jueves, 2 de mayo de 2013

Puig Campana, espolón central (Vº, 400 metros)

El puente de Mayo estaba al caer, queríamos cerrar la temporada de nieve con la Coulour de Gaube al Vignemale, un bonito manjar para terminar, pero por enésima vez esta temporada un nuevo frente nos dejaba 50 centímetros de manto blanco en todo el Pirineo. Tras valorar las distintas posibilidades el calor alicantino nos llevó para el levante, en el coche David, Jacobo, Juanjo y yo.



Ese mismo Martes tras cenar en Finestrat acabamos vivaqueando en Sella, hasta la cuatro de la madrugada que cayó una pequeña tormenta y nos obligó a meternos corriendo en el coche para no mojar los sacos, al rato otra vez para fuera a terminar el 5º, 6º y 7º sueño.... A las 8 de la mañana ya recibimos la medicina que buscábamos, los cálidos rayos levantinos, con la roca algo mojada el primer día nos dedicamos a subir al Puig Campana caminando por la mañana y a escalar en la escuela de Sella por la tarde.

Jueves 2 de Mayo, era el día.

Tras cenar la noche anterior nuevamente en Finestrat, vivaqueamos en la curva de la carretera desde donde parte el camino de ascenso al Puig Campana pasada la Font del Molí, Jacobo esta vez no nos iba a acompañar, así que subíamos los tres rumbo a la base del espolón.

Introducción:
Se trata de una escalada clásica en roca caliza alicantina, mucho canto y una roca muy adherente, la vía no supera en ningún momento el Vº grado y la estética forma del espolón vista desde lejos atrae a numerosos escaladores de toda la geografía española, siendo una de las vías que todo escalador no puede dejar de realizar. Su apertura se realizó en 1965 por C.Torregrosa y M.Gascón. Están equipadas algunas reuniones y podemos encontrar numerosos clavos durante todo el itinerario, siendo su descenso casi más peligroso que el propio ascenso debido a los continuos destrepes de IIIº protegidos con cables de acero.

Aproximación:
Es evidente, desde la curva de la carretera se toma una amplia pista que asciende en dirección a la pared, a los pocos minutos una senda parte a la derecha de la pista, está marcado con puntos rojos por lo que es imposible perderse.


 La senda siempre tiende a montarse en una zona alomada y los pinos nos acompañaran hasta las proximidades de la pared, hay mucha piedra suelta pero la mayoría de las bifurcaciones nos llevarán a la pared, y más concretamente al "escudo", placa fácilmente reconocible situada a la derecha del primer largo y que nos indica el inicio de la vía.

Llegamos bien hasta allí, nos costó un poco seguir el ritmo del David, que marchaba como un toro, y con los primeros sudores de la jornada, cargados con el material llegamos al pedregal bajo la pared por el que ascendimos bajo la placa del escudo. Allí nos preparamos para la "guerra" y David decidió subir el primero, (en otros casos hubiéramos sorteado pero iba con mucha confianza así que tiró de primero sin discusión).

LARGO 1. (IV+ 55metros):
El inicio esta pintado en la propia roca donde reza: "ESP CENTRAL", se ascienden unas gradas fáciles de IIIº en dirección a un espolón muy marcado en la parte izquierda del escudo,


 lo evidente parece continuar por un diedro pero hay que montarse en el espolón, se comienza a notar la sensación de vació y un clavo protege el IVº+ inicial, la vía comienza potente aunque luego afloja, desde allí se continúa por terreno más fácil hasta una repisa donde están los dos primeros parabolt de la reunión1.


En el primer largo hemos hecho la primera toma de contacto con la roca, la sensación de vacío y el pasito aéreo para empezar ha estado bien, además han sido 55 metrazos de cuerda, ahora nuevamente por sensaciones me propongo para hacer el segundo de los largos y el tercero para Juanjo y así iremos turnándonos toda la vía, cambiando de asegurador y aperturista.

LARGO 2. (IVº+, 50metros):
Desde la plataforma se sale a derechas por un irregular diedro, se puede dar por una placa tumbada de Vº o bien ascender por su derecha IVº+,


 desde allí comienzan una serie de árboles que hay que ir dejando a la derecha para continuar los 50 metros hasta el tronco de uno de ellos, esta zona es un tanto perdedora aunque más bien "todos los caminos van a Roma" así que desde el diedro hay que ascender vertical hasta un buen árbol casi a la misma altura que el bosquecillo que hay más a la derecha, allí se pueden poner varias cintas como reunión. A mitad de este largo llega un posible itinerario para ascender caminando y saltarse los dos primeros largos.


Yo en este caso, superé el tramo más duro por el diedro de IVº+, dejando la placa para otros y continué hacia arriba, la verdad que nos liamos entre las indicaciones de uno, del otro, y mis pensamientos, y pasé un árbol por la derecha, rozando allí bastante las cuerdas y llevándome alguna rama puesta en la mochila, un poco más arriba se acaban viendo clavos y más señales del paso de escaladores.

LARGO 3. (IVº, 50metros):
Se trata un largo de mero trámite que consta de una primera travesía hacia el bosque de árboles y una posterior trepada para salir al gran espolón, un largo que nos deposita en el verdadero espolón central del Puig.


Esta vez sólo faltaba Juanjo por abrir que le tocó bailar con la más fea, o más bien con las dos más feas (éste largo y el último), eso sí por el camino bailó con la más guapa del baile (el 6º largo). tiró hacia la derecha hacia la zona de arboleda, IIº Y IIIº, casi no metió nada y antes de llegar al espolón y para montarse en él, ascendió una chimenea de unos 4-5 metros para llegar a la reunión que montó el mismo con unos friends, zona en donde ya daban los primeros rayos de sol del día.

LARGO 4 (IVº 55metros):
Es el primer largo que transcurre por el espolón, el patio es considerable y a pesar de no tener ningún paso excesivamente duro el primero nada más salir ya te pone en su sitio, posteriormente es ir ascendiendo por el filo hasta llegar a una repisa donde se encuentran dos parabolt para montar la reunión tras casi toda la longitud de cuerda.
Nuevamente David lo abrió y sin muchos problemas con paciencia fue ascendiendo mientras nosotros esperábamos más cómodos al sol observando que estaban creciendo algunas nubes sobre las poblaciones de la falda de la pared.


LARGO 5 (IVº+ 50metros):
Ahora el espolón se torna muy vertical, parece que por el filo es imposible progresar, pero por la parte izquierda hay una chimenea y varias fisuras paralelas, para llegar a ellas hay que realizar una travesía hasta la base de la chimenea y desde allí ascender por la chimenea, es bastante vertical pero tiene muy buenos agarres a pesar que desde lejos impresiona. Cuando se gana altura un bloque tapona la chimenea se puede hacer con un paso duro o salirse a una terraza a la derecha donde hay un clavo, sin duda mejor opción. Desde la terraza se trepa un bloque y aparece una grieta fácil con vegetación por donde se progresa hasta llegar a un cable grueso de acero antes de un gran árbol, allí se monta reunión.


Tras leer la reseña partí a realizar el largo, en una reseña IVº+ y en la otra Vº, parecía muy vertical pero una vez que iba ascendiendo iban apareciendo por todos lados apoyos cómodos de pies y buenas manos. Para proteger mejor que para subir casi, y pronto llegué a un paso que tiraba algo hacia atrás, busqué y vi que hacia la derecha había una terracita para escaquear el paso, así que no lo dudé, aparentemente más fácil continué por el lateral terminando de ascender la segunda parte más tendida y llegar a la pedazo de reunión entre matojos.  


LARGO 6º (Vº 45metros):
Para mi gusto el largo más bonito de toda la vía. Este largo no asciende por el propio espolón si no que se dirige a unas fisuras situadas a la izquierda del mismo. Desde la reunión anterior se pasa bajo las ramas de un gran árbol, desde allí los puntos rojos indican perfectamente la vía y tras realizar los primeros metros casi caminando uno se encarama a la pared, un sistema de fisuras surcan la pared y una en particular ascendente de izquierda a derecha con una flecha roja es la elegida. Parece fácil pero una vez se va ascendiendo las fisuras se van estrechando y los apoyos de pies disminuyendo de tamaño, hay un par de clavos para asegurar. La parte alta de salida es la más bonita y donde las pulsaciones te suben antes de salir a una zona de terrazas por donde llegar a los dos párabolt de la reunión.


Juanjo tiró el largo decidido, pronto encontró la flecha en la pared y comenzó su ascenso, le vimos asomar por encima de las ramas del árbol y en mitad de la pared se paró demasiado tiempo, al igual que en la parte alta, intuimos que había algún paso más delicado de lo normal y estaba protegiendo, pero no tardo mucho en continuar y llegar a las terrazas de la parte alta hasta que desapareció de nuestra vista por encima de las rocas. Lo siguiente que escuchamos fue gritar y "jurar en araméo", alguien había hecho sus necesidades a dos palmos de los parabolt y Juanjo no lo había visto, en fin........ aun hay gente en la montaña que no ve más allá de la punta de sus gatos.


LARGO 7 (Vº, 50metros):
Éste largo presenta el paso más duro de la vía, hay que decir que desde la propia reunión anterior se ve que el espolón se torna más delgado y vertical. Primero se va ascendiendo por terrazas fáciles hasta llegar a un diedro anaranjado que se asciende por una fisura en la pared de la izquierda, allí hay un cordino blanco para asegurar y llegar al final de la placa que contiene la fisura, con buena mano izquierda al final de la placa hay que salir por la derecha y tiene un paso potente donde apretar y llegar con la mano derecha a un buen canto. Una vez que se sale del paso las dificultades descienden y se termina llegando a una nueva reunión parabolada.


Le tocó a David, hay que decir que la línea era estética y aún más si contamos que la niebla se comenzó a meter, por momentos entreveíamos a David tirando para arriba creando una escena puramente televisiva, por si acaso le hicimos unas cuantas fotos. Llegó al paso y pegó un par de quejidos exclamativos, estuvo veinte segundos de reloj en el paso y tiró hacia arriba sin excesivos problemas, llegando a la reunión un buen rato después.


LARGO 8 (IVº, 40metros):
A partir de aquí lo más duro ya ha pasado, aún se continúa por el espolón y frente a la reunión tenemos una placa tumbada, parece ser que es de Vº, pero por la izquierda se hace muy bien y sale de IVº aéreo pero con buenos agarres.


Tras superar la zona un tramo fácil y se llega a un segundo muro que contiene una fisura vertical, se asciende por la fisura en donde el primer paso para meterte en ella es el más duro, tras superar escasos 3 metros se llega a la última terraza de la vía donde en varios viejos parabolt nos sirven de seguro, y aseguro a mis compañeros por donde vas sacando la cabeza tras varios minutos, las nubes se han disipado y podemos ver la costa y sus pueblos.


 LARGO 9 (IVº, 55metros):
Es el último largo de la vía, la verdad que es otro largo un poco para dejarte en el punto de inicio de descenso más que escalable por apetencia, se trata de un diedro que sale desde la plataforma de la última reunión, el único paso de IVº es justo al inicio para entrar en el diedro que va tomando vegetación a la vez que van apareciendo terrazas cada vez más abiertas y algunos árboles,


 cuando las terrazas son más bien de caminar se monta reunión para asegurar a los compañeros y ya se termina caminando hasta el inicio del descenso marcado con un GO y flecha roja a la derecha.

foto de "cumbre" o final de vía mejor dicho
Descansamos un poco y disfrutamos de las vistas al levante, la verdad que ha sido una escalada bastante aconsejable sin ningún paso excesivamente duro y con 9 largos que bien pudieran haber sido alguno más, ya que terminamos todos bastante bien. Tras la escalada iniciamos el descenso por donde nos manda la flecha roja.


La verdad que pensaba que el descenso se trataba de una especie de terrazas equipadas con cable, pero mi idea se desvaneció cuando vi el descenso. Se trataba de numerosas chimeneas a destrepar de IIIº, con algo de arenilla entre medias, eso sí con un cable de acero (si tienes un accidente por lo menos el cadaver lo encuentran) jeje.


Todo el descenso está marcado por puntos rojos que marcan el itinerario en donde no puedes perder la atención ni un sólo momento, para mi es más peligroso el descenso que el ascenso a esta montaña, tienes que andar cambiando el cabo de anclaje de cables e ir destrepando numerosas terrazas, chimeneas y resaltes.


Los tres nos vamos separando unos de otros, David se aleja entre las viras, Juanjo va en medio y yo me voy quedando, voy atento a 100% y no pienso demasiado en seguirlos ni en ir rápido.


Poco a poco y tras unos 45 minutos de descenso llegamos a la gran pedrera del Puig Campana, un buen pedregal poco estable, en donde ahora sí se puede descender con rapidez tumba abierta hacia abajo, con la vista puesta en la playa y en un posible baño.


Antes de llegar a la Font del Molí, unas últimas miradas hacia atrás para divisar el maravilloso y estético espolón central.



En la Font del Molí nos esperaba nuestro "chofer" Jacobo, con todas las cosas por fuera del coche y deseando que llegáramos, nos refrescamos con el agua templada de la Font del Molí y con algo de comida en el estómago la tarde-noche terminó de fluir inesperadamente:

café
abuelo ciclista
Brasil
Pablo
Benidorm
casa
barbacoa.

cada cual que fabrique su historia final.  

viernes, 19 de abril de 2013

La Maladeta con Bajocero 3.308 metros

Esta actividad estaba enmarcada en el calendario anual de la Asociación Parleña de Montaña y como organizador tenía la responsabilidad de que saliera bien, 15 personas de todos los niveles eran las inscritas y quería que saliera una actividad bastante redonda y disfrutona para todos.

Las previsiones eran regulares, el Viernes daban precipitaciones por la zona de nieve, el sábado cubierto y precipitaciones débiles y para el domingo la jornada era soleada aunque las temperaturas descendían más de 10º respecto a la semana anterior.

En cuatro vehículos nos dirigimos a las "tierras del Norte", tres de ellos tras cenar en Benasque nos dirigimos a la zona de acampada libre del Plan de la Senarta. Con una soledad muy anormal en estas fechas nos acostamos bajo el tejadillo del área y con un fuerte viento y algunos copos de nieve cayendo nos metimos dentro de nuestra propia inconsciencia.


Amaneció el día mejor que dejamos el anterior, el viento había desaparecido y no precipitaba, así que tras desayunar fuimos a Llanos del Hospital, observando la gran cantidad de nieve que había por las laderas.
La verdad que las vistas hacia el Salvaguardia me recordaron a años atrás cuando casi no salimos del valle.

Partimos caminando por la carretera dejando el fabuloso hotel de Llanos del Hospital a la izquierda con su aparcamiento lleno de coches y pisamos por primera vez la nieve tomando dirección a la Besurta. Con el grupo bastante estirado y charlando ascendimos por la pista de esquí de fondo que había cerrado una semana atrás y no será por falta de nieve.


El valle estaba fabuloso, en su máximo apogeo invernal, cruzamos el Plan de Están con el cielo encapotado, algunos copos caían de las oscuras nubes y la nieve perfecta en cuanto a dureza y espesor.


Llegamos a la Besurta y sus instalaciones, zona en donde las pistas de esquí de fondo desaparecen, ahora por un pequeño puente repleto de nieve cruzamos el Esera y continuamos dirección sur entre pinos negros en busca de la bifurcación que separa los caminos de la Renclusa y el que va al Forau de Aigualluts, la zona es bastante localizable porque aparte de estar pintadas las marcas del G.R., existe una valla de madera.


Tras la bifurcación comienzan las primeras pendientes de nieve, aunque estas no son muy acusadas y al poco se vuelve a descender, el Forau se divisa al fondo en el estrechamiento del valle y llegamos a él en unas 2 horas y media desde nuestra salida del aparcamiento.

 
Allí realizamos una nueva parada, total no tenemos prisa, observamos el Forau cargado de nieve y debatimos sobre la vertiente de aguas (que en este caso las del glaciar del Aneto se introducen por el Forau de Aigualluts, saliendo en Val de Arán en Artiga de Lin, desembocando al Garona que a su vez desemboca en el Atlántico).
Por el Pico de Aigualluts al fondo parece que se están abriendo algunos claros y comenzamos a ver algo de cielo azul, tras la parada continuamos la marcha bordeando el forau y junto a una bonita cascada llegamos al Plan de Aigualluts.
Nuestro objetivo es llegar al Coll de la Renclusa por lo que tenemos que cruzar en varias ocasiones los arroyos que forma el plan no sin pocos problemas y pasando un rato divertido de saltos, vadeos y meteduras de pierna.


Tras los pertinentes cruces salimos a la ladera descendente del coll de Renclusa, ahora incluso nos da el sol y ascendemos rumbo al Oeste a ritmo y abriendo huella para superar los 250 metros que nos separan del collado. Es la parte más continua de toda la jornada y por lo menos una sudada antes de llegar al refugio viene bien.


En unos 40 minutos superamos el desnivel y llegamos al Coll de Renclusa, desde allí ya podemos ver el Refugio más abajo y sólo nos queda tirarnos hacia abajo a tumba abierta y con la nieve muy profunda para llegar a la calidez de cuatro paredes.


Hemos tardado cuatro horas en realizar la circular con mucha tranquilidad por lo que vamos a comer algo y viendo que ha salido el sol realizaremos algunas prácticas de rápel y aseguramiento en las paredes frente al refugio,, así empleamos la tarde aprovechando al máximo las horas en el Pirineo.


Y a acostarnos pronto que mañana será un día duro.

DOMINGO 21 de Abril

Hemos aprendido la lección y esta vez no hemos reservado desayuno, ya que nos parece que es muy tarde y no nos daría tiempo a realizar la ascensión, descenso y vuelta en coche, por lo que a las 4 ponemos el despertador para salir a las 5 a caminar.
Desayunamos en la cocina libre y a las 5 como estaba establecido el grupo parte del refugio rumbo Sur hacia las "Maladetas".


Sólo hay un par de personas por delante y pronto se desvían hacia el Barranco del Alba, así que hemos conseguido lo que pretendíamos ir en cabeza para no estorbar mucho al resto de personas sobre todo en el corredor del Collado de la Rimaya, todo marcha bien vamos a ritmo en fila y nadie se descuelga durante la primera hora, hemos subido 400 metros de desnivel que está muy bien.


A partir de las 6 y algo de la mañana se comienza a ver algo de claridad, tenemos a la izquierda la característica pared negra que señala en su parte final el Portillón Superior y continuamos bastante bien.


Hacia el Norte la luz del amanecer comienza a teñir de tonos violáceos todo el horizonte, hemos superado los 2.700 metros y se pueden distinguir, Perdiguero, Salvaguardia y más cerca los tres Padernas.


Completamos la segunda hora de ascenso hemos superado en total algo más de 700 metros por lo que estamos rozando los 3.000 metros, las pendientes han menguado y hemos pasado el desvío del Portillón Superior al Aneto, estamos a punto de pisar el Glaciar de la Maladeta el más profundo de los Pirineos españoles.


Tras un pequeño parón para comer algo, el frío es intenso el reloj me marca -9ºC, y en general el grupo no quiere parar más de 5 minutos, algunos se quejan de las manos así que continuamos rumbo a la Maladeta deseando cuanto antes salir al sol que ya inunda el glaciar.


A toda prisa llegamos a los primeros rayos de sol, -¡ el sol es vida !-, y ya más cómodos si cabe, continuamos rumbo a la rimaya del glaciar. Hemos llegado a la tercera hora de marcha y la altitud ha hecho mella en alguno que ha perdido un poco la rueda del grupo pero en 10 minutos más está con nosotros.
Situados bajo el Corredor de la Rimaya valoramos ¿qué hacer? para asegurar el ascenso al grupo, tenemos dos cuerdas de 30 metros y no parece muy inclinado ( unos 50º máximo ). Eso si el corredor tiene 80 metros por lo que ni uniendo las dos cuerdas podemos montar nada excesivamente seguro en el primer tramo, además con estas temperaturas la huella del corredor está completamente helada.

En el grupo se crea una pequeña duda de la manera de subir y para no estar todo el día liados en el corredor, optamos por tirar la cuerda unida en simple desde arriba, al final no queda muy claro como hacerlo, por lo que algunos miembros deciden ascender sin cuerda cosa que con dos piolets no resulta muy costoso ni arriesgado. Ahora bien, ¿los que sólo tienen un piolet?, pues gracias a la solidaridad de algunos integrantes que deciden no subir, le dejan sus "armas" a otros que si lo hacen y consiguen superar el corredor, bien con cuerda o sin ella. 


Cuerda que hemos asegurado a una seta de nieve justo en la salida del corredor.


Llegados todos  al Collado de la Rimaya nos ha alcanzado un grupo, que la verdad no nos mira con muy buenos ojos tras el embotellamiento, pero hemos visto como alguno de ellos se ha agarrado a nuestra cuerda que les ha venido de perlas. 

Y ya sólo nos queda terminar de ascender los últimos 70 metros de desnivel por terreno fácil para llegar a cumbre y disfrutar de las vistas del Pirineo. Cumbre de la Maladeta, una cumbre de todo el grupo.


Aneto y Maldito desde la Maladeta
 No podemos enumerar todos los picos que se ven desde ahí arriba, hacia todas las vertientes hay bastiones ascendidos o por ascender, así que unas fotos de rigor, algún vídeo de alegría y hacia abajo que el día es corto y la ruta larga.

 Descendemos hasta el Collado de la Rimaya y ahora con las ideas más claras rapelamos los primeros 30 metros en doble hasta una reunión intermedia, sí 11 personas en la reunión es una utopía, pero hacemos una formidable repisa ancha y en tres o cuatro cordinos nos ubicamos en racimos en un puente de roca con a su vez varios cordinos. -"¡e un mundo dificile!"-. cantamos y nos agitamos para entrar en calor.


Hay que mirar por la seguridad del grupo por lo que a pesar de las miradas de algunos grupos desde abajo,  nosotros montamos un segundo rápel que nos libra de la parte más inclinada y estrecha para llegar uno a uno al calor y comodidad de la rimaya.


Allí comemos y esperamos a que el resto del grupo realice las tareas de descenso, la verdad que se agradece un rato de relax a más de 3.000 metros con el piri a los pies, mientras algunos del grupo ya van marchando hacia el Refugio de Renclusa.


El frío de la noche y los 10 centímetros que cayeron dos días atrás hacen del descenso algo maravilloso en esta época que en otros años ya la nieve te llega por encima de la rodilla, esta vez tan sólo hay unos centímetros los justos para sujetar los crampones y bajar con rapidez.
Nos quitamos los 1000 metros de desnivel en hora y media y en el refugio rehacemos las mochilas para bajar al Valle de Benasque, hemos hecho varios grupos según vamos descendiendo y quedamos todos en el aparcamiento.


El valle está en su máximo esplendor y a pesar de llevar unas cuantas horas en el cuerpo, el disfrute es máximo por el Esera abajo.


A las tres de la tarde llegamos a los coches, tras cambiarnos nos dirigimos rumbo a Benasque, la comida espera, eso sí antes tenemos un pequeño problema automovilístico, un pinchazo que no tardamos en reparar, para finalmente dirigirnos a Castejón de Sos a comer y tomar calorías.


Durante la vuelta a Madrid, aun nos quedaría por ver un atardecer espléndido por la Muela con el Moncayo de fondo. 


En un fin de semana exprimido al máximo.
















lunes, 15 de abril de 2013

Ezequiel al Pico la Miel ( IVº+ / Vº 150 metros)

Después de un invierno de los más crudos que se recuerdan "o por lo menos mi gore", salió el sol por fin, automáticamente cuando mis ansias de nieve y hielo desaparecieron y los días se iban haciendo más largos el cuerpo me pedía volver a ponerme los gatos y comenzar con la escalada clásica esta temporada.
Más al Este de Madrid en el interior de otro organismo vivo estaba ocurriendo exactamente lo mismo y en la primera semana anticiclónica del año el teléfono sonó nuevamente para volver a quedar un Lunes al sol como solíamos durante el año anterior.
No todo iba a ser química, uno que a Pedriza y el otro que a Cabrera, finalmente nos dirigimos a la Cabrera a secar de una vez los cacharros que tanta humedad habían cogido este invierno cubiertos de nieve, esta vez no íbamos solos nos acompañaba Yeyo, amigo del club y que quería probar de estas mieles.
Para comenzar el año elegimos según mis compañeros la primer vía de escalada al Pico de la Miel, la Ezequiel, una de las más asequibles del pico, pero que para ser la primera del año podía estar bien.


Tras trabajar llegué con Yeyo a las 16:30 a la gasolinera de La Cabrera, allí estaba Juanjo a la sombra de una encina esperándonos y tras coger las mochilas nos pusimos rumbo a la base del Pico de la Miel.

Aproximación:
Partimos junto a la valla de alambre que alberga unos perros encerrados que no dejaron de soltarnos ladridos, la senda se adentra entre ramajes de encinas y bloques de granito hasta la vía principal que transcurre paralela a todas las agujas y picos de la sierra de la Cabrera. Tomamos la senda hacia la izquierda  dirección Oeste y cuando vimos el desvío hacia el Callejón Soyermo nos dirigimos rumbo a Norte nuevamente a ganar altura (junto a un vivac bajo un bloque).


La senda serpentea, algunos rosales te enganchan y las jaras te pringan un poco, el calor a estas alturas de año ya aprieta y una subida brusca así de repente te hace recordar que tienes gemelos. Estamos llegando al Callejón Soyermo y vemos la vía a la izquierda, no vemos ninguna senda que vaya directa por lo que cuando llegamos a la entrada del callejón tomamos a la izquierda la senda que surca la base de las vías para tras un destrepe llegar a una gran terraza de granito, lugar ideal para a la sombre ponernos todo el material.

Explicamos a Yeyo un poco la mecánica de ascenso y vemos que la vía transcurre totalmente por la sombra, además el itinerario el lógico y se puede ver en su totalidad desde la base. Tras colocarnos todos los cacharros estamos listos y Juanjo se dispone a abrir el primer largo que empieza bonito.

Largo 1: IVº 45 metros:
La vía se inicia por un diedro tumbado a izquierdas de unos 4 metros, que a Juanjo no le presenta muchos problemas, se puede agarrar bien por la parte exterior con la mano izquierda y los pies y manos entran muy bien en la fisura interior del mismo.


Tras superarlo hay que hacer una pequeña travesía a izquierdas para montarse en una gran laja, se puede hacer en adherencia el paso de un metro o bajar medio metro y por una repisa montarte en la laja y continuar hasta unos parabolt con argollas que señalan la primera reunión,

paso de un metro en travesía

 como van unos 15 metros de cuerda Juanjo decide continuar y empalmar los dos primeros así que se dirige más a la izquierda descendiendo un poco hasta una terraza cómoda, desde allí por delante hay un muro vertical (IVº) pero hay tallados algunos pequeños peldaños que te ayudan los suficiente para alcanzar una veta de cuarzo blanquecino que asciende vertical. El mismo mineral forma especie de escalones por los que se asciende muy bien y además se puede proteger por las diferentes fisuras laterales llegando a una repisa a la derecha donde se encuentra la reunión.

en la veta de cuarzo
no nos dará el sol en toda la jornada.
Largo 2: IVº+ / Vº 30 metros:
Es el largo de la cueva, único en su especie y mis ojos sólo han visto algo parecido en la Hermosilla de la Sur del Yelmo. El largo se inicia a la izquierda de la reunión, se supera un murete con buenos pies


 y se introduce con facilidad en el interior de la cueva vertical,




 allí se va progresando por una laja interior para llegar al paso clave donde hay un clavo muy bien puesto, el paso es raro por que te obliga a ascender en e X y bloqueándote y los agarres para salir te pillan a la izquierda bastante atrás. Se sale del paso mas bien rastrero y se continua por el interior de la cueva ya por terreno con buenos agarres y todo muy protegible para salir por el hueco más grande cercano a una terraza donde se encuentra la instalación de la reunión.

Juanjo saliendo de la cueva
Largo 3: IVº+ 35 metros:
Desde la reunión se aprecia una fisura hacia arriba, esta es bastante imperfecta cosa que nos favorece y se ven buenos agarres y apoyos, se ve vertical y sabemos que tras los primeros 10 metros la vía se sale de la misma para coger un muro de setas a la izquierda de la fisura para poder seguir.
Le pega esta vez Juanjo y con facilidad va ascendiendo por la chimenea-fisura, los seguros abundan y se le ve que va disfrutando cacharreando.


Tras esos primeros metros la chimenea-fisura se estrecha y la lógica te lleva a la izquierda por unas buenas setas que se disfrutan un montón,, es un rocódromo natural


Y pronto el largo va perdiendo verticalidad para adentrarse en un amplio y sencillo diedro donde al final del mismo se encuentra la reunión tras 35 metros. con muy buenas vistas a la carretera de Burgos y La Cabrera


Largo 4: IV+ 35 metros:
Este largo lo dan de IV- pero debido a que tienes múltiples variantes puedes elegir: desde tirarte a izquierdas al último largo del Espolón Manolín, como una fisura un poco más cercana o el diedro normal de salida que sale lineal desde la reunión.
Me tocó a mi nuevamente, salí directo por las fisuras normales, que pronto se estrechan, hay algún paso de empotramiento de pie y con no muy buenos agarres pero al ser poco vertical se va ascendiendo bien y protegiendo mejor,


 el objetivo es una encina para montar la última reunión que ya asoma sus ramas por encima de las fisuras, un nuevo paso y se sale fácil a la repisa de la encina, desde aquí ya podemos dar por concluida la escalada bordeando por la derecha la cumbre, pero en la encina monto un cordino largo y continuo por unas fisuras a la izquierda que parece que llevan a una zona bajo la cumbre, algún paso de adherencia y luego una fisura en un bloque, bajo el bloque la fisura se estrecha y es difícil pasar entre medias, así que lo haremos por fuera IVº+ y buscando un buen agarre de mano se bordea casi por encima para salir a una terraza con un par de bloques derrumbados donde monto la última reunión.
Sólo nos queda caminar pocos metros y una corta trepada con las cuerdas en la espalda para llegar a la cumbre, aunque el sol ya no aparece porque se ha metido tras las nubes la temperatura ronda los 18ºC y se puede estar incluso relajado un momento en la cumbre.


Tras unos momentos de disfrute comenzamos el descenso por el Callejón Soyermo, que está justo al lado del pico, no tardamos en perder altura por el mismo y llegar al famoso destrepe, III+ y sobado, que nos hace pasarlo peor a los que tenemos zapatillas demasiado blandas. Luego el inicio de la vía donde tenemos las mochilas está muy muy cerca y pronto estamos cambiándonos para iniciar el descenso a la gasolinera donde está el coche.
Como otras veces, empezamos bien la semana laboral.