lunes, 10 de noviembre de 2014

Cabezo de Mijares y Torozo desde Serranillos

Con la vista puesta en la expedición de Enero, volvimos a salir con la idea de hacer algo rápido, con desnivel y kilómetros acumulados.

Encontrar alguna zona que no conociéramos era difícil en nuestra sierra madrileña, pero hacia Gredos y hasta el Puerto del Pico había una comarca que desconocía. Tras echar un vistazo a los mapas, descubrí que desde el Pico Casillas cerca de Cadalso hasta el Torozo en el Puerto del Pico, había un pico con una altitud ya considerable, se trataba del Cabezo de Mijares, probablemente el primer gran pico de la parte Este de Gredos.

Así que la cuestión era fácil, unir varios tracks de ascenso y sumar casi una treintena de kilómetros con itinerario de cuerda, partiendo de alguna de las poblaciones que lo circundan.
Con estos condicionantes salió lo siguiente:


Cerca de 30 kilómetros y 2000 de desnivel, todo ello partiendo desde Serranillos del Valle en la vertiente Norte.

track realizado en wikiloc:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8456256

Pasé la propuesta a algunos amigos y me siguió Javi Calleja, otro loco con ganas de comerse el mundo. Así que sólo nos faltaba esperar a que llegara el día. Eso sí, no nos lo iba a poner fácil la meteorología; día cubierto con posibilidad de lluvia por la tarde, bastante frío y nieve depositada en la sierra 3 días antes sobre la cota 1.800 metros. ¿Quien dijo que sería fácil?.

LLEGÓ EL DÍA.
Madrugamos en este festivo de la comunidad y salimos pronto de Parla rumbo a Serranillos, con la furgui a estrenar. -1ºC en noviembre y es que la comarca del Alto Alberche es fresca de narices.
El Tiemblo, Navaluenga y Burgohondo, fueron pasando pueblos hasta llegar a Serranillos, buscamos un bar para tomar un café que nos sacara del letargo pero todo cerrado y nadie por la calle. Así que a comenzar.

Nos pusimos "apretados" a la vez que "abrigados" e iniciamos la marcha con una mochila ligera. Comenzamos caminando por la carretera que va hacia Navarrevisca y a los pocos metros tomamos una pista a la derecha en ascenso rumbo a la sierra, por la que trotamos cuando esta llaneaba. A los lados encinas y algunas fincas de uso agrícola-ganadero.

A poco más de 500 metros la primera bifurcación, el track pone hacia abajo, pues nosotros hacia arriba, -¿ésto no se trata de subir?-, a partir de aquí guardamos el gps y comenzamos a improvisar.

Ascendemos levemente por la pista, a la derecha sale una nueva bifurcación con un cartel de madera que dejamos, continuamos rectos siempre dejando un barranco a la izquierda y llegando en otro medio kilómetro hasta una edificación. La pista hace una curva a derechas pero lo que tenemos claro es que hay que tirar hacia el Cabezo de Mijares que tenemos de frente hacia el Sur y algo nevado.

En la curva tomamos una senda hacia el arroyo y lo cruzamos para proseguir saltando una tapia de roca e introduciéndonos en unas cercas sin cultivo y con restos vacunos.
Por la zona de pasto se progresa bastante bien, hasta que topamos con otra valla, nos dirigimos rumbo a la loma descendente Norte del Cabezo, zona por la que estimamos que habrá menos nieve por arriba y podremos progresar mejor.

La altiva Picota de Serranillos la estamos dejando un poco a la derecha y nos estamos acercando al cauce de la Garganta del Cabezo, garganta que asciende hasta el circo que forman la Picota y el Cabezo y que tiene toda la pinta que de origen glaciar.


La progresión se hace un tanto penosa y aprovechamos unos trazos de acequias paralelos a una valla para ganar terreno, otras veces restos de caminos más bien de animales y en el peor de los casos tramos almohadillados de prado donde los tobillos calientan de lo lindo.

Llegamos a la garganta, para montarnos en la loma Norte del Cabezo cruzamos el arroyo por una pequeña zona de arbolado, que será la última de la subida y ahora sí comenzamos con el desnivel fuerte de ascenso.


 Ascendemos por bloques, echamos en ocasiones las manos y vamos ganando altura con rapidez en dirección a la parte alta de la loma, pero lo piornos nos comen literalmente, como es algo habitual en la querida Sierra de Gredos en cuanto te sales de las sendas.


Con el frío que hace (unos -2ºC), lo peor es pararse así que luchamos un poco con los citados matorrales y sobre los 1700 metros de altitud cogemos las primeras rocas que nos libran del temido vegetal. Intentamos ascender por ellas pero hay que tener cuidado con el hielo ya que ha caído una pelona de mucho cuidado esta madrugada y aún no da el sol en esta umbría vertiente.

A los 1.870 metros hacemos la primera parada de la jornada, aprovechamos unas rocas que nos quitan el viento de Sur que sopla moderado y comemos y bebemos algo, tras la primera hora y 10 minutos de marcha donde hemos ganado a pesar de ir a campo través 650 metros de desnivel.

Partimos de nuevo, ya comenzamos a pisar algunos tramos con nieve y salimos a la parte alta de la loma, donde cada vez hay más nieve. Comenzamos a ascender a ritmo sobre ellos y la nieve nos está comenzando a entrar por las zapatillas, cada vez es más copiosa y hay que subir de bloque en bloque para ganar altura.


Con cuidado y tensión, vamos aproximándonos al Cabezo de Mijares, las nubes están en la cuerda y a tenor de la velocidad a la que pasan el viento tiene que soplar bien de Sur. La verticalidad del itinerario va descendiendo, eso es buena señal, estamos a 2.000 y llevamos el corazón a tope, a ésto hemos venido.


Nos adentramos en la nubosidad y el itinerario ya es practicamente horizontal, vemos un gran mojón de piedras es la cumbre del Cabezo y hasta allí nos dirigimos. Está todo helado y hacia la vertiente Sur se aprecia que no hay excesiva nieve, quizás deberíamos haber subido por allí pero ya estamos arriba, por momentos se abre y en otros se cierra.
Hemos tardado 1h 50 minutos para los primeros 4,6 kilómetros de recorrido, los más difíciles tanto por desnivel como por condiciones fuera pista.


Continuamos que todavía nos quedan 25 kilómetros.
Ahora en leve descenso nos dirigimos hacia el Este por la parte alta de la cuerda. Los piornos son bajos y hay trazos de senda entre las piedras y la nieve, además de algunos hitos que vamos siguiendo.
Tras una breve depresión las nubes nos dejan ver la rocosa cumbre de la Picota de Serranillos más abajo hacia el Norte, por momentos pensamos si dirigirnos a ella o no, pero lo vamos a dejar ya que tiene algunas trepadas y está todo cubierto de nieve.


A la cumbre que si ascendemos es al Cabezo de Gavilanes, hay una escultura metálica arriba y parece que está abriendo, tiene muy buenas vistas hacia ambas vertiente, pero hacia el Cabezo de Mijares hay mucha nubosidad, al igual que hacia el Oeste, lugar por donde tenemos que continuar.


Tras echar algo al cuerpo continuamos intentando seguir el itinerario. La loma ensancha y no se sabe muy bien hacia donde continúa, hay varias líneas de hitos y vamos por terreno horizontal.
Tiramos de GPS y vamos rumbo SW, la niebla lo cubre todo por completo y seguimos el track pero sin saber exactamente si por loma, ladera, o donde.

Sobre los 2.000 metros la nieve desaparece, hemos dejado la nubosidad arriba y por una estrecha senda balizada con hitos hemos cambiado de dirección bruscamente, ahora nuevamente hacia el Oeste, además podemos ver más abajo el Puerto de Legarejo y más al fondo el de Serranillos, por donde ya pasa la carretera.
Hay que tener cuidado ya que desde un puerto a otro y para no ascender a una cota con 250 metros de desnivel más, hay que hacer un vadeo por el Norte, por la Cabecera de la Garganta de Pedro Bernardo.


La senda hacia el Puerto de Legarejo está muy bien marcada, ésto por fin nos permite trotar un poco para descender al puerto y perdemos desnivel con rapidez hasta pisar los verdes prados de la depresión.

Desde allí descendemos por un arroyo hacia el Norte, y a los pocos minutos de descenso cruzamos una valla de alambre a la izquierda y entre piornos nos dirigimos a un collado secundario.



 La cosa se presenta un tanto complicada, los piornos aquí están creciditos y se juntan en buenas masas.
Tomamos un par de trazas de animales y logramos salir de la masa arbustiva sin muchos problemas a pesar de las dudas iniciales. Nuevamente encontramos una seda procedente del valle que nos lleva por buen camino y nos saca de la espesura a los abiertos prados del collado.

Tras un poco de campo abierto y siguiendo dirección Oeste llegamos a una pista forestal que estábamos esperando "como agua de mayo". Esta pista se dirige 2 kilómetros más allá al mismo Puerto de Serranillos e iniciamos otro tramo de trote pista abajo rumbo al puerto que ya podemos ver en la lejanía.


La pista nos lleva a unas curvas que atrochamos por medio, intentado acortar algo, cosa errónea ya que nos vuelven a cortar el ritmo los arbustos por enésima vez y al final tardamos más que si hubiéramos cogido el camino largo.

Al fin volvemos a salir a la pista y terminamos de descender al puerto trotando, donde paramos para recuperar el aliento nuevamente con los primeros rayos de sol del día y tras los primeros 12 kilometros y casi 4 horas de recorrido. Y es que aún no hemos realizado ni la mitad del itinerario.


Estamos a gusto al sol, nos sentamos por primera vez a comer algo menos ligero que unas "almendrucas" y tras 10 minutos de relax continuamos con la historia.
El camino es lógico, una pista cementada asciende por la cuerda, pasamos una valla con puerta en lo que parecen unas instalaciones de agentes forestales y seguimos ascendiendo hasta unas antenas donde abandonamos la pista, que se dirige rumbo al norte y no nos interesa dicha dirección.

Vamos ascendiendo sin senda alguna, dejamos las antenas y el puerto abajo y vemos que la niebla se está apoderando de las partes alta de la sierra.


El desnivel acumulado va haciendo mella y es que llevamos ya más de 1500 metros de desnivel, parece que encontramos unas trazas con hitos y vamos ascendiendo por ellas los 300 metros de desnivel que separan el Puerto de Serranillos de una cota situada a 1850 metros, bajo la atenta mirada de las cabras montesas.


Dicha cumbre es amplia y la niebla lo cubre todo, cambiamos de rumbo hacia el NNW en dirección al Collado del Boquerón, collado por el que se accede a las Agujas de Villarejo, buena zona de escalada clásica.
Como no, tiramos de GPS entre la niebla que bastante húmeda nos comienza a hacer pensar que puede comenzar a llover. Desde el collado ascendemos la siguiente cota entre piornos que aún nos dejan caminar para ganar otros 250 metros de desnivel más.
Yo ya llevo los cuádriceps tocados así que vamos a ritmo, intentando no parar y tampoco forzar mucho la máquina para llegar en condiciones al Alto de los Corralillos situado ya a 2.000 metros de altitud.

Entre la niebla, pasamos por su alomada cumbre y continuamos la marcha en leve descenso, tan sólo nos queda 1,5 kilómetros para el Torozo y el resto es bajada.

Cómodamente llegamos al Collado del Risco, lugar a donde tendremos que volver para descender hacia las pistas dirección norte y acometemos la última de las subidas. El cambio de grupo muscular me cuesta cada vez más y tengo que parar a estirar los cuádriceps, ya veremos como llegamos a Serranillos, ya que aún nos quedan por recorrer más de 12 kilómetros.
Con un par de amagos de enganche muscular hasta que los caliento llegamos a la cumbre del Torozo, hay algo de nieve arriba y hace un viento fuerte de Sur, por abajo podemos ver la población de Cuevas del Valle y poco más ya que la niebla nos vuelve a cubrir.


Tras la foto pertinente y un pequeño ojeo al buzón metálico, iniciamos el descenso desde la cumbre del Torozo Norte, a donde hemos llegado tras recorrer casi 17 kilómetros y 1800 de desnivel, ahora el descenso se presenta interesante ya que no hay itinerario habitual de bajada e iremos improvisando sobre ortofotos que hemos visto en google earth y el GPS.


Volvemos por nuestros pasos hasta el Collado del Risco, allí las nubes las hemos dejado atrás y por sus prados un tanto embarrados descendemos rumbo al norte en busca de unos cortafuegos.
Pasamos junto a la Cabaña de los Cervunales, buen lugar para quedarse a dormir y continuamos hacia el norte.


Siempre nos mantenemos a la izquierda del Arroyo de la Olla hasta que llegamos a unos prados cercados con alambre, allí pastan unas vacas y la nieve desaparece, es hora de dirigirse hacia el Este en busca de un cortafuegos que tenemos localizado vía google earth y que hemos visto desde el Collado del Risco.


Atravesamos el arroyo y nos adentramos en un pinar. De un inicio no vemos ni rastro del cortafuegos y continuamos entre los pinos en dirección a Serranillos (es decir NE), hasta que llegamos pronto al mismo.

Por el cortafuegos vamos perdiendo desnivel bruscamente hacia el norte, hay tramos de piedra suelta y continuamos entre la linde de varios pinares. La dirección es perfecta ya que vamos directos a coger la pista principal que trascurre entre el Puerto del Pico y Serranillos del Valle de Oeste a Este.

El cortafuegos se hace largo, las piernas se notan, a pesar de que ya he pasado de sufrir con los músculos. Tras un par de kilómetros de cortaguegos llegamos a la mencionada pista, ésta tiene un mejor firme y parece que han pasado vehículos recientemente. La tomamos a la derecha, dirección Este e incluso trotamos varios kilómetros.
Nos dirigimos a la cabecera del Barranco de Homo y Navalvado, la pista realiza algunas curvas, pero es para evitar los diferentes arroyos que bajan al valle. Para superar alguno de ellos es necesario ascender pequeños tramos y ahí es cuando peor lo paso, así que decido terminar la jornada caminando rápido y sin trotar.
El último de los Arroyos nos regala un bonito salto de agua sobre granito, se trata del Salto del Boquerón, y es que aún la sierra nos regala bonitos rincones desconocidos para nosotros.

Llegamos nuevamente a un pinar reforestado, desde allí salen algunas pistas a ambos lados, pero nosotros continuamos recto por la principal, algunos vehículos todo terrenos nos pasan y es que ya se nota que la población tiene que estar cerca.
Sobre los 1500 metros de altitud llegamos a una bifurcación, la tomamos a la derecha hacia el Sur. Estamos situados sobre el pueblo de Serranillos ya, pero nos separan de él unos 250 metros de desnivel y la pista traza algunas zetas para llegar a ella.

Mediante el GPS, vemos que podemos atrochar bajando por el interior del pinar y salir más abajo a la carretera principal y eso hacemos, aunque es un error, ya que el piso del pinar está inclinado y tenemos que agarrarnos numerosas veces a los pinos y tocar el suelo en otras.
El pinar nos lleva a un pequeño arroyo, y la zona está un tanto embarrada, intentamos salir por el mismo cauce abajo y parece que la cosa transcurre bien entre alisos de ribera.


Al fin llegamos a la carretera, la misma da un buen giro, pero ya pasamos de más atroches y vamos a caminar por ella el kilómetro y medio que nos queda a pesar de que nos vamos alejando del pueblo que ya lo tenemos debajo.


La cosa se hace más llevadera por asfalto y es que parece mentira el itinerario tan irregular que hemos realizado, no ha habido muchos tramos de buen firme.
Hacemos la última curva y ya enfilamos el pueblo cuando................ comienzan a caer gotas, estamos ya en el interior pero, esto parece que va en serio, está cayendo más fuerte, más y más. Casi tenemos que echar una última carrera para no mojarnos, incluso nos cambiamos de ropa parte en el interior del coche.

El tiempo nos ha dado "cuartelillo", y comienza a caer una buena, hace 5ºC y esto hace una hora nos la hubiera hecho pasar canutas por allí arriba. Pero ya estamos en el coche y vamos rumbo a casa, calefacción a tope y orgullosos de la ruta realizada: 26,8 kilómetros y 1900 de desnivel positivo.


2 comentarios:

  1. Hola, muy buena la crónica y muy buena también la pateada, pero tienes errores con los puertos. El puerto que marcas como de Mijares es el de Serranillos, el de Mijares está más hacia el este. Y el de Pedro Bernardo está más abajo, entre Pedro Bernardo y San Esteban del Valle y pasa la carretera por el,
    Un saludo

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  2. Gracias, ya está solucionado.
    Un saludo.

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