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lunes, 26 de diciembre de 2016

Corredor Swam a los Astazous (D-, IVº, 80º máx, 500mts.)


Llegaron las festividades y por lo tanto los "free days", Yeyo me había propuesto hacía más de un mes salir a la montaña en la semana comprendida entre nochebuena y nochevieja, y yo acepté con prontitud a pesar de ni saber donde podría andar en dichas fechas.

El mes de Diciembre corrió como siempre en el calendario a toda prisa entre días de puente, días de compras, días de papa noeles y cenas pre navideñas, hasta llegar a la semana previa a la actividad donde Yeyo me preguntó en varias ocasiones, dónde?, cómo? y cuándo?
Finalmente surgieron dos propuestas atractivas; el Swam a los Astazous y la Norte del Perdido, dos rutas AD, (Aptas para Domingueros), que nos podían divertir y además también surgió la figura de Gayu como tercer espada e incluso estuvo a punto de aparecer un cuarto, sino fuera porque nos lo dijo horas antes de partir y con las maletas ya hechas.

LUNES 26 DE DICIEMBRE.

Tomamos la furgui de Gayu como base de operaciones y en un viaje de todo el día, y cuando digo todo el día es de 8 a 18 casi, nos plantamos en Gavarnie, el pueblo de los Pirineos franceses, debería ponerlo con mayúsculas.
Era la tercera vez que estaba allí pero como siempre me dejó anonadado, aunque ya iba yo un poco sedado con las curvas, glorietas y poblaciones francesas post-pirenaicas; Pau, Lourdes, Luz, etc...
Aunque a decir verdad prefiero 3 horas por este tipo de adversidades que no 3 horas de subida al Puerto de Bujaruelo sin anestesia alguna.

Aparcamos junto al río, íbamos a la contra del turista francés que salía de Gavarnie, nosotros acabábamos de llegar y nos hacíamos la mochila para estar por arriba tres días, mientras la luz del valle iba perdiendo intensidad. Al fondo las cascadas del primer muro parecían estar formadas y los Astazous divididos por el lineal Swam no se nos escapaba de la vista en ningún momento.


Cerca de las 18 partimos de la población por la carretera en dirección al Circo de Gavarnie, el suelo repleto de hielo nos hacía entrever que el peligro quizás no estaba por arriba sino aquí abajo.
El plan era claro; hacer la primera noche en el Refugio de Espuguetes, situado a 1,5 horas según reseñas.


Caminamos durante un kilómetro por la carretera y junto a una casa salía a la izquierda la pista que pronto perdía su nombre para convertirse en senda. Encendimos los frontales y con cuidado de no pisar el hielo entre las piedras comenzamos a ganar altura adentrándonos en un bonito bosque de abetos, pinos y hayas.

Fuimos abandonando el fondo del valle y con ello la humedad y frescor, para dar paso a una temperatura más cálida al abrigo del bosque, que nos servía como telón de fondo para charlas variadas de objetivos lejanos y chascarrillos obscenos de otros sueños más lejanos aún.

La nieve fue apareciendo y no de la manera que pensábamos concretamente. Justo al salir de la zona de vegetación (por cierto zona acotada para el cortejo del Urogallo, ¡flipa!) y sobre la cota 1700-1800 el manto blanco aparecía en forma de nieve blanda. Había bastante huella que nos indicaba la dirección del itinerario hasta el refugio pero en cuanto te salías de la misma los 30 centímetros de polvo te cubrían hasta la espinilla.
Esto nos generó las primeras dudas para la jornada siguiente, pero como ya se sabe; -mañana será otro día-.
Nos centramos en la jornada presente y continuamos por nieve ganando altura y zeteando por una ladera que nos hacía presagiar que el refugio no debía estar muy lejos y más cuando el primer dígito del altímetro marcaba un 2, estábamos a 2000. La silueta del refugio se intuía por encima y paramos en un pequeño arroyo de agua para aprovisionarnos para la jornada próxima, cena y desayuno incluidos.

A escasos metros dimos con la explanada del refugio, y nos dirigimos a la puerta principal, abrimos y descubrimos a una pareja de franceses allí sentada, -teníamos compañía-, muy amables los chicos nos saludaron, nos preguntaron, e incluso nos dejaron elegir cama, que por supuesto dejamos a su libre elección.

Las mantas que eran nuestra principal preocupación estaban libres y tocábamos a 3 por cabeza, así que el resto fue cenar y acostarnos que el día siguiente prometía ser un día duro.

Habíamos empleado 2 horas y 25 minutos para los 650 metros de desnivel, algo más de lo pensado y es que era una prueba clara de lo que nos esperaba para la jornada siguiente.

MARTES 27 DE DICIEMBRE

No madrugamos en exceso, la pareja iba a Pineta siguiendo la traza de la circular al Monte Perdido y se levantaron a las 5:30, nosotros aguantamos entre las mantas una hora más. Siendo nuestro abrir de ojos a las 6:30.
Pensamos que no había necesidad de caminar sin luz debido a que el Refugio de Tucarroya estaba situado a 5 kilómetros de distancia desde nuestra posición y el Corredor Swam no nos iba a suponer mucho problema con las 9 horas de luz disponibles.

Salimos a la puerta, hacía más frío en el interior de la zona libre que en el exterior, unos 0º en el termómetro a las 7:30 de la mañana, algo inaudito para la época del año en la que nos encontramos.

Con los crampones, arnés y casco puesto salimos rumbo al corredor situado frente a nosotros, tratando de seguir la traza de raquetas de los compañeros más madrugadores. Pero sólo pudimos hacerlo los primeros 100 metros ya que nuestros destinos se separaban.

Comenzamos a abrir huella, sí 40 centímetros de nieve polvo caída hace un mes que no sabíamos como demonios no había transformado tanto tiempo después.

Con el destino claro, el cono de deyección del corredor, íbamos tratando de contornear toda la cabecera del Circo de Pailla para no perder un metro y no desgastar ni un gramo de energía extra.

Pronto vimos que la jornada se iba a alargar más de lo pensado, según las guías hasta el inicio de la escalada a 2500 se suele tardar 1,5 horas, nosotros llevábamos ese tiempo y no habíamos llegado ni a los 2200 metros.

Fuimos haciendo relevos en las tareas de abrir huella, hasta que Yeyo sintió los primeros achaques de la falta de costumbre en esta materia y preferimos que se reservara tras la huella.


Gayu y yo continuamos con la fatigosa tarea, aunque ya sobre las laderas del Glaciar de Pailla encontramos algún tramo más duro de nieve venteada, -una cosa deliciosa para nuestros abductores y psoas iliacos-.


Por fin nos situamos sobre los 2450 metros, estábamos en la vertical de la entrada, la cosa parecía tener buena pinta desde abajo y con una inclinación de unos 35º, realizamos una plataforma para sacar todo el material de escalada. Tres horas habíamos empleado hasta allí, el doble que indicaba en la reseña.

Eran las 10:30 de la mañana, echamos a suertes quien empezaba con los largos (me tocó a mí) y tras colgarnos el material comenzamos a ascender por el corredor a 45º en busca del primer resalte y lugar donde montar la R0.


Ascendimos unos 70 metros más de desnivel y pronto lo tuvimos claro, ya que más arriba el corredor se estrechaba y aumentaba en desnivel, así que a mano derecha y aprovechándonos de una fisura la montamos con friends.

L1: (60º, 25mts.):
No teníamos muy claro cuantos largos íbamos a desarrollar, según reseñas 2, pero con estas condiciones era todo una incógnita así que lo mejor ir viendo que nos encontrábamos.
Partí yo por la zona más estrecha, un pequeño resalte a 60º con algo de hielo y después otro más vertical con una reunión con dos clavos a la derecha (uno de ellos colgando), use el cordino como seguro de progresión y vi que la nieve sobre los pies era bastante inestable y blanda.


el resalte era vertical y posiblemente con hielo no supusiera nada, pero en estas condiciones y con roca por encima no había muchas posibilidades para meterle mano.
Al fin encontré algo de nieve más dura y roca para ganchear, salir del resalte y continuar por un tubo bastante estético con algo de hielo a 60º (protegí con tornillo de hielo) y me adentré en un pequeño nicho a la derecha, allí había un trozo de cuerda lazando un bloque de pequeño tamaño y por encima una placa bastante lisa de un par de metros.

Valoré; sólo había subido 25 metros y aunque posiblemente no era el mejor lugar para estar tres personas, decidí montar la R1 para comenzar el siguiente largo asegurado de cerca.


Subieron los compañeros hasta la incómoda reunión, los crampones rechinaban en la placa y los músculos se contraían en una posición un tanto rocambolesca.

L2: (80º, IVº, 45mts.):
Ya los tres en la R ,le tocaba a Gayu tirar. Por fuera estaba más inclinado a 90º y con nieve mala que quitábamos al "rascar" con el piolo y por dentro más seguro pero casi sin espacio para reptar entre la placa y el techo.
Ayudado por el bloque en el que estaba el peso de la R, ascendió un metro y buscó nieve dura para salir, cosa un tanto imposible. Le sujetamos los pies un tanto precarios en regletas de roca de 1ctms y encontró un pequeño canto para salir tirando de mano y guante.
Una vez con buena mano ya colocó los crampones sobre nieve y fue tirando por terreno de 60º de nieve algo más consistente.


La pendiente albergaba otro resalte inclinado a 80º, eran unos cuatro metros de hielo donde esta vez si metió dos tornillos pero hasta la mitad y alondrados en su cuello, debido al poco espesor de hielo.


Ya le perdimos de vista por el estrechamiento y por mejor terreno de nieve bastante blanda a 50º llegó hasta una cueva donde encontró dos clavos para montar reunión, la R2.

A todos nos había sorprendido el carácter de este corredor, al que catalogaban como AD, pero para nada nos estaba pareciendo así. Quizás fuera la poca cantidad de nieve y hielo encontrado.

L3: (70º, 55mts):
La cueva era el lugar más cómodo que habíamos encontrado en horas, pero teníamos que continuar y vimos que el manto estaba un tanto suelto, además había un pequeño resalte un poco más arriba, así que decidimos tirar otro largo y ver.


Tiré yo otra vez. Para salir de la cueva la nieve blanda se acumulada en forma de merengue, los piolets eran meros acompañantes y un poco en equilibrio iba abriendo trinchera asegurado desde la cueva. Tras unos 10 metros llegué a un corto resalte en hielo a 70º, perfecto en condiciones metí tornillo y superé los 2-3 metros para salir a un corredor cómodo de 45º de nieve blanda.

Continué hasta donde me dio la cuerda, vi una primera reunión a mi derecha, alta a 2 metros casi, y después otro cordino también muy alto, aquí comencé a entender que este corredor se debe hacer con un metro de nieve más acumulada ya que toda instalación que me encontraba estaba muy alta.

Noté un par de tirones de cuerda y me tiré a la derecha para montar reunión con friends y fisureros, una triangulación en pequeñas fisuras un tanto rotas, la R3.

L4; (70º, 50mts.):
Ya todos juntos en la reunión por encima observamos un nuevo resalte, estaba asegurado con un cordino alto también y decidimos tirar un 4º largo a pesar de que el corredor ya abría e intuíamos que podía ser el último.

Salió Gayu, progresó algunos metros de nieve blanda a 45º y llegó al resalte, se podía pasar tanto por la derecha como por la izquierda pero para que la cuerda no rozara lo intentó por la derecha. La roca estaba recubierta por una fina capa de hielo que rompió en parte al subir. Las extremidades derechas podían asegurarse en nieve dura o hielo pero las izquierdas a la roca de nuevo, mientras las coladas de nieve polvo caían por el otro lado del corredor sopladas por el viento del sur.


Gayu terminó de ascender los primeros metros más verticales y continuó por otros 3 metros a 50º de terreno más helado para salir a una pala de nieve blanda esta vez, continuando por ella hasta encontrar un buen emplazamiento para la R4, última del corredor.

Habíamos superado la parte más difícil del corredor, estábamos situados a 2700 metros y aún nos quedaban casi 300 para salir del mismo, Eran las 15 horas pasadas y hasta el Refugio de Tucarroya aún nos quedaba un largo trecho. La noche estaba echada.

El resto del corredor oscilaba entre 40 y 50º pero Yeyo nos pidió ir encordados al menos en ensamble, así que el equipo somos todos y proseguimos con 30 metros de cuerda desplegada metiendo seguros intermedios.


La nieve blanda era la tónica general en el resto del corredor, la altitud sumada al abrir huella hizo que con lentitud termináramos de llegar a situarnos bajo las cornisas de salida.


Por la derecha se podía salir bien pero optamos por disfrutar un poco mas de la situación y salir por la parte central donde la nieve se ponía casi a 70º en un corto tramo.


El momento era especial; hacia el otro lado el Balcón de Pineta cargado de nieve, la Cara Norte del Perdido vigilante y el sol escondiéndose tras los Picos de Marboré. Le seguían hacia derechas, Casco de Marboré, Brecha y Taillón. Y más lejos Garmo Negro, Infiernos, Balaitus y Vignemale con su Glaciar de Ossau.


Disfrutamos unos minutos de los que nos rodeaba, intenté explicar a mis compañeros donde se encontraba el Refugio de Tucarroya y nos pusimos camino de la cima del Gran Astazou. El itinerario era fácil pero mixto en todo momento; por el filo nieve y por la vertiente del Balcón de Pineta roca.

En 15 minutos estábamos arriba a 3071 metros. Aprovechamos para tomar un powergel de rodillas y con las visión puesta hacia el norte descansamos dos minutos escasos, antes de poner la mente en el descenso.


Emprendimos la vuelta por el mismo itinerario y pronto llegamos al Collado de los Astazous a casi 3000 metros, allí guardamos las cuerdas, el material y sacamos el frontal. Desde allí fuimos perdiendo altura rumbo al Ibón de Marboré, no sabíamos muy bien el itinerario pero las laderas nos iban llevando mediante variadas pendientes al lugar idóneo, laderas que nutren de agua en verano al ibón.


El altímetro bajó hasta casi los 2600 metros, estábamos encajonados en un barranco que nos llevó a las mismas aguas del ibón. Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos cruzando la superficie del ibón por un manto de 40 centímetros de nieve blanda sobre el hielo grueso de agua congelada que podíamos tocar con los bastones.

Con la noche total, caminamos con atención especial a mano izquierda, allí y con nuestros frontales buscábamos un corredor que nos diera acceso a la Brecha de Tucarroya y su refugio. Pronto descubrimos el corredor e incluso huellas que ascendían por él, -"restos de civilización unas cuantas horas después"-.

La pendiente de unos 30º nos sirvió para notar de nuevo los gemelos como piedras y sentir el viento de sur en nuestras espaldas con fuerza. Por fin divisamos la valla que protege al refugio y poco después pudimos asirnos a ella. Estábamos en casa.

La puerta accesible, el interior bien, mantas por doquier, colchones, estufa con leña e incluso algún que otro accesorio de agradecer.

Eran las 19:10 horas, noche cerrada en el Pirineo y nosotros situados justo en la linde que separa España y Francia posiblemente los que más altos dormirán en el Pirineo el día de hoy. No en vano Tucarroya es el refugio más alto construido del Pirineo y el más antiguo.


El resto de la jornada ya se sabe; deshaciendo nieve, intentando encender la estufa sin éxito (ya que rebocaba debido al viento), comiendo y repasando la jornada de más de 11 horas.
Todo ello antes de acostarnos sin sacos, bajo la estrategia de las "milhojas". Treinta mantas con ácaros para tres personas con frío, por lo menos descansamos.

MIERCOLES 28 DE DICIEMBRE

Amaneció en la brecha. La idea de hacer la Norte del Perdido finalmente no era muy factible, entre otras cosas porque con el estado de la nieve en las caras norte sin transformar no podíamos bajar en el día a Gavarnie si nos metíamos en la pared. Así que nos contentamos con abrir la puerta del refugio y ver los primeros rayos de sol golpeando en el Cilindro de Marboré. -¡Toma regalo de navidad!-


Con toda la tranquilidad del mundo desayunamos y fuimos recogiendo el refugio para llenar las mochilas de todo lo subido hasta allí.

La vuelta a Gavarnie nos constaba que no iba a ser pan comido, había que bajar al Valle de Estaube y retomar en subida 200 metros hasta la Hourquette de Alans para volver a descender hasta el Refugio de Espuguettes primero y después a Gavarnie. Así que nos pusimos manos a la obra.

A las 9 partimos del refugio por el corredor de la Cara Norte que salía desde el mismo refugio, ante la atenta mirada de la virgen que lo corona.
Un corredor de unos 40º de inclinación con orientación norte así de primeras, nos metimos en él con cuidado extremo, pero resultó estar blando, como todo lo que daba al norte. Los primeros metros los descendimos cara a la pared pero pronto pudimos ir talonando y perdiendo altura con rapidez con las vistas puestas al final del Valle de Estaube, allí donde la gente se tira en los prados para disfrutar en la montaña.


Sobre la cota 2300 la canal terminó con dos grandes paredones a ambos lados y salimos a coger la traza del camino que va de Pineta a Gavarnie y que forma parte de la Circular al Perdido. Ya conocía el camino y manteniendo la cota 2250 fuimos contorneando el circo hacia el NW en busca del valle que desciende de la Hourquette de Alans.


Este tramo nos costó más de la cuenta, la nieve blanda nos hacía sufrir demasiado y ni las trazas de esquís de días anteriores ni los de las raquetas eran capaces de endurecer el manto de los coj...........

Con lentitud nos aproximamos al barranco y le fuimos ganando metro a metro, trazando zetas a veces, otras directos, otras por roca, e incluso sin crampones para evitar el peso extra de los mismos.

Por fin y tras 3 horas y 20 minutos de actividad llegamos a la Hourquette, bonito collado desde donde se ve el valle contiguo de Gavarnie y el refugio donde habíamos pasado la noche dos días antes. Habíamos empleado más del doble del tiempo habitual en realizar este recorrido. Habíamos acertado descartando la Norte del Perdido.


En la Hourquette comimos algunos frutos secos y nos pusimos de nuevo los crampones, unas laderas de 40º laterales así lo establecían.
Tomamos rumbo al norte laderando y pronto llegamos a una huella de subida, pensábamos que esto iba a ser de gran ayuda a la hora de abrir huella, pero muy lejos de esa opinión, nos hundíamos de igual manera, así que decidimos cortar por lo sano y tirar linealmente al refugio sin hacer mucho caso a las trazas externas.


En una hora descendimos desde la Hourquette al refugio, por allí franceses de ruta pasando el día que nos preguntaron sobre el estado de la nieve y collados, -"trés mauvaise neige"-

Nos hicimos una foto con el Swam de fondo y continuamos el descenso sin parar en el refugio, retomamos la huella de dos días atrás pero pronto la abandonamos ya que se progresaba mejor abriendo tu propia huella en la nieve polvo, algo más papa pero muy seca y por lo tanto poco pesada.

Llegamos a los 1800, al Barranco de Pailla, la zona de pino y abeto, la senda por tramos perdía la nieve y la progresión era bastante mejor aunque a veces el hielo se empeñara en ponernos las últimas trabas de la aventura.

Hablamos de animales, de plantas, de mujeres, de hombres y de nombres, de comida, de material, de montañas y de estados físicos y de ánimo. Ánimo que fue creciendo inversamente proporcional a la distancia que nos separaba de Gavarnie.


Finalmente cerca de las 15 horas llegamos al aparcamiento, justo a la hora de comer, -"ahh, no, que estamos en Francia"-, hicimos un intento de almuerzo, pero fue en vano y nos contentamos con unos crepes con nutella de merienda y unos vinos calientes de sabor amargo. Algo mínimo para nuestros cuerpos faltos de calorías.

Tras un pequeño baño en el Gave de Gavarnie pusimos rumbo a España, más concretamente a Jaca, la sabiduría vinícola de Yeyo pronto nos puso rumbo al final de la jornada, pero antes paramos en Lourdes a pedir "unos milagros": -a mí dos bigmac con queso, y a mi dos wrap de pollo, "si vu ple".

fotos:
Gayu Moyanus
Daniel Pelegrina

sábado, 11 de agosto de 2012

Midi d´Ossau, Sudeste Clásica (MD inf. 540 mts. / V+)


No olvidaremos fácilmente esta escalada, que nos llevó a exprimirnos al máximo en medio de un ambiente totalmente alpino por la muralla de Pombie, por el flanco Sudoeste del Midi d´Ossau.


Se trataba de una escalada más del trofeo del club alpino, entre las posibilidades propuestas ésta era la de mayor dificultad del macizo del Midi. Los largos eran factibles en cuanto a dificultad (máx. V+), pero su longitud más de 500 metros de escalada, sus 13 largos y el descenso enrevesado bien en rápeles o bien por la vía de las viras, la hacían una escalada de dificultad alta para nosotros, quizás la que más hasta la fecha. Ya habíamos leído o escuchado algunos casos en los que cordadas tenían que pasar la noche en repisas o ser rescatadas de la muralla de Pombie por el helicóptero.

A pesar de llevar Juanjo un mes sin escalar (tras sus vacaciones y viaje al Mont Blanc) y yo tener una semanita bastante dura de trabajo, nos liamos la manta a la cabeza y no pospusimos dicha escalada, la verdad era que si queríamos terminar las 12 escaladas del trofeo teníamos que hacer este mes una de las gordas y a por ella íbamos.
Salimos el Viernes de Madrid en medio de una ola de calor peninsular, cruzamos por provincias Castellanas y Aragonesas con más de 40º en el termómetro del coche, y pronto cruzamos la frontera francesa por el Portalet, descendiendo un kilómetro más hasta el aparcamiento francés de Aneu, aún era de día y aprovechamos para cenar el "tupper" de macarrones en el parking mientras divisábamos la cabecilla del Midi.


 Tras la cena hicimos la mochila y nos pusimos rumbo al Refugio de Pombie, haciéndose de noche al poco de iniciar la marcha. La temperatura era de 20º y en manga corta a las 10 y pico de la noche casi a 2.000 metros en el Pirineo era algo alucinante a la vez que inquietante para la jornada del día siguiente. Entre los sonidos de cencerros y las amplias cetas del camino sobre la hora de marcha llegamos a un collado sudando, desde allí con luz ya se ve el refugio y el midi por completo, pero en este caso la poca luna no nos permitía dicha visibilidad y continuamos hacia el refugio caminando para llegar unos 25 minutos después. Eran las 11:00 de la noche y acababan de apagar las luces del refugio, por lo que descendimos a unos prados cercanos para montar la tienda sin montar mucho jaleo, descansar y dormir para la jornada del día siguiente con todo abierto, incluyendo sacos y tienda.

A las 6:00 sonó el despertador con una temperatura de 17º, había dormido bastante bien y algo de luz nos daba la suficiente claridad como para ponernos a organizar el material y desayunar. No tardamos mucho en hacer la mochila con todo lo necesario para la escalada e iniciar la marcha entre los depósitos morrénicos de las cercanías del lago.

El itinerario de aproximación era fácil, la muralla de Pombie es visible desde decenas de kilómetros y en su base dos cortos corredores paralelos son la señal clara del inicio de la vía, además hay un buen hito de piedras en su base. A las 7:45 estábamos a pie de vía, había delante una cordada compuesta por un guía y un cliente ambos franceses, pensamos que nos iba a venir bien para poder seguir el itinerario sin equívocos.


Mientras nos poníamos todos los cacharros y estirábamos la cuerdas los franceses iniciaron el segundo largo, nosotros iniciamos la escalada de la jornada sin tener ni idea sobre lo que nos iba a deparar la jornada, con el fabuloso croquis de Luichy en el bolsillo ( pocas veces se puede plasmar tanta información en un papel).

fabuloso croquis de Luichy:


LARGO 1, ( VIº+, 30 metros ): El primer largo me toco a mí por nuestro sistema de reparto de largos, se trata de un diedro algo escalonado de unos 25 metros bien visible desde abajo, tomé aire y comencé a subir por el diedro, de agarres fáciles va siendo mantenido hasta su mitad donde un pasito más atlético pero con buenos agarres junto a un matorral te hace resoplar por primera vez.


 Después el diedro se va haciendo fácil hasta salir a una terracita donde hay un cordino en un puente de roca. Desde la terraza se continua algún metro hasta una roca que bloquea la terraza donde montamos la reunión con friens medianos. Bastante bien el primer largo para retomar sensaciones aunque Juanjo no opinara lo mismo ya que la mochila era un lastre bastante molesto para el segundo de cordada.

LARGO 2, ( IV+ / 30mts. ): Nos cambiamos la mochila y los cacharros y tiró Juanjo esta vez, el largo transcurre por una placa en descenso poblada con bastantes arbustos a los que uno puede agarrarse sin problema hasta que ésta se corta en picado,


 allí hay un clavo con un cordino para agarrarse y realizar un pequeño destrepe de un metro, muy muy aéreo ( el primero quizás no tiene ese problema porque lleva la cuerda por arriba, pero el segundo como se vaya se pega un vuelo bueno y encima de espaldas ). A mí personalmente me sorprendió el paso y me resultó destreparlo más dificil con mochila que el IVº+  que le dan en los croquis.

Tras el destrepe la cosa cambia, te puedes dar la vuelta en una pequeña repisa y con una zancada te adentras en un diedro fácil de unos 10 metros que tras ascenderlo te deja en la reunión equipada con tres clavos.



Ya hemos abierto los dos largo y la cosa marcha bien, llevamos una hora de escalada así que calculamos unas 7 horas hasta la Aguja empleando media hora por largo.

LARGO 3, ( Vº- / 30mts. ): Comienzan los quintos y me toca a mi, desde la reunión veo a la derecha un espolón descendente que hay que superar, tiene un punto débil un poco más abajo de nuestra altura por una pequeña terraza y después sólo sabemos que está el Vº- de placa. Voy a por ello y comienzo la travesía a derechas, por un corto destrepe llego al espolón,
 
 
 
 y lo bordeó, hay un murete que hay que superar y es el que alberga el paso duro, la verdad que encuentro buenas manos y en equilibrio subo hasta superar el muro y salir a una terraza muy cómoda donde encuentro la maxi
reunión equipada con un par de clavos


 ( me ha resultado más fácil que el paso del 2º largo con mochila ). Y hasta allí llega mi compañero mientras observamos que los franceses ya se han perdido más allá del 4º largo, ¡ vaya máquina el guía !.


LARGO 4, ( IVº, 50mts. ): Estamos en el inicio de la "Vía Jolly" y a pocos metros de la "Sureste Directa", pero nosotros continuamos por la "clásica", esta atraviesa horizontalmente varias terrazas con vegetación hasta un gran bloque, desde la reunión no logramos entender la continuidad de la vía, pero Juanjo la inicia y va descubriendo por el camino.

Tras pasar horizontalmente por una facil zona de arbustos, en los que en muchos de ellos se puede asegurar con cordinos IIIº, se llega a la base de un gran bloque donde hay unos helechos y aproximadamente a la misma altura que la reunión anterior. Desde allí se bordea el gran bloque por la parte baja en donde hay algún friend abandonado como seguro y en ascenso una corta placa te lleva a un fácil diedro que da a la reunión nuevamente equipada con clavos.



LARGO 5, ( Vº+, 40mts.) : El siguiente largo es uno de los más expectaculares de toda la vía y uno de los que alberga las mayores dificultades. Se trata de una placa de adherencia que precede a los escalones grises de curiosa formación y que se encuentra nada más salir de la reunión.
Cambio de cacharros y nada más salir chapo un primer clavo antes de la placa, intento subir por ella, pero no veo agarres y ni mucho menos lugares para meter nada, veo un poco a la derecha un nuevo clavo pero no tiene acceso desde la zona por la que voy subiendo, así que vuelvo a descender y lo intento por la parte derecha de la placa por donde hay algún cantillo pequeño, el magnesió me canta los cuatro agarres que hay en toda la placa, y subido a uno de ellos en equilibrio llego a chapar el clavo que te da la vida en la placa, para salir acto seguido por encima, hasta que Juanjo me dice: -"has metido al revés la cuerda en la express"-. Me es imposible descender desde donde estoy aupado un metro hacia abajo y tampoco le doy mucha importancia un chapaje al reves, pero nada más salir veo que las cuerdas no corren, ¡¡ufff!!, el primer problema de la jornada. Intento continuar por las escaleras grises y al principio me cuesta bastante tirar de la cuerda y tras los dos primeros escalones, veo que una cuerda frena a la otra en el mosquetón y que ya tengo que hacer muchísima fuerza para tirar de la cuerda con las manos.

Me quedan unos 5 metros para llegar a la reunión situada bajo el siguiente largo, así que tengo que montar una de emergencia en una fisura vertical que tampoco queda muy mal. Pero claro y ahora como recupero a Juanjo si la cuerda no corre; se me ocurren varias cosas una de ellas es que Juanjo suba a pulso el par de metros para deschapar el mosquetón pero es demasiado expuesto y la otra es que yo rapele desde la reunión hasta el punto del mosquetón, pero claro la cuerda no me va a llegar en doble hasta la express. Al final lo solucionamos tirando individualmente primero de una cuerda y luego de otra para que no se friccionen a la vez y dejándonos los antebrazos en el proceso de recuperación. Eso sí Juanjo tiene que subir despacio para darme tiempo a recuperarle.


Al final ha salido todo bien estamos los dos en la reunión 5, bueno un poco más abajo y sólo hemos perdido media hora. Llevamos 5 largos en 3 horas.

LARGO 6, ( Vº+, 60metros ): Llegamos al largo estrella, un diedro-bavaresa perfecto que para algunos se trata de unos de los mejores largos del pirineo, muy atlético y de grado mantenido. Comienza Juanjo con buen pie, termina de subir los últimos escalones de las escaleras grises y llega a la verdadera reunión situada bajo la vertical del diedro, desde allí continúa hacia arriba con las dos manos en la fisura y los pies en oposición cada uno a un lado de la fisura. Va ganando metros y el diedro se va poniendo vertical antes de entrar en un pequeño estechamiento donde hay dos clavos.


Chapa los dos clavos y parece que se para, debe estar allí el máximo grado de toda la vía Vº+, intenta de una manera de otra y finalmente me dice que le coja, descansa un minuto mientras me dice que anda algo cansado por el tramo extra de antes. Tras el breve descanso lo intenta de nuevo, se hiergue algún metro sobre los seguros fijos e intenta menter un friend, cuando de repente me pega un brusco tirón la cuerda y veo a Juanjo caer algunos metros diedro abajo. Tras el intenso momento le pregunto si está bien y me comenta que sí y le bajo hasta la reunión, todo ha hecho su función y los clavos, seguro y cuerda ha funcionado perfectamente disipando la caída maravillosamente sin tan siquiera Juanjo sentir un tirón brusco del arnés.


Algo cansado me comenta que lo intente yo y voy al lío, pero hay un problema que no es otro que cuando llegue a los clavos como voy a subir por el otro extremo de la cuerda y ya está pasada por las express tengo que sacarlas las dos para pasarlas correctamente y que no nos ocurra lo del largo anterior. Subo bastante bien por la bavaresa y llego a la altura de los clavos, la maniobra es bastante jodida y además justo en el punto clave, así que asciendo un poco hasta pasar los clavos y en un puente de roca me aseguro, para desmontar las dos cuerdas cruzadas metíendo la mía por el puente isntalado. De esta manera continúo hacia arriba por una zona algo menos vertical Vº para llegar a una pequeña repisa donde hay una reunión intermedia.


 Pregunto a Juanjo si hago el largo completo y me indica que sí, así que tiro hacia arriba, sobre la reunión hay un paso duro de Vº y llevo los brazos ya cargados de toda la bavaresa, la fisura se ciega y hay que salirse un poco a la izquierda, pero poco a poco voy solventando los problemas chapando algunos clavos que van apareciendo por el camino, hasta llegar a una terraza de hierba que voy recorriendo hasta apurar los 60 metros de cuerda en busca de la reunión que ya veo, teniendo que arrastrar las cuerdas porque ya no corren con el rozamiento de tantos seguros por el camino.
Tras montar la reunión en dos clavos viejos, voy recuperando a Juanjo que no para de decirme "chupa, chupa", para que el vaya recogiendo cuerda al pelo, me lo repite tantas veces que hasta algunos niños que desde la zona del refugio observaban repetían tambien lo de "chupa, chupa", jeje.
Mientras tanto Juanjo llegó a la reunión y surgieron nuevos problemas como el de la falta de agua, nos quedaba menos de un litro y no llevábamos ni la mitad de la pared por no hablar del descenso, además habíamos acumulado un retraso mayor en este largo y llevábamos 6 largos en 4 horas, aunque habíamos superado los dos de mayor dificultad.

LARGO 7, ( Vº, 40metros ): En principio la dificultad descendía en los siguientes largos y no pensamos mucho en los problemas y nos centramos en escalar, así Juanjo partío a abrir el siguiente que se trataba de un par de diedros continuados que salían a la derecha de la reunión.


 Primero por unos bloques se asciende a una gran fisura que forma el diedro un poco hacia izquierdas, en la parte alta hay algún clavo que ayuda a progresar en los resaltes más inclinados,



 luego posteriormente van apareciendo otro par de diedros verticales con algún clavo más, que van girando a la derecha para por terreno más fácil depositarnos en una pequeña terraza bajo un murete que tiene un taco de madera donde se monta la reunión con un clavo y con lo que quieras o puedas meter. 

LARGO 8, ( Vº, 25mts. ): Éste largo tiene un paso raro al inicio y después un punto clave de toda la vía que se trata de un cambio de dirección tomando la travesía a izquierdas por unas viras tras abandonar el diedro por el que subes, así que esperaba no pasarme la zona del cambio de dirección para sí no embarcarnos del todo. Tras mirar el croquis que llevábamos partí hacia arriba, el murete se las trae, tiene unos 3 metros y una fisura vertical en la parte izquierda donde se encuentra el taco de madera incrustado. Me aseguré en el taco y tras meter un friend grande algo más por encima bajé el metro ascendido para descansar, ya estaba el paso medianamente asegurado, así que sólo faltaba superarlo.
Me monté en la fisura con el pié y mano izquierdas empotrados en la misma y tiré hacia arriba hasta agarrar un buen canto por encima que te da la vida para salir del lugar y continuar algunos metros, el diedro es vertical y tiene bastantes fisuras por donde asegurar, así llego a un nuevo murete aunque de reojo voy mirando la zona por donde salirme del diedro hacia las viras. En el murete hay un friend abandonado empotrado pero tiene el cordino roto así que meto yo otro en el mismo lugar y hago un nuevo paso raro para salir a una segunda terraza. Desde allí pregunto a Juanjo cuantos metros llevo y van unos 25 sin encontrar la zona de viras por donde tengo que salir, ya algo rallado miro hacia abajo y encuentro una zona débil en el espolón de la izquierda -" a ver si era por allí y ahora tenemos que rapelar, uufff!!". No muy convencido decido montar reunión tras los 25 metros y con Juanjo ver la decisión que tomamos en el lugar a sabiendas que partir este largo nos iba a conllevar otro retraso de media hora al menos.
  

Recupero a Juanjo y mientras lo hago veo que puede ser que la salida esté más arriba, hay una parte más débil en el espolón y unas terrazas de hierba que me comenta Juanjo desde abajo, pero prefiero asegurarme con los dos juntos que decidir yo por mi cuenta, además parece la zona algo más sobada por encima.
Tras echar un vistazo a los croquis y reseñas que llevamos, llegamos a la conclusión que las viras están más arriba y continúa Juanjo la otra mitad del largo.

LARGO 8BIS,  ( IVº, 30 metros ): Se asciende por una fisura muy protegible junto al diedro, hasta que se llega a los 15 metros a unas terrazas con algo de vegetación,


 hay un muro bastante imponente con un clavo alto en la pared de enfrente, la verdad que no tiene pérdida la zona de las viras a pesar de que en algunos croquis o reseñas tachen el largo de "perdedor". Dicho muro es inequívoco y te obliga a ascender por el diedro de la izquierda y llegar a las viras por un paso que para mi resultó ser bastante dificil, al punto de que tuve que utilizar un cordino colgado del clavo de la pared, para auparme y superar el paso, a pesar de querer sacarlo en libre en varias ocasiones, Juanjo por ejemplo lo sacó bastante bien.
Desde ese punto un par de metros en travesía a izquierdas te llevan a salir por el espolón y ver un techito cuadrado amarillento bastante más arriba, zona por donde transcurre el siguiente largo, aunque la reunión se queda antes a escasos 4 metros de la salida del espolón equipada con clavos y que se llega por unas pequeñas repisas fáciles.
La realización del 8º largo en dos nos retrasa igualmente y llevamos casi 7 horas de escalada, además hemos terminado el agua,,¡ Houston, tenemos un problema !. Si todo sale bien y no tenemos más problemas en 2 horas estaremos arriba, a eso hay que sumar el descenso por las viras y el camino al refugio, somos conscientes de que nos quedan aún 5 horas en el mejor de los casos para llegar a coger agua y tenemos que aguantar sin ella, además disponemos de 6 horas de luz, con lo que la escalada no permite más errores ni embarques, somos conscientes de que nos estamos metiendo en una ratonera y de que el muro de salida cada vez es más alto.
Aunque por otro lado sólo existe una solución: ¡¡ continuar !!

LARGO 9, ( Vº, 30mts. ): Me toca a mí, comemos algo y diviso el siguiente largo, se ve la repisa de la reunión junto al techito cuadrado, hay una sucesión de gradas de derecha a izquierda ascendente hasta llegar al paso raro Vº, que te deja en 3 metros en la plataforma de la reunión.


El primer paso raro se encuentra para salir de la reunión, hay un muro no muy alto pero parco en agarres para llegar a las gradas, subo lo más alto posible sobre la reu y con un paso lateral me monto en las gradas, voy progresando por ellas por terreno muy aéreo y no veo nada donde proteger, hasta unos bloques a los 10 metros casi, allí aseguro con un cordino y continúo por terreno fácil hasta llegar al muro con el paso raro donde hay un clavo alto. El pasito se las trae y no te deja meter el cuerpo en una ancha fisura para progresar. Con la mano derecha en la fisura me aupo hasta equilibrarme y coger un bloque empotrado que cierra el paso, tiene buen canto y ya estás salvado, solo falta equilibrarte nuevamente para superar los bloques empotrados y llegar a la terraza donde hay un clavo y una buena fisura horizontal para meter algún fisurero o friend.
Recupero a Juanjo y la verdad que por fin ha salido un largo en condiciones bastante limpio, comemos una barrita y un gel y Juanjo se propone realizar el siguiente, tán solo nos quedan 3.



LARGO 10, ( Vº, 30mts. ): Este largo tiene dos partes, un bonito diedro de unos 12 metros y una travesía expuesta de Vº.



 Así Juanjo parte de la repisa por el diedro que va asegurando a placer, tras unos 10 metros cambia de dirección y continúa por la derecha del diedro hasta unas repisas.



 Allí hay que contornear un espolón en travesía por unas terrazas delicadas, sobre todo para bajar a ellas con un metrillo de destrepe. La verdad que se aseguran muy bien en una fisura alta por encima del paso donde hay un clavo y se puede meter algo más, pero son expuestas de narices sobre todo la salida tras contonear el saliente, donde hay una plaquita con pocos agarres. Buscando las rugosidades y regletillas se destrepa el metro que te lleva a amplias terrazas herbosas de donde salen hacia arriba sendas canales amplias con vegetación. ¡Por fin terreno cómodo!, además nos hemos ajustado al horario, volviendo a la media de 2 largos por hora.
El ánimo sube bastante y a pesar de algunos calambres de Juanjo en brazos y piernas según los croquis nos quedan 2 largos relativamente fáciles exceptuando un paso de Vº en el primero así que vamos a por él sin más miramientos, parece que la montaña nos está dando un poco de tregua.

LARGO 11, ( Vº , 50mts. ): Dicho largo es fácil y tan sólo una chimenea con un bloque empotrado en forma de pico y de Vº supone el obstáculo de los siguientes 50 metros.

Salgo por la derecha de la reunión allí una gran chimenea me permite ir caminando entre terrazas de hierba con algún que otro resalte de roca fácil, no meto casi nada para que no me friccionen las cuerdas hasta llegar al bloque empotrado a unos 35 metros de la reunión.


 Hay una chimenea y el bloque puntiagudo se encuentra en medio, anudándolo tiene una cinta con textura y forma de cinturón de coche, me monto en el paso pero subirse en el mismo es difícil ya que no te entran las espaldas y tienes que entrar de lado. Me bajo del mismo un par de veces para buscarle el paso y por fin con el hombro izquierdo me introduzco en la fisura sobre el bloque donde aseguro con un fisurero y salgo por el lado izquierdo que tiene arriba buen canto, para continuar ganando altura por la continuación de la chimenea hasta que la cuerda fricciona mucho y mi compañero me avisa del final de cuerda. Monto reunión en un bloque con un puente de roca y cintajo.
No tardamos mucho en realizar dicho largo y pronto está mi compañero junto a mí tras superar el paso de este largo.


LARGO 12, ( IVº, 60 metros ): Dicho largo es el último y nos dejá en la Aguja Jolly, aunque desde la reunión anterior no se ve nada, sale a la arista final.
Sin perder mucho tiempo sale Juanjo hacia el siguiente largo y cumbre, primero por terreno fácil y herboso hasta llegar a una canal en la que se adentra, tiene que parar varias veces debido a los calambres en los brazos más que por el grado pero sale por arriba finalmente


Tras la canal el largo continúa por el filo de la arista que nos lleva a la cumbre de la Aguja Jolly, ya podemos ver la famosa brecha del Vº+ que hay que superar para llegar a los rápeles, pero nos centramos en llegar a cumbre y terminar la escalada de ascenso por lo menos.


 Así que continuamos por el filo rocoso que se puede asegurar muy bien y que nos va acercando a cumbre, eso sí antes de la cumbre tenemos que abandonar un friend en una fisura metido muy adentro y que era imposible de sacar, estuve intentando 10 minutos tirar de él con el sacafisureros por no había manera y tras una corta trepada salimos a la cumbre. ¡ bien !.




Yo intento disfrutar del momento a pesar de que Juanjo está nervioso por el descenso y ya está pensando en bajar. Hemos empleado 10 horas en realizar la escalada y son las 18:15, por lo que calculamos unas tres horas en bajar, justas las que hay de luz, aunque ahora tras terminar la escalada propiamente dicha comemos algo entre unos bloques de la antecumbre y examinamos los fabulosos croquis de Remy Thivel de descenso por las viras descritos aquí:

 http://www.remi-thivel.com/voievires/topoviresespagnol1.pdf
http://www.remi-thivel.com/voievires/topoviresfrance2.pdf

Sin ellos es bastante fácil perderte entre terrazas y tener que pasar la noche, como ya les ha tocado a algunos compañeros de blog, tener que rescatarlos como a otros conocidos o enredarse con los rápeles.

Esó si todavía nos queda un último problema antes de llegar a las viras y es superar el Vº+ del paso de la brecha o montar un pequeño rápel hasta una terraza y realizar un último largo de IVº+, optamos por ésta segunda opción así que perderemos un poco más de tiempo mientras observamos que la famosa bruma del valle "gabacha", va subiendo y se aproxima al refugio.

Tras rapelar unos 6 metros llegamos a una terraza hacia la vertiente Sur, allí vemos ya el supuesto diedro que hay que escalar pero no tenemos ni idea donde está la línea de rápeles que nos depositará en el descenso por las viras.



LARGO 13, (IV+, 30mts.): Cuando ya pensábamos que se habían acabado los largos teníamos que hacer este último que me tocaba a mí, ascendí por un diedro algo roto y fisurado, y con un paso que tiraba un poco hacia atrás en su mitad superé la mayor dificultad, para salir por una zona algo aérea a una terraza con vistas a los valles del Norte. Desde allí y tras los primeros 15 metros de escalada no veía por donde continuar, hacia arriba me parecía subir mucho e intenté bordear por el Sur por unas terrazas expuestas pasando bajo un sistema de fisuras por las que se podía acceder hacia arriba, y cuando miraba para arriba en busca de la fisura buena tras un bloque apareció la reunión de la línea de rápeles, ¡ bien !. Estaban algo oxidados pero a estas alturas cualquier cosa medianamente segura vale.

 
Juanjo llegando al rápel
Realizamos el segundo rápel con una cuerda y por fin llegamos a tierra algo más estable con terracitas de hierba, paramos a comer algo antes de iniciar el "descenso" por llamarlo de alguna manera ya que en realidad son una serie de travesías descentes con numerosos pasos de IIIº delicados.
 
 
Sacamos los croquis de Remi Thivel, los primeros metros eran sencillos, el itinerario discurría por una senda y de vez en cuando algún bloque por el que trepar o bordear y por donde íbamos en ensamble con unos 15 metros de cuerda y metiendo como mínimo 3 cacharros entre uno y otro, pero poco a poco el camino fue desapareciendo para pasar a unos destrepes de IIIº aéreos a más no poder aunque eso sí super equipados por cordinos y clavos.
 


 Todo el recorrido nos está sorprendiendo no da un descanso y tenemos que tener la concentración a 100% por los numerosos pasos, esó si vamos cumpliendo el horario y no estamos teniendo más problemas, aunque seguimos el peor horario previsto, pero lo dicho "previsto por lo menos". Mientras una temperatura ideal de 20º nos anima a seguir con las viras viendo como la niebla ya ha cubierto el refugio, ahora rezamos para que ésta no suba mucho más y nos de tiempo a llegar a la senda de abajo ya que no tenemos ni mapas ni gps.

A las 21:20 con las últimas luces llegamos al rápel de descenso que nos lleva a las pedreras finales, queda poca luz pero nos da igual, somos felices, estamos cantando incluso, en poco más de una hora podremos beber agua y comer, que llevamos desde las 15:00 del medio día sin probar trago. Es curioso "He notado más ansiedad por el agua cuando me quedaba poca que cuando no me quedaba nada".

A los 15 minutos de descenso se hace de noche y sacamos los frontales, bajamos por la pedrera sin luz y llegamos por fin al camino que nos lleva a las cercanías del refugio entre niebla donde tenemos la tienda, ¡la tienda no importa! pasamos de largo por la tienda y con las mochilas, casco y arnés vamos directos a la fuente es nuestra perdición.

Allí imaginaos, a beber agua y mas agua, tan helada se me clava en la garganta pero no dejamos de beber.......después una sopa y embutido del malo es el mayor manjar tras 15 horas de actividad agotadora.