domingo, 11 de agosto de 2013

Cresta integral de Costerillou AD+, VIº 1100mts.



El objetivo de cresta para este verano era la de Costerillou, los dos anteriores habíamos realizado la de Llosars y Cregüeña y este año nos queríamos meter en alguna más delicada con el objetivo final de realizar la de Salenques para el año que viene. Y si además esta cresta cuenta con el aliciente de tener el tresmil menos accesible del Pirineo pues mejor, otra motivación más.

Repescamos los croquis y reseñas  de debajo de los papeles del escritorio, puesto que la la habíamos tenido que suspender hacía un mes por las malas condiciones meteorológicas de ese fin de semana. Sólo hizo falta echarla un nuevo vistazo para retomar en la memoria los diferentes pasos, grados y brechas de la misma.

Esta vez mi compañero habitual le tenían ocupado otro tipo de ceremonias y me fui para tierras del Norte con David, un amigo ingeniero con el que me debía mutuamente desde hacía bastante una escalada de estas características. Ya se que en los manuales de escalada viene en negrita que a tu compañero de cordada le tienes que conocer como si fuera tu hermano pero llevábamos siguiéndonos varios años y sabíamos a 99% que íbamos a ser compatibles como así fue.

Salimos el Viernes tarde, en la Caddy vimos pasar en una hora Torija, en dos Ariza y en tres Zaragoza donde cenamos, desde allí decidimos hacer la digestión y caer a dormir donde tocara, esta vez tocó en Biescas, en el mismo descampado que bajando del Maribel del Telera 5 meses atrás.

Por la mañana y sin madrugar mucho desayunamos en Biescas y tomamos Valle de Tena arriba hasta llegar al Embalse de la Sarra pasado Sallent de Gállego, el cielo despejado y jornada anticiclónica aunque en el aparcamiento aún la umbría nos hizo disfrutar de 10º en Agosto.


Montamos las mochilas lo más ligeras posibles aunque sin saber con exactitud donde nos íbamos a quedar a dormir y partimos cruzando a 1440 metros el Puente de las Faxas por el precioso camino de ascenso al Refugio de Respomuso. (10:00).

El Río Aguas Limpias y sus afluentes nos iban mostrando durante todo el camino que el invierno y la primavera habían sido benévolos este año y los colores verdosos intensos nos hacían pensar que el ciclo estacional iba con un mes de retraso.


Tras la inicial vegetación formada sobre todo por arbustos de boj, pasamos a los hayedos, lugares en umbría que durante esta época tan calurosa sufrían pero creaban su microclima húmedo interior.

  
Disfrutamos bastante en el ascenso, pasamos a un piso vegetal más alto y llegamos al pinar de pino negro, a pesar de llevar mochilas para dos días con material de escalada no paramos en ningún momento de la subida y entre charla y charla nos presentamos tras poco más de dos horas de ascenso en la Presa del Embalse de Respomuso, una de las vistas del Pirineo (12:10).


Tras unas fotos continuamos la senda del G.R.11 para llegar al refugio a las 12:25 con toda la jornada por delante.
En el Refugio de Respomuso nos explayamos con unas cervezas en la mano tomando el sol y viendo pasar varios grupos que realizaban el recorrido G.R.11 tanto dirección Panticosa, como dirección Sallent. Antes de las tres pensamos en la posibilidad de ganar algo más de altura durante esta jornada y así restar actividad para el día siguiente, andábamos un poco justos de comida, por lo que pedimos unos bocadillos en el propio refugio y hablamos con los guardas, Ursi Abajo y su hijo, de sus hazañas pirenaicas y sobre todo de aquella mítica Norte del Pitón Carré de la que guarda fotos colgadas por el refugio.

Son las 16:00 y es pronto aún, así que nos vamos a subir a dormir algunos metros más arriba por el Barranco de Respomuso. Partimos de 2140 metros a los que está el refugio y por una senda muy difusa debido a la crecida vegetación primaveral de este año, vamos ganando altura.


En poco más de una hora dejamos atrás las zonas más herbosas, ya más marcadas con hitos y por donde ya si podemos seguir la senda, nos desviamos un tramo del torrente y lo vamos dejando abajo ascendiendo por la izquierda del mismo, parece que la hierba va desapareciendo y ante nosotros aparece la Cresta del Diablo primero y posteriormente la de Costerillou.


Tras la primera visión del lugar avanzamos ya con menos pendiente hasta los 2550 metros de altura, allí aparece el primer nevero y es factible descender al Ibón de Vuelta Barrada, tanto para coger agua como para subir a la Brecha Durand el inicio de la cresta. Así que allí nos plantamos, buscamos unos huecos de hierba algo cómodos y nos desparramamos por allí intentando reconocer el lugar y sentirnos cómodos en nuestra casa con techo de estrellas.

Como aún es pronto hacemos un poco de búlder en algunas rocas cercanas y pasamos el rato mientras el sol mengua, y se mete tras los Frondiellas descendiendo la temperatura bruscamente.

Admirando la Cresta del Diablo (la más difícil del Pirineo)
Se ha ido la luz en el campamento y nos abrigamos para terminar de admirar este atardecer a 2500 metros, cenar y bajar las persianas para la siguiente jornada, dura, dura.


Segunda Jornada:
A las 4:30 me llama David, me despierta de mi sueño, es hora de levantarse, el cielo está estrellado completamente. La verdad que no hace mucho frío unos 8ºC y con rapidez me visto para desayunar algo, esta vez no he cargado con infernillo cosa que agradezco por el peso pero no por el calorcito matinal de meter algo al cuerpo caliente.

A las 5:20 estamos preparados y salimos de los vivac para llegar en pocos metros al nevero que está bastante duro, aprovechamos para coger agua que chorrea del nevero a las rocas cercanas y con los crampones puestos descendemos 100 metros de desnivel al Ibón de Vuelta Barrada, nos dirigimos por nieve hasta el fondo del barranco, un lugar bastante bonito y cerrado por todas las paredes. Desde allí observamos el corredor a la derecha para salir del barranco y ascendemos por la pala de nieve de 40º hasta llegar a la base de la estrecha canal que ya no tiene nieve, y por donde ascendemos sin los crampones.

En esta zona estamos muy atentos ya que la roca está muy descompuesta y corre agua entre los bloques, una pequeña trepada de echar las manos y salimos de la canal. Podemos ascender un poco más por roca pero pronto aparece un nuevo nevero donde nos volvemos a poner los crampones mientras empieza a haber la luz suficiente para apagar los frontales. Ascendemos la pala de 35º trazando zetas hacia el Pic Soulano y nos situamos en la base de dos canales, no sabemos exactamente cual es pero la de la derecha parece más abierta y nos metemos por ella apurando el último gramo de nieve.

Subimos unos metros ya por roca y nos encontramos con un bloque empotrado, bajo el mismo en una pequeña cueva hay un cordino así que debe ser por aquí.


David lo intenta escaquear por la derecha por una zona de adherencia pero se baja, yo pruebo en el propio bloque y veo que es duro y por la izquierda también lo intentamos y nada. Llevamos ya 2:30 horas y no hemos llegado aún a la brecha, comenzamos a darnos cuenta que el juego empieza antes de lo pensado.

Vemos como única opción superar el bloque, así que David tira por su izquierda empotrándose en una grieta y sube las piernas, yo le ayudo con las manos a sujetar pies y subimos las dos mochilas arriba, después me tira la cuerda hacia abajo y a lo "bombero" subo por la cuerda hasta llegar a una reunión montada con varios cordinos viejos. -no hemos sido los primeros y vamos bien- , ya que toda la chimenea está equipada con varios cordinos. Ahora la chimenea se estrecha y se empina, así que optamos por subir un poco a la derecha y luego hacer una travesía a izquierdas IIIº para superar una estrechamiento de buenos agarres y llegar a un filón de roca blanquecina que habíamos visto desde el vivac la jornada anterior, todo esto ya tirando un largo de cuerda.


Desde la segunda de las reuniones sale el filón blanco a izquierdas que transcurre por una serie de terrazas en donde aparece la hierba y que ya por terreno más fácil nos deposita por fin el la Brecha Demeure Soule a 2835 metros, lugar donde hay una placa nueva en la memoria de un alpinista francés.


Hemos alucinado con la aproximación, no hemos empezado la cresta y nos ha costado llegar a la brecha 3:25 horas, imagino que con más nieve las dificultades para llegar descenderán ya que el bloque se tapa.


Echamos una barrita energética en la brecha y continuamos, el sol nos calienta y eso se agradece, además corre un leve viento que agradecemos de igual manera, es el día perfecto.
Desde la Brecha Demeure Soule ascendemos por terreno fácil hacia la Aguja Durand, se trata de trepadas de IIº/IIº+ por lo que no sacamos la cuerda aún.


Llegamos a la cumbre y vemos lo que nos resta que es mucho, se puede destrepar hacia el Sur por una chimenea descompuesta pero preferimos descender hacia el Norte por roca buena una serie de terrazas y tras 15 metros contornear la aguja para salir nuevamente al filo de la arista.


Estamos llegando a la Brecha Durand y en lugar de continuar por el filo, descendemos a unas terrazas herbosas situadas en la vertiente española y progresar más rápido hacia la Punta de la Defaite, siguiente escollo. La verdad que no nos supone ningún problema el llegar a la segunda punta y desde su cumbre observamos que la arista se pone juguetona, descendemos con las manos por el filo y las piernas por vertiente francesa para llegar a un punto en donde esta se pone aún más estrecha.


Aquí vemos que vienen una pareja de franceses en sentido contrario y en lugar de ir por arriba que parece imposible toman una chimena por vertiente Norte, al verlos entendemos que hay que descender por un diedro IIIº, pero este está un tanto expuesto así que no nos cortamos en montar un rápel de unos 10 metros que nos deja en una terraza por lado francés.




Desde la terraza ascendemos un canalizo fácil y terroso que nos pasa por una nueva cota y volvemos a destrepar por una chimenea entretenida hacia terreno algo más cómodo. Ahora se nos presenta un gendarme que vamos a bordear por lado español.


Y después llegamos al primero de los muros, no es muy difícil, es más bien fácil no llega a tener pasos de IIIº pero tiene patio, desde este punto decidimos continuar con la cuerda en ensamble y no dejarla durante el resto de cresta.

primer muro
 Tras el muro la cosa se pone un poco difusa, resulta bastante penoso seguir por arriba, la arista se agudiza y la roca no es muy buena, así que decidimos continuar por unas terrazas en el lado francés, algunas chimeneas buenas nos hacen subir y otras partes difíciles de cresta nos hacen destrepar para ir progresando hacia el Pico Central de Costerillou con paciencia que ya se ve cercano.


Con lentitud vamos por la vertiente francesa en ensamble, siempre dejamos mínimo 3 seguros por medio y ascendemos dejando a la izquierda un gendarme inclinado hacia el lado español bastante espectacular. Tras el gendarme retomamos el filo de la arista hasta llegar a la base del segundo muro, IIIº+.


Vamos a realizar un largo de escalada, el muro se ve algo tumbado pero no abundan los buenos agarres y vamos a asegurarlo bien, tira David y pronto se da cuenta que con botas los IIIº+ son interesantes.


Algunos agarres invertidos nos ayudan a quitarnos los primeros 5 metros de muro donde tiene toda la dificultad, después la trepada es fácil hasta llegar a una reunión con varios cordinos. Allí montamos la reunión y subimos los dos para continuar por terreno fácil hasta salir a la parte alta de la arista desde donde se ve muy cercano el Pico Central de Costerillou. La zona es conocida como el jardín del desayuno porque es la parte más fácil, incluso por la vertiente francesa se ve algún vivac.


Por terreno fácil llegamos a la cumbre, hemos empleado 6 horas desde el vivac y son las 11:20 así que aprovechamos para comer algo a la sombra de un gran bloque. Nos encontramos bien, demasiado bien aún tenemos agua, comida y ganas de encaramarnos a las Aguja de Ussel y Torre de Costerillou que tenemos a vista delante.

Tras coger energías continuamos descendiendo por unas placas por la parte alta, vamos en busca del rápel de 16 metros que se resiste y que por fin encontramos, la instalación es segura dos argollas en párabolt con cable de acero y un clavo auxiliar, más que seguro.


El rápel nos deja en una estrecha brecha, desde allí se abandona la arista hacia el Sur para sortear un gendarme y se desciende por una inestable chimenea de roca muy suelta para perder algo de altura y coger las terrazas procedentes del Sur, empalmando el itinerario habitual de la subida a la Torre de Ussel por Vuelta Barrada, e itinerario más usado para hacer el segundo tramo de la Cresta de Costerillou. Por varias terrazas y chimeneas se asciende nuevamente al filo de la arista una vez sorteado el gendarme de la brecha y por zona aérea pero con buenos agarres se llega al primero de los tresmiles de la jornada la Aguja de Ussel.


La arista es espectacular desde allí arriba, llevamos 7 horas y 20 minutos y en el sentido opuesto de subida tenemos una visión un tanto espeluznante del tresmil más difícil del pirineo, la Torre de Costerillou.


Se ve muy vertical y aunque tenemos reseñas nos cuesta diferenciar el itinerario entre tanta roca, como siempre decimos: -"lo iremos viendo sobre la marcha"-, y arrancamos rumbo a la torre más inaccesible.
Iniciamos unos destrepes con patio por la vertiente más bien francesa y cuando vemos un ojal en la roca, pasamos por él a la vertiente española, se trata de un agujerillo más bien pequeño y que realmente todo el mundo reseña en el itinerario pero tampoco es tan clave como para tenerlo en cuenta.


Tras pasar el ojal, el itinerario nos manda de nuevo a vertiente francesa por lugares evidentes hasta que llegamos a un tramo afilado donde encontramos un friend abandonado en una fisura irrecuperable. En este punto realizamos una travesía por una placa un tanto delicada por la vertiente francesa, se trata de un IIIº con bastante patio y donde hay que andar con tacto, cuesta descender por la placa pero una vez metido, tiene muy buenos agarres de manos y se hace fenomenal.

saliendo de la placa
Tras salir de la placa aparece una zona un tanto rara, no sabemos si continuar en travesía o ascender hacia el filo de la cresta, pero un poco más arriba vemos la lisa pared fisurada del arc boutant (roca colgante que forma una brecha con la vía de escalada de la Torre Costerillou) y sabemos que tenemos que acceder a la brecha anterior.


Trepamos una pared por unas fisuras super aéreas de IIIº y llegamos a la brecha bajo el Arc Boutant.


Desde aquí ya vamos interpretando y reconociendo la reseña, hay que descender a una terraza de tierra que hay unos 10 metros más abajo desde donde sale la chimenea, supuestamente se puede destrepar por la placa de IIIº+, pero intento descender y veo que es demasiado expuesto. Llego a un clavo y hago fuerza sobre él, veo que esta metido a prueba de bombas y desde ese clavo (sí, sí un clavo sólo), montamos lo que resta de rápel (unos 6 o 7 metros) para llegar a la base de la chimenea.


Desde la base de la chimenea vemos la brecha posterior del "arc boutant", lugar donde se inicia la escalada, hasta allí hay que subir, pero como la chimenea es aérea montamos el primero de los tres largos de la escalada, comienzo yo, se trata de una chimenea vertical en el inicio, parece más fácil de lo que luego resulta, pero se hace bien ya que tiene buenos agarres.


En la brecha monto la reunion en dos clavos muy bien puestos en sendas fisuras, tengo delante el "arc boutant" y parece mentira como puede mantenerse en el aire de dos tristes rocas.


Sube David hasta la brecha y en puro equilibrio nos ponemos los pies de gato. Va iniciar el segundo largo y viene el paso duro de la jornada de IVº, está muy bien protegido ya que está sobre los clavos. El grado lo tiene el primer apretón para montarse en la roca, y empotrando una mano en la fisura sale muy bien, después bastará con trepar por fisuras hacia izquierdas hasta desaparecer de la vista del asegurador por terreno más fácil, montando reunión a escasos 10 metros para evitar la fricción de la cuerda.


Realizo la maniobra similar de gatos y apriete inicial para ascender hasta la reunión que ha montado David, junto a otros cordinos. Nos cambiamos material y ahora tiro yo el último largo, que tampoco tiene cosa de otro mundo, es más largo que los anteriores y la cuerda roza más, pero la seguridad de los seguros intermedios nos deposita en la cumbre de la Torre de Costerillou tras 8 horas y 10 minutos.


Parece que el cansancio ya hace mella y aprovechamos la parada para comer algo en la cumbre, las vistas son alucinantes, el cielo está azul intenso y aún nos queda tela que cortar, son las 13:30.
Continuamos con el siguiente de los rápeles desde casi la misma cumbre, se tratan de 18 meros bastante verticales en los que hay que tener cuidado en donde meter la cuerda arriba junto a la reunión, no será la primera vez que alguna cordada tiene que abandonar la cuerda por quedarse estrangulada.


Hacemos caso a Ursi Abajo y dejamos la cuerda bien puesta para la posterior recuperación desde una brecha estrecha con mal descanso, hay varios clavos en donde asegurarse para guardarla.

rápel y muro posterior
 Tras recoger continuamos en ensamble, en la reseña teníamos escrito zona de grandes bloques, pero hay un muro bastante serio vertical desde la misma brecha, vamos con cuidado y algún paso de IIIº todavía nos tensiona en alguna ocasión, está vez vamos por el mismo filo y parece que las dificultades van decreciendo poco a poco a medida que la arista va ensanchando y ahora sí van apareciendo los mencionados bloques más fáciles que pronto nos llevan a zona segura, aparecen rocas rojizas y terreno liso y estable, hemos tardado 9 horas desde el vivac. La arista desde aquí es preciosa, parece mentira el itinerario y disfrutamos con las vistas hacia el Este.


Nos quitamos los gatos, bebemos agua y guardamos las cuerdas en lo más profundo de la mochila. En 10 minutos de caminata llegamos a la cumbre del Balaitóus, es el segundo Balaitóus para los dos, muy diferente para ambos de la primera ocasión y tanto o más apreciamos la tranquilidad de unos momentos de cumbre.

Vamos escasos de comida y agua, pero el descenso va a ser fácil, así que tras la foto partimos hacia abajo.


Seguimos la senda durante varios minutos y ésta pronto pierde altura bruscamente hacia la Brecha Latour, son continuos destrepes fáciles bordeando el nevero hasta llegar a las inmediaciones de la brecha que parecía hace unos cuantos minutos que ya estaba ahí, pero que se resistía.


Decidimos descender destrepando por las clavijas y como si por otro lado hubiera subido y bajado hace 9 años todo me pareció bastante raro, casi como un sueño agradable. No recordaba que para llegar a la primera clavija hubiera que destrepar un buen tramo de terrazas aéreas, y menos la posterior lejanía de clavija en clavija que por si fuera poco te hacen ser un funambulista para llegar a la canal pedregosa de descenso.
Luego la canal termina en un bloque empotrado que termina de darle el toque de gracia a la canal, nosotros nos agarramos a una cuerda fija blanca que nos llevó por una brecha bastante vertical a las fauces en forma de grietas del anoréxico Glaciar de Vuelta Barrada que este año le ha dado por comer.


Junto a un grupo de veteranos coincidimos que este año el Balaitous se había puesto caro caro, incluso por la normal. Tras llegar al interior de la grieta, zeteamos para sortear varias grietas y nos pusimos los crampones y piolet en mano, para descender por las laderas empinadas del hambriento glaciar, laderas de 40º bastante duras, que te llevaban de un resbalón a grietas inferiores de 4 metros de profundidad. Morir en una grieta no, pero un buen golpe seguro.




Por fin llegamos a terreno fuera de tensiones, tomamos las llanuras nivales soleadas y descendimos con rapidez siguiendo el itinerario normal que raramente estaba poco marcado. En cuanto vimos las primeras gotas de agua correr cogimos agua, en casos como estos los ardores de estómago son bienvenidos.


Y nos lanzamos hacia el vivac, situado por encima de los 2.500 metros de altitud, para llegar a él a las 16:40, eso hacían 11 horas y 20 minutos de vivac a vivac, en este momento nos dimos cuenta del acierto en ascender esa hora más Barranco de Respomuso arriba, quizás por elló habíamos podido hacer la cresta completa.

Nos cambiamos de ropa para ir más frescos e hicimos la mochila sin prisa pero sin pausa, también aprovechamos para comer las últimas existencias y comenzamos a pensar en una suculenta cena en Sallent, Biescas o donde fuera.

Descendimos el Barranco de Respomuso con las vistas al refugio del mismo nombre, jarrita de cerveza era la motivación primaria, pero cuando aparecieron los platos de cuchillo y tenedor por la mente la cerveza se disipó por completo.


Y en el desvío del refugio, tomamos a la derecha rumbo al aparcamiento de la Sarra, del que aún nos separaban dos largas horas. En estos momentos las necesidades primarias tiran de nosotros y el cerebro se minimiza hasta tal punto, que se queda en "stand by". El sufrimiento es obligado y no queda otra que caminar, caminar y caminar. La clave es "domesticar" al cerebro y pensar en otras cosas. Realizar paradas cada hora para oxigenar y enfriar ciertas zonas como los pies en el Barranco de Aguas Limpias para salir del aletargamiento doloroso......


Tras 14 horas y 40 minutos llegamos al aparcamiento de la Sarra, con más de 2.000 metros de desnivel negativo en las piernas, charlando de tipos de alimentación y estiramientos en la montaña. Al final ni respetamos la dieta, ni estiramos, somos de costumbres más ancestrales: un baño en bolas en un afluente del Gállego y a llenar el estómago.

lunes, 15 de julio de 2013

Vacaciones por China

Esta vez voy a realizar una entrada al blog diferente, en lugar de hablar de montañas, escaladas y agujas, voy a hablar de un viaje turístico. El lugar fue China y la fecha la primera quincena de Julio. Seguro que algunos desechan esta entrada por tratarse de turismo pero a otros les será más útil a la hora de organizar un viaje al país del Este asiático.

Este viaje iba a ser diferente al resto que habíamos hecho por el mundo, al ser un país tan grande y los traslados tan coordinados, en lugar de ir por nuestra cuenta lo teníamos todo cerrado con una agencia, a decir verdad otros proyectos no me habían dejado preparar nada y nos montamos en el avión, haciendo las maletas dos días antes y leyendo los folletos informativos en el propio avión.

30 DE JUNIO, ESPAÑA-AMSTERDAM-PEKIN

Con las legañas aún en los ojos fuimos a Barajas, hasta allí nos llevo nuestro amigo Jacobo (conductor profesional y montañero), facturamos las maletas directamente a Pekín y nosotros nos montamos en un KLM para ir a Ámsterdam, allí teníamos 5 horas libres y desde el aeropuerto de Schiphol un tren nos dejó tan sólo en 20 minutos en el centro de Ámsterdam por unos 5-6 euros ida y vuelta

Desde la estación de trenes realizamos un circuito por la calle Damrak hasta la Plaza Dam, calle Damstraat y Barrio Rojo de unas tres horas, la verdad que una ciudad pequeña, acogedora y apta para el disfrute nocturno.



Nuevamente llegamos a la estación de trenes a la hora establecida para marchar a Schiphol o (chinipó como decía yo, jeje) y esperar el vuelo esta vez con Air France rumbo a Pekín con 9 horas por delante.

1 DE JULIO, LLEGADA A PEKIN

Como suele ser normal en mí, me desperté a falta de dos horas para Pekín y habiendo dormido como en mi cama de casa ( la escalada del día anterior había cumplido el efecto sedante deseado). Nos estaban esperando en el aeropuerto y nos llevaron al hotel situado en la zona centro, eso sí en una ciudad con 20 millones de habitantes (en España somos 40) los atascos están a la orden del día y tardamos más de dos horas en recorrer los 30 kilómetros.
En el hotel deseábamos coger la cama y hasta por la tarde no nos despertamos para dar una vuelta e ir caminando hasta la cercana plaza de Tian´ammen. Eso sí callejeamos por algunos suburbios chinos para empaparnos de la China profunda.




En la plaza alucinamos con las dimensiones de la misma con 440.000 metros cuadrados, la hacen ser la plaza más grande del mundo y a pesar de una espesa calima provocada por la polución y los vientos del Noreste que traen la arena del Desierto de Mongolia el lugar es increíble.


Entramos en la plaza por el Sur, primero viendo la calle peatonal y comercial de Quianmen, con 36º un helado y botellas de agua no podían faltar para el camino. Luego por la Puerta de Zhengyang, antigua entrada de la ciudad amurallada y pasamos por el mausuleo de Mao Zedong, donde se encuentra embalsamado el importante comunista, para tras pasar por el monumento a los héroes de guerra, llegar a la entrada de la ciudad prohibida, donde se encuentra la famosa foto del dictador comunista.



En Pekín a las 20:00 la ciudad decae, por lo que fuimos caminando hasta el hotel callejeando para acostarnos y centrarnos de una vez tras el "jet lag".

2 DE JULIO, GRAN MURALLA CHINA 

Nos levantamos pronto a la hora establecida con el guía y marchamos de la ciudad hacia el Norte en busca de la Gran Muralla China. Zonas muy verdes por donde comenzaban a aparecer montañas y montañas boscosas. Sobre una hora llegamos al lugar indicado, al ver la magnífica construcción me frotaba los ojos para ver que esto no era un sueño, estábamos en la Gran Muralla.
Nos dieron vía libre y dos horas para subir y bajar cuantos escalones quisiéramos, ascendimos 3 o cuatro torreones vigías hasta que el calor nos hizo sudar en demasía y nos obligó a comprar agua para no separarnos nunca jamás de la botella.


Disfrutamos como enanos ascendiendo los irregulares escalones y divisamos colina tras colina la línea de muralla que transcurre durante más de 21.000 kilómetros. Su historia es acogedora: se inició la construcción en el año V a.c. debido al empuje del Imperio Mongol al Norte y sucesivamente durante las dinastías se ha ido remodelando y  reconstruyendo, para ser actualmente patrimonio de la humanidad y una de las sietes maravillas del mundo.
no climbing

Dos horas en la muralla nos saben a poco y en realidad es una visita de día completo para ver tramos y más tramos, pero no podemos estar todo el día, así que nos vamos a comer para visitar por la tarde las 13 tumbas de la disnatía Ming, situadas también a las afueras de Pekín.
Se trata de unos edificios construidos durante la dinastía Ming del s. XV y es la zona donde están enterrados  los emperadores, todas entre sí están separadas por varios kilómetros por lo que vamos a ver una de ellas recorriendo el camino sagrado.


Tras la visita nos vamos nuevamente a Pekín, el calor es agobiante hemos llegado a 38ºC y la humedad nos hace sudar a todas horas, así que para relajarnos nos vamos al teatro para ver un espectáculo artístico chino. Tras el espectáculo nos vamos a cenar a uno de los restaurantes más famosos de la ciudad donde hacen el plato más típico de Pekín, el pato laqueado.



3 DE JULIO, CIUDAD PROHIBIDA Y TEMPLO DEL CIELO

Madrugué bastante para hacer unos 8 kilómetros corriendo por las calles y avenidas principales pasando por la gran plaza de Tian´ammen.
Tras desayunar en el hotel copiosamente esta vez vamos a visitar Pekín centro (Beijing para los chinos), partimos hacia la plaza de Tian´ammen, no es lo mismo ir a tu bola a que te vayan dando explicaciones de monumentos y forma de vida. Tras atravesarla nos dirigimos a la Ciudad Prohibida situada en el extremo Norte de la misma. Mao Zedong nos saluda de nuevo.


Los turistas europeos no esperamos colas, y tras hacernos algunas fotos con personas chinas, que deben ser que no han visto nunca ojos redondos entramos en las instalaciones. Se trata de un recinto con muchos palacios construido a principios del siglo XIV en la dinastía Ming, ha sido durante 500 años la residencia y centro político de todo el país.


La visita merece la pena, los numerosos palacetes se desperdigan entre pasillos, paseos y espacios con una curiosa arquitectura asiática con tejados de vértices puntiagudos de color dorado, el color de la riqueza, el color real.


Todo en estos recintos está simétricamente construido, con un equilibrio escrupuloso, siguiendo los criterios del yin y el yang.

Tras la ciudad prohibida nos montamos en el coche de la agencia de nuevo, el aire acondicionado como se agradece, nos dirigimos al Templo del Cielo (otro patrimonio de la humanidad); se trata de un templo dedicado al cielo y en donde los emperadores rezaban por la buena cosecha, como la Ciudad Prohibida se construyó durante la dinastía Ming y mientras sus formas circulares representan el cielo, su perímetro rectangular exterior a la tierra.


El lugar nos sorprende y nos quedamos maravillados tanto por el templo principal como por los secundarios, cercanos al primero


Los interiores pintados a mano son todo "un trabajo de chinos" y aquí todo representa algo: el altar es circular, las 4 columnas exteriores son las estaciones y las 12 interiores los meses del año.


Salimos encantados del temple of heaven, nos vamos a comer, esta vez elegimos el primer restaurante de comida europea, ya estamos un poco hartos de tanta comida china, aunque tras probar la europea somos de la opinión que cada cocinero haga la comida de su tierra mejor.

Ahora toca traslado al hotel, pero al ser nuestro último día en Pekín queremos aprovecharlo y el guía nos deja en la ciudad olímpica, aunque no entra en el planning para los más deportistas merece la pena ver estas instalaciones, me impacto el estadio olímpico llamado "nido de pájaros" por su forma, me acordé al ver la bocana de entrada al estadio como bajó esa rampa en la maratón el keniata Wanjiru que tres años más tarde se suicidó. Y qué decir de la novedosa arquitectura del "cubo" como llamaron al centro de natación  y donde se batieron mucho records del mundo.


Tras un agradable paseo por la villa olímpica tomamos el metro de Pekín, esta vez no era hora punta, por lo que las empujadoras ni nos tocaron, los carteles en chino y en inglés dejan claro el nombre de las paradas y su precio irrisorio (2 yuanes o 20 ctms. de euro) hacen que sea un transporte bastante bueno para moverse.

En unos 30 minutos de metro con transbordos incluidos nos bajamos en la parada de Wangfujing, se trata de una zona comercial con mercadillos callejeros y nos bajamos allí con un sólo objetivo y no era otro que cenar unos escorpiones.
La cosa era simple los tenían como pinchos morunos de tres en tres moviéndose, le pedías uno te lo chumascaba un poco y para adentro. ¿el sabor?, pues como un camarón churruscado.


De postre tomé fruta para bajar los dichosos escorpiones, que me jugaron una mala pasada los dos días posteriores.


Tras la cena al hotel, fuimos caminando de un inicio, pero cuando llevábamos ya una hora de camino y las calles no cuadraban sobre el mapa, decidimos coger un taxi mejor. (también un buen transporte, 12 yuanes los tres primeros kilómetros y a partir de eso 2 yuanes el kilómetro. Jamás pagamos más de 3 o 4 euros por los trayectos).

4 DE JULIO, LLEGADA A XIAN

Para esta jornada tocaba traslado en avión, el destino era Xian, ciudad situada a 900 kilómetros al Suroeste de Pekín, la ciudad más antigua de China y una de las cunas de la civilización universal con más de 3.000 años de historia. Por la mañana realizamos el corto vuelo de un par de horas y aterrizamos con tiempo chubascoso en Xian. La guía tenía preparados esta vez paraguas para nosotros e iniciamos la visita de la ciudad dirigiéndonos a la Pagoda de la Oca Mayor primeramente.


 La Pagoda fue construida en el año 650 en la dinastía Tang, con el objetivo de albergar unos manuscritos budistas traídos de la India por un monje. Junto a la pagoda existen varios templos budistas para la oración.


Tras la visita tuvimos la tarde libre y tras descansar reservamos en un restaurante típico para degustar decenas de "raviolis" de todos los colores, sabores y formas


Después de la ingesta nos deleitamos con las cercanas torres del tambor y de la campana iluminadas. Se trata de dos edificios de arquitectura tradicional china situados en las puertas de acceso a la ciudad, su construcción fue allá por el 1400 en la dinastía Ming y se utilizaban para marcar las horas de reloj y para dar aviso de emergencias. Desde allí al hotel de 5 estrellas, que daba miedo ver, la cama más ancha que larga, dos baños, dos televisiones el doble que la mía y un largo etcétera.


5 DE JULIO, GUERREROS DE TERRACOTA

La lluvia del día anterior nos había limitado las visitas por lo que en este día nos tenía que cundir, amaneció limpio y el calor continuaba como de costumbre. Nos dirigimos primeramente al barrio musulmán, unas cuantas callejuelas comerciales con cierto tinte a zoco marroquí. Tras callejear entramos en la Gran Mezquita, se trata de una de las mayores de China construida en la dinastía Tang en el 742d.c. y es bastante curiosa la unión de varios estilos arquitectónicos, una mezcla de templo chino y mezquita tradicional.


Después nos dirigimos hacia las murallas de la ciudad, de las mejores conservadas de china y que con 14 kilómetros de perímetro forma una de las más espectaculares murallas que haya visto antes.


 Dimos un paseo por la parte alta de la muralla, zona por donde circula un pequeño vehículo eléctrico y disfrutamos de las vistas antes de descender de la misma y partir rumbo al yacimiento de Terracota.

He de decir que este yacimiento fue lo que más me impresionó de China, si su formación y posición ya te sobrecoje tras entrar en la sala principal del yacimiento, cuando te cuentan su historia te quedas más impresionado del lugar.

Se trata de 8.000 guerreros todos diferentes, mandados construir 200 años antes de cristo, por el joven emperador Qin que con 17 años le dio la chaladura de proteger su tumba tras su muerte con este numeroso ejército que cuenta con caballos, cuadrigas y todo tipo de jerarquías militares diferenciadas por el atuendo, están fabricados con tierra de la cercana montaña Lí, Mijo, Kiwi y agua de un río sagrado para su mejor conservación y recubiertos con laca sacada de algunos árboles.


Cada uno de ellos fue elaborado por artesanos independientes que crearon un grandioso ejército que aún en nuestros días sobrevive gracias al inteligente modo de enterramiento mediante zanjas y maderas.


Estuvimos en el interior del recinto 2 horas que me parecieron 2 minutos, observando decenas de guerreros y alucinando con los detalles de cada uno.

Tras ver los Guerreros de Xian nos dirigimos al aeropuerto para tomar rumbo a Chengdú, la cuna del oso panda gigante. Aprovechamos el aeropuerto para descansar y coger wifi y con la típica hora de retraso partimos para la ciudad situada más al Sur-Oeste. Allí nos esperaba nuestro guía más simpático que nos llevó al hotel y con el que nos organizamos para el día siguiente.

6 DE JULIO, CHENGDÚ

Amaneció en Chengdú, sólo con localizarla en el mapa me ponía nervioso, estábamos a 100 kilómetros de la provincia de Tíbet y a otros tantos kilómetros de montañas de 7.000 metros de altitud, la verdad que en el interior de la ciudad no había rastro de esos datos y al igual que en el resto del país, el calor y la humedad se mantenían.

Nos dirigimos al centro de reproducción del oso panda en China, una zona en donde los criaban en cautividad y que con éxito habían conseguido aumentar su número en decenas durante los últimos años.


Una serie de caminos que transcurrían entre bosques de bambú nos llevaron a poder ver algunos ejemplares de oso, comiendo o durmiendo simplemente. En total más de 100 osos repartidos por varias áreas.

bosques de bambú
Tras la visita a comer en un restaurante rústico, un tanto parco en cuanto a instalaciones pero en donde comimos bastante bien. Desde allí nos dirigimos al Centro de la ciudad de Chengdú, vimos el jardín del Poeta Du-fú (el mejor poeta Chino de todos los tiempos), la ciudad moderna, el barrio tibetano, monumentos

Mao Zedong, aún preside muchas plazas de China

 y posteriormente a dar un paseo por la calle Jingli, típica calle china llena de comercios, jardines y fuentes.


7 DE JULIO,  GRAN BUDA DE LESHAN

Madrugamos bastante para esta jornada, había que hacer un traslado de ciudad esta vez en coche y el recorrido era de un par de horas, tras desayunar aprovechamos para salir del hotel a un lago cercano y observar un poco la cultura china, gente mayor bailando, haciendo yoga, paseando, una zona llena de vegetación y con un ambiente de relax especial.

A la hora indicada partimos hacia Leshan, el día era un tanto gris y la ciudad situada en el margen de la confluencia de tres ríos nos esperaba despierta, una comarca más rural que las anteriores y otro tipo de vida, con aprovechamientos del río. En Leshan nos dirigimos al pequeño muelle de la ciudad donde nos esperaban unos barcos turísticos que nos iban a llevar a ver el Gran Buda de Leshan, que con una altura de 71 metros es la mayor figura de buda del mundo.

El trayecto en barco duró escasos 10 minutos y cuando pudimos observar las dimensiones del monumento nos quedamos asombrados, sin palabras, no sabías si hacer fotos o disfrutar el momento grabando con la memoria tal visión. Las personas repartidas por todo el monumento parecían hormigas y te hacían ver el verdadero tamaño.


Volvimos al muelle de Leshan y comimos en un buen restaurante, donde nos persiguieron porque pensaban que nos íbamos sin pagar (un mal entendido entre la guía y nosotros). Según el itinerario por la tarde teníamos que partir hacia la ciudad de Emei, pero hablamos con la guía sobre la posibilidad de realizar la visita al interior del monumento de Leshan, ya que sólo lo habíamos visto desde el barco y con dinero por delante claro, accedieron a repartirse "la biruta" entre el chofer y ella y nos llevaron a la entrada del monumento al otro lado del río, tras un traslado de media hora.

Sacamos los tickets y seguimos al dedillo el croquis que nos había hecho la guía: subiendo por unas escaleras y por una zona de gran vegetación ascendimos hasta la Pagoda de Lingbao, magnífico monumento budista edificado en el siglo IX y de 40 metros de altura.


Por unas escaleras un tanto empinadas descendimos a la zona principal del monumento, se trata de unos templos budistas en donde se respira esta religión por los cuatro costados.


Y un poco más allá vimos la larga cola para descender las escaleras del Buda Gigante de Leshan, nos asomamos al mirador y vimos su impactante cabeza, tan sólo la oreja mide 7 metros. El monumento es Patrimonio de la Humanidad y el buda fue esculpido en la roca en el siglo VIIº con la intención de aminorar las mareas que en la confluencia de estos tres ríos destrozaban huertas, barcos y hogares cada año.
Todos los habitantes de la comarca veneran al gran buda, ya que nunca más hubo este tipo de mareas, pero la ciencia encontró la razón, se vertieron al río toneladas y toneladas de sedimentos para esculpir la estatua, por lo que alteró el recorrido de las corrientes. "ciencia o religión".


Esperamos una larga hora de cola y luego un recorrido un tanto atascado para descender a los pies del gigante, y esto literalmente porque puedes tocar los dedos de los pies que miden un par de metros de alto, tras las pertinente fotos volvimos por las escaleras opuestas hasta el inicio del recorrido encantados con el lugar y calificando el lugar como entre los tres mejores de este viaje.


Desde Leshan en coche nos dirigimos hacia la ciudad de Emei situada a 30 minutos de carretera y donde nos hospedamos en el peor hotel del viaje.
Tras una ducha salimos entre las callejuelas de la ciudad observando la vida social china de las pequeñas urbes, los bailes y juegos comunales con música de las plazas. Para cenar a un restaurante cercano en el que no hablaban ni inglés y donde tuve que dibujar en una hoja un pollo para saber lo que queríamos cenar, el resto del banquete fue a libre elección.

8 DE JULIO, MONTE EMEI

Partimos del hotel rumbo a la montaña sagrada de Emei, se trata de una montaña de más de 3.000 metros repleta de vegetación y en donde más de 100 templos budistas se salpican por sus laderas, encontrándose entre ellos el más antiguo de toda china construido en el Siglo I. Es uno de los lugares más importantes de peregrinación en china y también es considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Nos adentramos en las instalaciones para montar en un autobús de montaña y ascender por una carretera tortuosa unos 1.500 metros hasta una zona media de la montaña. Allí viven poblaciones rurales que conviven  con la vegetación respetándola a sabiendas de que es su sustento económico.

Hay mucha humedad y crece todo tipo de vegetación por todos lados, incluso habitan una pequeña especie de primate (monos thievin) por las alturas que nos dicen que no es difícil ver. Tras llegar a un aparcamiento tomamos un telecabina hacia el templo de Wan Nian, subimos turistas, monjes y peregrinos.


El lugar esconde un fuerte misticismo budista, la niebla, el incienso, la humedad, todo ello combinado te hace sentir en paz, nos comentan que incluso los monjes alquilan habitaciones para pasar la noche al precio de 50 Yuanes, unos 7 euros al cambio.



Damos una vuelta por el templo de Wan Nian, y tras empaparnos del lugar iniciamos el descenso caminando por las sendas y caminos que bajan nuevamente al aparcamiento. Tiene un aspecto selvático todo, nos venden algunas verduras y bambú por el camino y disfrutamos en algunos poblados de ver como la vida moderna no ha pasado aún por algunas zonas del planeta, hasta que se sacan del bolsillo el iphone.


El Parque Nacional es muy chulo y nos da pena marcharnos ya, hemos estado medio día y por encima nos quedaba media montaña, multitud de templos, varios tramos de telecabina y la cumbre en donde hay algunos monumentos emblemáticos, además de la posibilidad de ver los monos., pero para ver todo hay que hacer la visita en dos días y no da tiempo. En la entrada de Emei comemos en un lugar bastante americanizado, la comida china es más como la conocemos nosotros y por fin la gente habla en inglés.

Por la tarde volvemos a Chengdú por la autopista en medio de fuertes lluvias que por las zonas más al Oeste de China nos enteramos que han causado daños y algunos muertos. Y vuelo para Guilín que con retraso nos deja en el hotel a las 00:00 de la noche. Menudo hotel 5 estrellas.

9 DE JULIO, CRUCERO GUILIN-YANGSHUO

Disfrutamos demasiado poco del hotel, a las 7:00 ya estábamos arriba, pero la jornada prometía. Tras dar una vuelta por un lago artificial de la ciudad de Guilin, ya se comenzaba a ver la extraña topografía kárstica del terreno, en un vehículo nos dirigimos al márgen del Río Lijiang donde tomamos un barco.
Mira que me he movido y visitado paisajes montañosos, pero lo allí visto no lo había visto en ningún lugar del mundo.
Cientos y cientos de formaciones rocosas en forma de torres pueblan todos los márgenes del río y la vegetación lo tapiza todo.


Por los laterales pastan algunos búfalos de agua y también podemos ver pescadores con cormoranes, el paisaje me recuerda a esos ríos de películas de Vietnam donde los habitantes portan gorros de ala ancha.

La verdad que el recorrido de unas 4 horas impresiona, no dejan de aparecer más y más pináculos, a veces los divisamos desde la cubierta y otras desde el interior del barco en donde incluso nos dan la comida, así da gusto.



Tras el recorrido llegamos a Yangshuo, un pueblo que se encuentra en el márgen del río, a primera vista las casas que dan al río le dan un aspecto de zona de pescadoras, pero pronto y tras subir su extensa calle comercial nos damos cuenta que aquello es un lugar turístico albergando, discotecas, pubs, grandes hoteles y cientos de tiendas por todos lados, la verdad es que es un lugar ideal para hacer compras ya que tienes lugares en donde comparar y regatear unos cuantos Yuanes.




El guía nos deja en el hotel y quedamos con él a las 15:00 para alquilar unas bicis, esto es un tanto caótico, la gente usa el claxon para todo, pero nos viene mejor así circulamos con el oído. Salimos de la población en las bicis de paseo, rumbo a las afueras.


Paramos en unos campos de flor de loto, salpicados por las típicas colinas kársticas


Y luego continuamos hasta una zona de recreo, allí nos montamos en una nueva embarcación hecha de bambu y lo que pensábamos que era un plácido paseo, se convierte en una guerra de agua, en donde la gente va ataviada con pistolas de agua, menos mal que a "los guiris" nos respetan bastante, pero no son pocos los que  nos amenazan con pistolas.


 Luego no queda ahí la cosa, te ascienden con unas correas de goma y te lanzan un rápido para hacerte una foto mientras caes, y pocos metros más alla, en un stand flotante de bambu con un ordenado con torre, y una plastificadora te venden la foto. Son la leche estos chinos se la voy a comprar sólo por eso.

Alucinando volvemos con las bicis, viendo algunos arrozales y visitando una casa típica rural de la zona para llegar nuevamente al hotel. Una ducha y nos vamos de compras por la tarde entre fuertes chubascos que duran un escaso minuto. Para cenar estamos un pocos hartos de comida china por lo que nos metemos en una bar alemán con vistas a la calle comercial,,joder unas jarritas de cerveza en condiciones.

10 DE JULIO, HANGZHOU

Descansamos en el acogedor hotel, sólo abrir la ventana y ver estas montañas mola, hoy toca traslado así que nos desplazamos en el taxi hasta Guilín nuevamente, que lo separa una hora larga de carretera, allí nos dejan en el aeropuerto y para variar un poco de retraso (ya es la tercera vez), pero esta vez de dos horas, parece ser que ha llovido bastante. Aprovechamos y comemos en el aeropuerto unos tarros de esos que comen ellos, si lo comen todos es porque no estará malo, además es de lo más barato.


Pica de cojones, así que lo alternamos con agua para refrigerar.
Por fin salimos rumbo a Hangzhou, otro par de horas de vuelo y llegamos a una de las mejores ciudades de China para vivir, allí nos recibe Emanuelle, guía chino casado con Extremeña y su suegra vive en nuestra misma calle en Parla, ¡toma ya!.

Nos lleva al hotel y tras una duchita nos vamos de espectáculo acuático, se trata de una moderna representación que realizan sobre el agua, de luces, bailes y diferentes artilugios móviles. Esta muy bien y es dirigida por un director de los que realizaron la ceremonia inaugural de las Olimpiadas de Pekín 2008.


Desde el lago Oeste volvemos caminando unos cuantos kilómetros con un plano turístico sin escala, que nos deja cenando en un Kentucky fried chicken, salimos de allí a las tantas y decidimos ir caminando al hotel para bajar la hamburguesa pero se nos va de las manos, 6 o 7 kilómetros en total.

11 DE JULIO, HANGZHOU-SHANGAI

Vamos a disfrutar de la agradable ciudad, nos dice el guía que es cuna de campeones olímpicos de natación,  muchas zonas ajardinadas en la zona del Lago Oeste son el lugar preferido de China para viajes de novios.
Por la mañana nos dirigimos a unos templos cercanos, situados en la parte alta de una montaña cercana, allí hay más de cien figuras de buda repartidas por tallas en roca e interior de templos. Compramos incienso e hicimos unos mantras particulares para despedirnos del templo.


Descendimos de la montaña por la carretera opuesta y visitamos unas plantaciones de te, nos explicaron la extracción, separación y posterior secado, entendiendo así muchas de las claves para la buena degustación de un té.


Tras la plantación descendimos a la ciudad, más concretamente al borde del Lago Oeste donde visitamos la Pagoda de las Seis Armonías, pagoda de cerca de 60 metros, construida poco antes del año 1.000 y toda ella de madera.


Ya hacía hambre así que nos fuimos a comer a un restaurante cercano, el calor volvía a apretar bien y un rato en zona con aire condicionado reponía las fuerzas más que toda la comida que ingeríamos. Después de comer nos montamos en un barco para dar una vuelta por el Lago Oeste, bonito lago verdadero pulmón de "Hanchow" como se pronuncia.


Se acabó la visita a la tranquila ciudad de Hangzhou, a última hora el guía nos llevó a la estación de tren bala para salir rumbo a Shangai, donde llegamos poco más de una hora después, ya con la noche echada.


En la estación de trenes nos esperaba nuestro último guía, un chino con un estereotipo muy diferente al resto, 1,90 de persona con más de 100 kilos de peso y 10 años de estancia en Argentina. Nos acompañó al hotel, un hotel más parecido a cualquiera de las Vegas que al resto de China y situado bastante céntrico, nos gustó.
Para variar una ducha, un tiempo de relax y nos vamos de paseo rumbo al "malecón", todo el mundo nos ha hablado de ello pero exactamente no sabemos de que se trata así que caminamos entre tiendas de todo tipo de ventas y atravesamos un par de barrios profundos ya de noche, no corremos peligro nadie nos ha echado en todo el viaje ni una triste mirada rara.

Llegamos a un barrio más noble, y tras doblar una esquina nos encontramos con el "malecón":


Se trata de un paseo  junto al río, en el que al otro lado se encuentra el Barrio financiero de Shangai, nuestra primera sensación se Shangai fue que las culturas americana y china se dan la mano en esta ciudad habiendo instaurado un sistema similar. También nos dimos la mano nosotros para volver al hotel y descansar una nueva noche con la cuenta atrás echada.

12 DE JULIO, SHANGHAI

Nos dejó dormir el guía, y después nos llevó al Centro financiero, o mejor dicho a las vistas desde el Malecón del mismo, pero esta vez de día, en la margen de enfrente una lucha por la ostentación y construir la torre más grande y rara. En nuestra propia margen una acumulación de edificios clásicos, empleados antiguamente por mercaderes y nuevos bancarios y ahora por embajadas y hoteles en mayor parte.


Tras saborear la modernidad y el clasicismo nos dirigimos al centro de producción de seda natural de Shanghai, nos enseñaron la manera con la que producen tanto hilo de este tipo y nos dejaron escapar pronto al ver que éramos jóvenes y no muy partidarios de las compras compulsivas.

Esta vez nos dirigimos al centro de Shangai, allí las construcciones son clásicas chinas y aunque se tratan de reproducciones le dan el punto mientras visitamos el jardín de Yuyuan, un gran recinto construido como jardín familiar de veraneo.


Tras las visitas matinales optamos por relajarnos un poco más y sesión de siesta española combinada con gimnasio fueron la pauta antes de dirigirnos por la noche a la zona financiera donde intentamos subir a la Oriental Pearl Tower, y digo intentamos porque sacamos los tickets para la cena en el restaurante superior giratorio y cuando nos disponíamos a subir me prohibieron la entrada por ir con camiseta sin mangas, porque? pues no lo se, porque las mujeres y los niños sí lo podían hacer.



Montamos un buen pollo a la seguridad de la torre y hablé por teléfono con el encargado en inglés, entendí que me comprara una camiseta en el shopping de en frente, pero el ticket de cenas finalizaba en una hora y no iba a dar tiempo, así que nos devolvieron el dinero y nos lo gastamos en el shopping entre ropa y una buena cena americana.

13 DE JULIO, ZHU JIA JIAO

Era nuestra última jornada completa en territorio asiático, esta vez nos llevaron en coche a la Venecia china, se denomina así la población de Zhu Jia Jiao, se trata de una población repleta de canales y con una cierta composición rustica y sabor a comarca pescadora. 


Llegamos temprano y visitamos unas callejuelas bastante curiosas y llenas de comercios, nos explicaron que la población no había sido engullida por las aguas, sino que había sido construida sobre un lago cenagoso a base de pilares.
Tomamos una de las embarcaciones, la quinta de nuestro viaje por China, y nos realizaron un recorrido de ida y vuelta por los canales más céntricos.


 Comimos allí y por la tarde nos volvimos para Shanghaí para hacer la maleta ya que muy muy temprano al día siguiente partíamos hacia Europa con sobrepeso en la facturación, pero no de kilos sino de vivencias, conocimientos y fotos.