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domingo, 13 de septiembre de 2015

Diedro UBSA, al Peñón de Ifach. (250mts. 6a)

Nuestra primera jornada por el Levante fue disfrutona. La circular por la Sierra de Aitana nos enseñó que a veces no todo es un fluir de adrenalina y que a veces apetece realizar actividades más tranquilas que te aporten otras cosas. En definitiva nuestros orígenes en el montañismo o por lo menos los míos.

http://pelegrinajes.blogspot.com.es/2015/09/circular-por-la-sierra-de-aitana.html

Tras una divertida tarde en el corazón de Calpe, madrugamos en exceso. Nuestro objetivo era encaramarnos en el Peñón de Ifach lo más pronto posible para evitar aglomeraciones. Pillar atasco en una vía de esta longitud nos podía suponer llegar a Madrid a altas horas de la madrugada.

Aún de noche circulamos con la furgui por las calles de Calpe hacia el puerto, las farolas encendidas nos mostraban que eran las 7 de la mañana, quizás demasiado pronto para acometer la escalada, pero es que nosotros venimos del alpinismo clásico.


Aparcamos junto al puerto en el último lugar posible y más cercano al peñón. Hasta allí nos acompañó Abel que dañado en la mano no podía escalar pero iba a aprovechar la mañana para trotar por el paseo. Nos pertrechamos con todo lo necesario y comenzamos la aventura de la jornada a las 7:30.

Aproximación:
Desde el puerto tomamos dirección sur siguiendo el paseo marítimo, las palmeras nos acompañan en nuestro recorrido, al igual que algunas personas que aprovechan los frescores de primera hora para caminar. Vamos contorneando el peñón que se va quedando a la izquierda, buscando nuestra pared, nuestra vía.

La dirección ahora es este, tras medio kilómetro de paseo ante nosotros aparece la cara sur del peñón, el corazón nos palpita con mayor cadencia tras visualizar estos 300 metros de pared, la primera impresión es que es más vertical de lo que pensábamos, aunque la vía claramente transcurre por un diedro-chimenea un tanto accesible respecto a las vías colindantes.

Tras pasar una H de helipuerto pintada en el suelo, continuamos unos metros más hasta que las paredes cortan bruscamente el paseo marítimo.


Desde allí parten varias sendas, bastantes llenas de basura (y esto es Parque Natural?), tomamos una de ellas y comenzamos a ascender entre pitas, palmitos y otros arbustos mediterráneos, hacia la base de la pared.

Tocamos la pared y vamos viendo el tipo de roca caliza que es, nos extraña su humedad, su poca adherencia comparada con la de Picos de Europa o Patones. Bienvenidos a la caliza mediterránea, pensamos interiormente.


La senda nos ha sacado los primeros sudores de la mañana hasta llegar a pie de vía, bueno a pie de vía no, al final de la senda mejor dicho. Aquí nos despedimos de Abel que nos ha acompañado hasta la base y observamos que aún nos queda una trepada para llegar a la R.0 e iniciar la escalada.


Pensamos que la trepada es sencilla, de IIIº la dan, es el prefacio perfecto para ir introduciéndote en el patio de la peña. Son unos 30 metros de trepada primero por chimenea, luego en travesía y después mixto para llegar a los párabolt de la primera reunión, R.0. Prohibido tropezar en este tramo.

Características generales:
Se trata de una vía imprescindible en todo curriculum de escalador. Surca un marcado diedro en la cara sur del Peñón de Ifach. Está semiequipada con numerosas chapas, pero están algunas alejadas entre ellas, es conveniente llevar algunos cordinos o cintas como puentes de roca y algunos friends medianos, (nosotros llevamos un juego de 7 piezas completo, quizás excesivo).


LARGO 1º, (30 mts. Vº+): 
Tras una pequeña travesía a derechas se asciende verticalmente.


Estos primeros pasos te hacen ver lo que va a ser la dinámica de la vía; aérea y con roca algo pulida aunque con buen canto.
Desde un inicio te asusta el vacío, el primer paso vertical ya tira hacia atrás un poco y el equipamiento escasea; un par de chapas y un clavo es lo único que vas a encontrar en la primera tirada. Una tirada tensa y vertical aunque "busca que hay".


La reunión se monta en un pequeño nicho casi techado con dos buenos parabolt, al igual que el resto de la vía las reuniones están equipadas.

LARGO 2º, (25 mts. Vº+):
El segundo largo es abominable a los ojos de los humanos "de apié". Lo único que se ve es una pared vertical con caída al vacío, por la que hay que superar el pequeño techo por la derecha.
Cuando te fijas bien se ven buenos agarres y chapas para proteger bien puestas, hay que tirarse al barro.


Con la primera de las chapas puestas comienzas la escalada, toda la "chicha" la tienen en estos dos o tres metros iniciales. Buenas manos pero malos pies para un comienzo explosivo, mano a un invertido, bloqueo y a chapar la segunda de las chapas, en cuanto metes el pie en un buen buzón y comienzas a ascender en X, ya estás fuera.


Los agarres están situados en unos pegotes de barro con piedras petrificados a la pared, debe ser común en la caliza levantina pero para nosotros ésto es nuevo y muchas de las vías situadas más a la derecha vemos que recorren tramos con estas características.

En cuanto superas el techo la dificultad decrece por completo, se abre una canal un tanto sucia y terrosa y puedes elegir; ascender por ella o por la parte izquierda donde se forma un pequeño espolón calizo hasta llegar a la R3 equipada.


LARGO 3º, (35 mts. Vº+):
Sobre la reunión se ven dos fisuras muy estéticas y apetecibles. La buena es la de la derecha, aunque se puede acceder a ella primeramente por la de la izquierda.
Es el primer largo con morfología total del diedro, y siempre una fisura surca el fondo del mismo, perfecta para meter lo que uno quiera. Aunque pronto descubriremos que las paredes calizas de las fisuras son bastante diferentes a las de nuestros Galayos y los friends no quedan muy "allá".


Ascendemos por la de la izquierda, situada sobre la reunión, a las primeras de cambio y por una estrecha repisa pasamos a la derecha y ya no la abandonaremos hasta arriba.


Van apareciendo chapas en los tramos más verticales y el diedro se va dejando hacer en X hasta su salida, un pequeño desplome que te hace sudar un poco más, tiene una chapa bien puesta pero los malos pies te limitan.


En cuanto superes la panza estás fuera y en la reunión situada en una pequeña terraza desde donde se nota bien el vacío y las vistas al mar.

LARGO 4º, (35 mts. Vº):
La dificultad decrece. De la reunión se sale a derechas hacia una placa, bien protegida en el inicio por puentes de roca y no tanto en su final cuanto tienes que hacer travesía para introducirte en la canal.


Después de los pasos de equilibrio te introduces en una ancha y fácil canal por la que ganas metros plácidamente, además el estar entre paredes te quita todo el patio que llevabas en los largos anteriores. Se asciende hasta el final con algún que otro paso raro, más bien por ir rápido y no pararte mucho a pensarlo.


Después se pasa bajo un bloque empotrado para salir al otro lado de la canal y subirte al propio bloque, lugar donde está la instalación de la R.5. Además de una exposición de argollas oxidadas.


LARGO 5º, (25 mts. 6a):
Es el largo más duro de la vía, aunque se puede escaquear.
Sobre la reunión se inicia el largo, es explosivo y tiene un paso duro de Vº+ de inicio, aunque estás a medio metro del suelo y tu compañero te puede portear e incluso empujar bien, así que estás fuera de peligro.


No es tan vertical como los primeros, pero los agarres son bastante peores. En cuanto has ganado tres o cuatro de metros en la vertical, tienes dos opciones; bien te diriges a la derecha hacia una canal o continuas recto en dirección a una pequeña cueva. Nosotros optamos por esta segunda opción.

Continuamos recto y fuimos buscando las debilidades del muro, algunos agujeros con puentes de roca y bañeras por donde progresar mejor, pero el Vº es mantenido hasta llegar a la cueva. Una vez en el interior hay un cordino en el borde superior de la misma, se chapa y previsiblemente se sale por arriba, ahí tenemos el 6a.

El paso es cuestión de subir lo máximo posible los pies con el "culete" al vacío y sacar la mano en busca de canto no visible desde abajo, y más bien por la parte derecha. En cuanto sacas la mano y tocas, sales enseguida y llegas a la amplia cueva donde en su parte inferior izquierda se encuentra la reunión del largo más peculiar de todos.

LARGO 6º, (20 mts. rápel y corta travesía):
Éste es largo más peculiar de toda la escalada, largo por llamarlo de alguna manera, ya que se trata de un rápel inicial y de una posterior travesía, aunque algunos lo llaman péndulo, más bien se "pendulea" poco.

Desde la reunión tienes que buscar la instalación de rapel oculta tras la roca y que te hace sacar el cuerpo "al mar", eso si con un cabo de anclaje o más bien asegurado por tu compañero ya que no vas a llegar desde la R.6 a introducir las cuerdas por las argollas.


Una vez desde la nueva instalación a rapelar unos 5 metros y a realizar una travesía a izquierdas por una pequeña terraza que hay.
Había oído con anterioridad hablar del famoso largo del péndulo, pero no es ni mucho menos necesario y es más, realizar un péndulo ahí es más bien tarea de funambulista que de escalador.

Desde el lugar donde te deja el rápel, bastará con agarrarse a los amplios y numerosos agujeros que forma la caliza y que en escasos 2 metros te llevarán a la terraza, por la que caminando se llega a la reunión más lejana de las dos que hay. Y creo que la más conveniente para trazar el siguiente largo.


Primordial en este largo ir con seguro bloqueante para realizar la posterior maniobra al rápel; bien mecánico (shunt, grigri) o con cordino (prusik o machard).

LARGO 7º, (35 mts. Vº+):
Este largo se trata de los bonitos, desde la reunión se progresa en travesía hacia la izquierda, hay buenas manos en agujerillos, los pies no lo son tanto, pero se va protegiendo bien a gusto. Trata de meter cosillas como protección que tu compañero le puede sentar mal un buen péndulo en caso de caída.
Tras realizar la estética travesía se asciende por un diedro vertical casi siempre en X, hay algunas chapas bien puestas que te quitan el miedo y se progresa con comodidad a sabiendas de que ya te quedan pocos largos para salir y vas caliente.


El diedro se termina y aparece ante ti algo de vegetación mediterránea, un pequeño jardín en las alturas que se bordea por una placa a la izquierda del mismo hasta llegar a una buena repisa donde lucen los párabolt de la R.8.


LARGO 8º, (20 mts. Vº+):
Último largo. Nos encontramos bajo una pared rojiza, la única escapatoria es por el final de una ancha fisura, que a su fin crea un reborde como última prueba a superar para completar la magnífica escalada.
Primero se sale en travesía hacia la fisura que forma una chimenea, se va ascendiendo bien en X pero al final de la misma está un tanto lavada, quizás de lo más lavado que nos encontramos y es que el agua debe caer bien por aquí, depositanto carbonato cálcico en superficies agrietadas.


El paso se protege bien y te encuentras con la última dificultad (exceptuando a las gaviotas), te colocas bajo el paso como puedes, ya que tira hacia atrás y no te deja erguirte del todo, hay un párabolt para chapar pero está bastante lejos, una vez chapado sólo te queda auparte y tirar hacia arriba no con muy buenas manos que digamos.


Tras el apretón final, ya estarás fuera,


sólo te queda disfrutar de una corta trepada de IIº para salir a la parte superior del peñón por donde ya caminando y entre, gaviotas, turistas y gatos, llegar al vértice, lugar característico y punto más alto del término.


Allí nos espera Abel con el que hemos estado contactando mediante walkie, también hemos contactado con policias, marineros y pescadores para disfrutar de un buen día de escalada.


Ahora sólo nos queda disfrutar de la bajada, del baño playero y de la paella que nos vamos a comer.
Fin de trayecto.



fotos por; Gayu Moyanus y Dani Pele.
croquis por: Gayu Moyanus
















































domingo, 3 de mayo de 2015

Teide de 0 a 3718, día 3, jornada de cumbre

Suena el despertador. Esta noche ha sido corta y el compañero de litera nervioso.

En la habitación del Refugio de Altavista se hace la luz. Tengo la mochila semi-preparada y sólo me cambio de ropa y salgo hacia el comedor, allí empiezo a hervir agua para desayunar.

Van saliendo mis compañeros a cuentagotas y el resto del refugio se va levantando. Pronto se ocupan todas las mesas del comedor y la gente prepara sus mochilas en el hall con sillones. Esto es una locura, decenas de personas se agitan con el mismo fin de subir al techo de España.

Salgo a la calle, 8ºC en el termómetro, no hace ni pizca de frío. Durante mi ascenso anterior, hace ya de ésto  10 años, recuerdo que la temperatura era negativa en el refugio, hoy bastará con subir en manga larga de camiseta.

Hay varias parejas que siguen nuestros movimientos y es que no son muy montañeros, ya nos pidieron el día anterior si podían subir con nosotros, o más bien entre nosotros ya que tampoco llevan frontal. Como no, aceptamos.

Nos hemos levantado a las 4:30 y antes de las 5:30 nos ponemos en marcha, previsiblemente vamos a llegar bastante antes de amanecer, pero no hace frío como para no poder esperar arriba sentados. En otras ocasiones esto sería una utopía.

Partimos por la senda que sale tras el refugio los 9 más otros 4 ó 6 "arrejuntados", a nuestras espaldas todo lleno de luces de los pueblos costeros; la capital Santa Cruz, Puerto la Cruz, Candelaria, es decir todo el perímetro de la isla iluminado de puntitos amarillos.

No corre ni gota de viento, el cielo está estrellado y por delante vemos algún que otro grupo pequeño con sus propios frontales. Nosotros a un ritmo continuo vamos ascendiendo por la senda que asciende cómodamente aunque con desnivel por la ladera oriental.


El hacer las dos noches anteriores a 2000 y a 3200 nos ha ayudado a aclimatar perfectamente, ninguno sufre dolor de cabeza y vamos cogiendo a los grupos delanteros.
El camino comienza a cambiar en cuanto a forma y en lugar de subir comienza a mantener altura girando entre grandes bloques de lava. Esto indica que estamos llegando a la instalación del teleférico. He subido la basura para tirarla en los contenedores cercanos a la edificación y bromeamos con ello, ya que ya se sabe; "la basura nunca se sube y siempre se baja". Pues en este caso al revés.


Hemos pasado los 3500 metros y caminamos junto a la edificación del teleférico, que dejamos a la izquierda. Desde este punto la pendiente vuelve de nuevo y casi a modo de escalones vamos subiendo por la zona conocida como la Rambleta. El olor a azufre llega con mayor intensidad y el cielo estrellado es perfecto. El amanecer promete.


Llegamos a la primera hora de marcha y hemos superado casi 400 metros de desnivel, un ritmo muy bueno para estas altitudes, aunque ya se nota la altura y coger aire cuesta más que por abajo.

Tras varios zig-zagueos asomamos al cráter, a pesar de que el sol no ha salido y aún le queda un rato, el cielo está tan claro que podemos ver el borde del crater. Sólo nos queda el último trecho por el mismo borde hasta llegar al punto más alto del crater, del Teide y de España entera.

Llegamos a los 3.718 metros, estamos pisando el terreno español más alejado del centro de la tierra y más cercano al sol. Nos felicitamos los unos a los otros y aguardamos la salida del sol, al que aún le queda un rato ya que son las 6:40 y estimamos que esto ocurra a las 07:00.


Nos abrigamos y esperamos el momento junto a una veintena de personas más, cada uno busca su hueco en la cumbre y su foto. Al poco tiempo y antes de las 7 el cielo comienza a ponerse anaranjado por el Este y junto a las luces costeras hacen del lugar algo espectacular.


Observamos con cierta pena que el horizonte hacia el Este esta nuboso, por lo cual no vamos a poder ver el sol salir tras el mar de manera circular, sino que la claridad invadirá primero el cielo y después el sol saldrá tras las nubes, algo menos especial pero también nos vale.


Fotos y más fotos hacia todas direcciones, me voy al otro lado del cráter y saco la silueta de mis compañeros en el punto más alto, después vuelvo y ato las banderitas de oración que ondean con el viento de Norte, como ondearon en el Refugio de Altavista y en la Cabaña de Fidel. Esto va por las víctimas del terremoto de Nepal acaecido hace pocos días.


La claridad inunda todo, el sol ha salido sobre las nubes del horizonte y ahora la sombra cónica del Teide queda proyectada hacia el lado contrario, el Oeste y sobre la Isla de la Gomera. Otra de las imágenes del día.


Nuevas fotos a la silueta y va siendo hora de marchar de los 3718 metros, aún nos quedan otros tantos metros que bajar y promete ser larga la jornada, aunque tenemos todo el día recién nacido por delante.

A las 7:30 comenzamos a descender de la cumbre, la visibilidad es total y casi nos hemos quedado solos arriba, permaneciendo cerca de una hora. Perdemos altura por el borde del cráter y bajamos por la ladera SSE en dirección al teleférico.


El camino de subida y bajada es cómodo aunque con algo de pendiente y en 15 minutos estamos en la edificación turística. Allí ya nos da el sol por completo e ilumina a la parte superior del volcán con fuerza.


Una breve parada para observar las Cañadas del Teide de tonos ocres y continuamos el descenso por el camino de subida que no abandonaremos hasta el refugio. Bueno sí, lo abandonaremos para observar una cosa curiosa:
Hace unos años, cuando vine por primera vez, un corto camino te llevaba a una cueva de hielo, esta vez y por temas de peligro de caídas, han cerrado el camino y han tratado de ocultar un poco el itinerario a la cueva, aunque trataremos de encontrarlo.

Bajamos con tranquilidad por el camino normal, estoy al tanto de la altitud, ya que aproximadamente a los 3380 metros está la cueva. Hemos dejado el teleférico a 3540 metros y pronto llegaremos al desvío. Voy saliendo del camino a menudo y mirando hacia la izquierda, hasta que parece que la he visto, tiene una protección metálica exterior y la he encontrado.
Descendemos por el camino hasta el desvío, que efectivamente no denota que vaya senda hacia la cueva, y que han tratado de disimular bien la gente del parque.
Nos salimos fuera del camino y hacia la izquierda, según se desciende, a unos 30-40 metros se encuentra la boca. Ésta tiene una escalera metálica para entrar, ya que el suelo está 3 o 4 metros más abajo y por la que hay que descender cuidadosamente.


Eso hacemos y nos metemos uno a uno a la oscuridad de la cavidad, actualmente no tiene nada especial, pero durante casi todo el año conserva alguna columna de hielo digna de ver en las entrañas de un volcán.


Como curiosidad merece la pena ver, y tras hacer algunas fotos en el interior salimos por la escalera para emprender nuevamente el descenso por el camino construido a base de rocas volcánicas que ya están erosionadas y que nos lleva en 10 minutos más al Refugio de Altavista.

Hemos llegado a las 8:45, el sol ya está pegando bien a estas horas y para contrarrestarlo hemos llenado los 2 litros de la camel bag con agua y nos estamos cambiando de ropa, poniéndonos ropa de manga corta.

Más abajo en la separación de caminos haremos dos grupos; los que bajan en bus y los que bajamos a pie. Pero la gente ya se está posicionando en una de las dos vertientes, según cansancio, ganas o motivación.


Son las 9:25 horas y partimos para abajo, nos quedan 3200 metros de desnivel negativo y rezo por mis rótulas y ligamentos. El primer tramo de descenso desde el refugio nos va a poner en nuestro sitio y va a trazar la línea entre zapatilla o rueda.

Mas aligerado por la comida consumida vamos perdiendo altura, nos cruzamos con corredores de trail, y de charla descendemos por la pedrera volcánica descompuesta, por la que levantamos una polvareda buena.


Casi sin pensarlo hemos nos hemos quitado la parte más empinada y sucia, los primeros 500 metros de desnivel en poco menos de una hora y los ligamentos siguen ahí, aún no se quejan. Intento trasmitir el tomarnos el descenso con calma y por ello quiero parar cada hora de recorrido a comer y beber algo aunque sea mínimo, por lo tanto antes de caminar por la pista de la montaña blanca realizamos una parada.

Tras el pequeño "kit-kat", continuamos por la amplia pista, ya podemos divisar el Collado de la Fortaleza al fondo y más allá el ansiado mar. Pasamos junto a los huevos del Teide y en sub grupos se está fraguando la división definitiva que se confirma poco antes de llegar al cartel que divide los itinerarios y nuestra más próxima aventura.


Finalmente descienden a pie más de los esperados: Julia, Javi, Natalia, Bola y yo, los otros 4 compañeros lo harán en bus. Transporte que va a salir algo caro, ya que algunos de mis próximos compañeros de bajada estaban apuntados en el bus.

Con una despedida un tanto fría, o más bien caliente, el grupo se divide y nosotros cambiamos de rumbo y nos tomamos como próximo objetivo aquel collado defendido por paredes oscuras; La Fortaleza.

La bajada por Montaña Blanca se hace cómoda, el viento de Norte nos da de frente y aminora la sensación de calor tan esperada por estos lares, incluso se puede decir que vamos cómodos.


Hemos descendido la parte desértica de Montaña Blanca y van apareciendo algunos matorrales más, entre algunos de ellos aprovechamos para hacer una nueva parada y volver a comer algo, el camino es largo y el depósito corto.

Hemos perdido otros 500 metros de desnivel y la verdad que no son ni las 12 del medio día aún. Atravesamos la zona de matorral que nos da acceso al vallado bajo La Fortaleza, único tramo de subida de todo el itinerario de bajada a la playa. Comenzamos la corta subida despacio y con paciencia, los grupos musculares que trabajan no son los mismos que las últimas horas y hay que tratarlos bien.


Superamos los pocos metros de desnivel y llegamos al Collado de la Fortaleza, desde allí parte una pista que nos viene de perlas para continuar.


Vamos dejando la masa forestal de Pino Canario a la izquierda y esta vez en lugar de meternos al pinar por donde subimos, continuamos recto por la pista que nos deposita en el otro margen de la zona sin pinos. Donde tomamos otra pista que desciende más vertical y en dirección norte total.

Al no trazar zetas, desciende bruscamente, a la izquierda nos despedimos de la Cabaña de Fidel, donde pasamos la primera noche, y nos adentramos a la masa forestal enlazando con el itinerario de la ida.


Caminamos durante un rato por el pinar y decidimos hacer una parada, son las 13:30 y estamos ya a 1800 metros de altura. El calor comienza a apretar un poco más y nos arden los pies, nos quitamos las zapatillas en las paradas para refrescar la planta y esta vez de agua vamos bien.

Tras la parada, iniciamos nuevamente el descenso, continuamos entre los pinos y marchamos a buen ritmo. Vamos bien de piernas todos y lo peor son las plantas que a partir de la media hora de marcha comienzan a subir la temperatura. Salimos de la zona de pinos y nos adentramos en el bosque de fayal - brezal. Hemos dejado atrás el cruce de 4 caminos y ya no tenemos pérdida ya que desde la playa es descender por donde subimos dos días antes.

Lo hacemos con rapidez, la pista no toma demasiadas curvas y los metros del gps descienden considerablemente. Llegamos pronto a la zona de laurisilva y más abajo eucaliptus, en este punto la pista se adentra hacia el bosque para trazar varias curvas pero nosotros tomamos la Vereda de los Junquillos, una estrecha senda que nos ataja bastante trazado.


Después del atroche, enlazamos con la pista y continuamos el itinerario más cómodos, pasamos junto al Mirador del Asomadero situado a poco más de los 1000 metros y continuamos con la vista puesta en las antenas de más abajo, lugar donde se encuentra la pista de asfalto y la pequeña hermita.


Antes de llegar al lugar, salimos de la zona de arboleda, no está pegando mucho el calor, hay una especie de calima que nos protege de los rayos y a eso sumado el leve viento de norte, la verdad que dan una sensación agradable
Comenzamos a ver huertas de labor, ¡bien, zona habitada!, e incluso algún vehículo que sube a sus parcelas, hasta que por fin llegamos a la ermita donde ya hay unos cuantos vehículos. Está situada a 760 metros, ya queda menos y tras perder un intento falllido de atajar, terminamos bajando por la pista semi-asfaltada y acercándonos a las primeras casas de Icod el Alto.


Ante la inminente llegada al primer bar del camino, las chicas se adelantan, llegan primero a terreno asfaltado y urbanizado, callejeamos por las calles de Icod y llegamos a la carretera principal, la TF-221, por la que caminamos los escasos metros hasta el Mirador del Lance con nuestra estatua del gran guerrero Guanche.


Por supuesto que hacemos una parada, venimos con ganas por igual de sentarnos y de tomarnos algo gaseoso. Tras degustar unas cervezas "tropical", pensamos en la bajada, la verdad que no andan en general muy mal los cuerpos. Natalia tiene un poco dolorida la rodilla y Julia unas leves ampollas. Pero sólo nos quedan los últimos 500 metros de desnivel.

Preferimos ponernos en marcha cuanto antes, los cuerpos asimilan el descanso y aún nos queda una hora de itinerario para terminar todo, así que continuamos la bajada, esta vez por el carril bici de la propia carretera.
Lo hacemos durante los metros suficientes para tomar la bonita senda empedrada que nos desciende a Tigaiga. Tiene un buen desnivel y nos hace sufrir un poco con los cuádriceps, pero pronto llegamos a la citada localidad, donde nos enteramos que son las fiestas de los Mayos y que por supuesto esta noche es especial en Realejos, de la que es pedanía Tigaiga, ya que tiene unas fiestas declaradas como interés turístico nacional.

Cruzamos la población y descendemos por una carretera asfaltada con terrenos laterales de árboles de cultivo. Podemos ver nuestra playa a lo lejos, pero aún nos quedan unas cuantos pasos que dar hasta allí.

El asfalto da paso a tierra y tras varios giros descendemos por el barranco que nos lleva a la carretera principal.


De igual manera que durante la subida, recorremos unos metros por el arcén hasta llegar al desvío con la consiguiente raqueta para pasar bajo la vía y dirigirnos rumbo a la playa nuevamente.

Ya huele a mar, aparecen los plataneros, todos los carteles indican a la Playa del Socorro y la gente sube con toallas al hombro.


Son los últimos 100 metros de desnivel, el asfalto se pone inclinado, pero ya nada ni nadie nos puede parar. Simplemente la inercia nos lleva a echar una pierna y luego la otra.
En estos casos, la que conduce es la mente.
Al fin llegamos a la barandilla del paseo, vemos la playa abajo, hay mucha gente tomando el sol, pero nos va a dar igual, el baño está asegurado.


Trazamos la última curva del camino y sólo nos separan 4 metros de desnivel hasta la playa, ¡ lo hemos conseguido !. Son las 17:30 y hemos empleado 10 horas en descender del Teide a la playa, eso sí con sus respectivas paradas.

Como nos sobra todo el mundo, pasamos entre las toallas a primera línea, allí nos hacemos una foto para el recuerdo y después nos desnudamos para el ansiado baño.


Olas y más olas rompen sobre nosotros. Cada uno lo disfruta a su manera.

Tras el baño nos subimos al paseo para irnos quitando la arena, hemos llamado al taxi que vendrá sobre las 18:00 para llevarnos de vuelta a Puerto La Cruz.

Y allí nos juntamos media hora más tarde con nuestros compañeros, excepto Miriam que volaba a la península esa misma tarde.
Nos merecemos una buena ducha, que ya van más de tres días sin ella y después un paseo y una gran cena en uno de los restaurantes más típicos de la zona de platos canarios.

Como siempre en estos casos, la celebración nocturna se alargó de manera indebida por las calles del puerto. Pero todo sea por un gran Teide. Nuestro gran Teide.