misma altura y nos separan unos 100 metros, que decidimos ir con la cuerda recogida caminando con bastante atención para no resbalar. Desde el hombro podemos ver el refugio unos cuantos metros más abajo y vemos el siguiente largo además de los compañeros vascos en la siguiente reunión.

Continuamos caminando unos 10 metros más hacia la canal Norte hasta llegar a una instalación con dos clavos ( la reunión de la 3ª tirada). No parece muy dificil el terreno pero pronto nos damos cuenta que ahora sí que aparecen las dificultades verdaderas de la vía.


LARGO 3 ( Vº-, 60 metros): En la instalación nos paramos y Juanjo tira hacia arriba, por terreno aparentemente fácil pero que a los pocos metros me asegura que no lo és, la prueba de ello es que comienzan a aparecer los clavos en todo el largo por lo menos tiene 6 de ellos en los lugares más duros. Éste largo aún no se introduce en la Canal Norte, pero te lleva a la base de la misma por una pared caliza bastante imponente en donde la cosa se va poniendo vertical y sobre todo el patio va haciéndose de notar.
Desde la reunión veo que en ciertos pasos se está tommando su tiempo cosa que me alerta de que el largo ya tiene su miga, además de su grado de Vº- es mantenido y se suceden diversos pasos que no te dan descanso en los 60 metros de largo.


Sobre la mitad del largo lo pierdo de vista y espero a que me de el ok para comenzar a subir y descubrir por mi mismo la dificultad del largo, que se concentra en varios pasos de malos agarres y todo ello bastante mantenido.




Tras los 60 metros llego exhausto a la reunión, es el primer largo de escalada, escalada,.. y nos ha cogido un poco de imprevisto, nos habíamos confiado tras las llambrialinas de los dos primeros largos y la longitud nos ha puesto a prueba.


Los vascos se han perdido por arriba en los siguientes largos, nos vendrá bien para ir más tranquilos y por detrás no viene nadie, así que "la Norte del Urriellu para nosotros solitos".

LARGO 4 (Vº, 50 metros): Recupero el aliento antes de tirar con el siguiente largo, viene la primera "panza de burra" cosa que me motiva, pasan rápidamente por mi mente recuerdos del audiovisual de al filo superando el paso y pienso en blanco y negro hace 108 años. Magnesio en las manos y hacia arriba, inicio el largo con bastante ánimo que me quita un primer diedro vertical de 4 metros donde casi no me puedo montar. Pronto tras varios soplidos aparecen los cantos para superar el paso y salir del mismo, un nuevo muro aparece frente a mi surcado por dos fisuras muy verticales y ascendentes que preceden a la chimenea.

 
Realizo un par de movimientos hacia la derecha, ya he elegido la fisura por la que voy a ascender, parece la más fácil pero pronto me doy cuenta que la cosa tiene su punto, veo algún clavo que me da la vida para proteger porque el patio es bastante grande, a parte los agarres de manos no son muy numerosos y las piernas son las que tienen que tirar de tí en este tramo. Con paciencia voy superando algunos pasos para salir del murete y tras una parte fácil  llegar al pie de la chimenea norte por fin.

 
Examino la chimenea que a dos metros tiene varios clavos, parece que puede ser el paso duro, pero en oposición y saliendo por la derecha lo saco muy bien sin aparentemente mucha dificultad.


Continuo por la chimenea que se hace más fácil hasta llegar a su salida donde un bloque te tapona la salida y te tira hacia atrás, -"ejem, ejem, aquí está la panza de burra"-, los agarres son de empotramientos de manos y la salida está por la izquierda del bloque donde una fisura asciende y te saca de la chimenea, pero el paso clave está en dar ese paso hacia la izquierda para salir de "la panza".

Juanjo saliendo de la 1ª panza

 Los empotramientos se me dan bien así que ayudado de mano izquierda abro la pierna del mismo lado hacia la fisura de al lado y me logro quedar, "prueba superada", y tras escasos metros me meto en un pequeño nicho en forma de cueva con vistas alucinantes en donde monto la reunión para asegurar y recuperar a Juanjo.


Desde el interior del nicho, pienso en como han podido ascender por allí hace tantos años con los medios existentes y pronto vuelvo a la realidad observando los valles del Norte, la Sierra de Cuera y algunos tramos costeros. Mientras recupero a Juanjo que llega hasta mi posición no sin problemas, es el lugar ideal para comer algo así que aprovechamos para relajarnos e ingerir algunos hidratos para continuar.

LARGO 5 ( Vº, 50 metros): Es el último largo de dificultad, nos espera la 2ª panza de burra y tramo más duro de toda la escalada, le toca a Juanjo, un lugar mítico nuevamente que iniciamos con decisión, -"ya huele a cumbre y Juanjo está motivado por su primer Urriellu"-.
La salida desde el nicho es fácil, los primeros 10 metros de escalda te llevan a la base de una ancha canal desde donde se ve un poco el panorama que resta.


En el fondo de la canal hay una fisura donde proteger y a unos tres del suelo un cordino blanco característico para asegurar y superar el paso por su derecha buscando bien los pies y en donde en algún punto se puede bloquear en oposición para descansar.


Tras el primer paso duro, se continua en ascenso, la canal se abre y la vía te va llevando un poco a derechas, donde hay otro paso delicadillo para superar. Una mirada hacia arriba y te das cuenta que el terreno se pone vertical y un muro cierra toda las salidas de la canal por encima, se puede dar recto hacia arriba (algún clavo y segunda panza) pero las rocas de salida te tiran. Nosotros tiramos hacia la derecha abriéndonos más aún y buscando una fisura donde proteger bien el paso de salida que ronda por el Vº / Vº+ en todo el muro.


Así superamos este largo montando reunión en dos clavos y que pensamos que se trataba del último ya que el resto sería terreno bastante fácil.

canal vista desde abajo

LARGO 6 ( IVº, 30 metros): Tras el último largo "oficial" nosotros optamos por realizar otro más debido al terreno que rondaría el IVº al inicio y así no complicarnos la vida. Tiré yo hacia arriba y pronto tras una primer tramo acanalado me di cuenta que la dificultad descendía notablemente tras el primer resalte, así que montamos reunión a los 30 metros.


A partir de este punto decidimos continuar en ensamble con unos 15 de cuerda y siempre un par de seguros por medio, el terreno rondaba el IIº/IIIº y siempre nos dirigimos hacia la canal más profunda, en un primer momento dejamos una hacia la derecha y más arriba cuando la salida ya era inminetente otra hacia la izquierda para tirar rectos hacia arriba y salir a un hombro del naranjo próximo a la cumbre.


¡Subidón de adrenalina!, caminamos ni un minuto más para llegar a la cumbre del Naranjo de Bulnes, en la cumbre restos de nada, ni virgen, ni hitos, pero sí unas vistas de todo el macizo increibles, picos y más picos por todas las vertientes. Aprovechamos que no había nadie para tomar alguna foto ya pactada jeje! y repusimos fuerzas disfrutando de una tarde fabulosa de verano.


Para el descenso utilizamos la normal por la Cara Sur, destrepamos un tramo entretenido por todo el anfiteatro Sur para llegar a los rápeles, desechamos el central para evitar la caída de piedras a los que suben por "la Martínez" y nos dirigimos al situado más a la izquierda (cerca de la salida de la Cepeda).


Y ésto fue un gran error, ya que un grupo de 5 vascos que no vimos en la primera reunión nos bloquearon las siguientes teniendo que esperar bastante tiempo y tardando más de 2 horas para realizar los 3 rápeles que hay por esta línea.


Tras 9 horas y media volvíamos a tocar suelo firme horizontal y ¡cómo son las cosas!, cuando descendíamos nuevamente hacia la cara Este donde habíamos dejado las zapatillas, bastones y material y cuando pensamos que todo el peligro había terminado, grandes piedras calizas cayeron del anfiteatro superior pasándonos a un par de metros de los dos y sin tan siquiera poderlas ver llegar. Por unos momentos te quedas parado y te das cuenta que en la montaña no termina la exposición hasta que no pasas bajo el cerco de la puerta de tu casa.


Ya el resto de la tarde fue de disfrute, la compañía de los veteranos del alpino, los colores del casi-otoño, los deberes hechos,.. todo precedió a un desmonte de campamento tranquilo con el estómago lleno por culpa de una fidegua mercadoniana.


Y un - "hasta dentro de unos meses"- despidiéndonos de las Vegas de Urriellu rumbo a Sotres observando el mar, los hayedos brumosos y esos típicos pastos cantábricos que poblan las vacas.


PD: En Arenas de Cabrales pasamos la noche y cenamos, sucediendo hechos que tampoco olvidaremos fácilmente como la escalada al Naranjo.

5 comentarios:

  1. Desde Parla te doy la enhorabuena por ese ruta.
    La descripción es cojonuda, ánimo y a seguir deleitándonos.
    Un saludo de un paisano.
    Alfonso

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  2. de Parla!!!, nos conocemos?. Qué sorpresa, pues si te animas algún día a salir al monte, el club de Parla Bajocero está ahí, este domingo vamos de "paseo" al tiemblo a ver los castaños en otoño.

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  3. Bonita crónica Dani ¡¡¡
    salud y montaña
    labotacongatos.blogspot.com.es

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  4. Bonita crónica Dani ¡¡¡
    saludos

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