domingo, 14 de diciembre de 2014

Vía Ferrata de Sacs

jornada anterior:
http://pelegrinajes.blogspot.com.es/2014/12/el-fracaso-de-benas.html

Domingo 14. Cambio de planes.

Amanece en la Senarta, el día parece menos frío aún, el cielo está cubierto pero no hace viento, será una jornada agradable. Yo no tengo ni hambre por la mañana, estaré incubando algo y no se trata de un huevo.


Según vimos por la tarde anterior la vía ferrata está bien comunicada y no tiene pérdida. Tomamos el desvío indicado en la carretera y situado a pocos metros de la glorieta del desvió a Cerler y recorremos la pista unos 100 metros hasta llegar a una edificación para el tratado de aguas del Esera, al otro lado del puente hay una central eléctrica. 


Aparcamos el coche antes de cruzar el puente, y ya podemos divisar la senda que se dirige hacia la ferrata. Nos colocamos los arneses, cascos, guantes y demás utensilios y con 2ºC en el termómetro nos dirigimos a pie de ferrata. 

Tras cruzar el puente la senda sale a la izquierda paralela al Río Esera, y bastante bonito, lo rodean grandes matorrales de boj. Tras 5 minutos de camino y antes de llegar a la tercera de las torres eléctricas está el desvío. V.F. y una flecha, no tiene pérdida.


Nos separamos de la senda inicial y ascendemos bruscamente por un corto sendero hasta llegar al pie del inicio de la vía ferrata, donde nos llevamos otra sorpresa.
Hay dos carteles que dicen que la vía ferrata está cerrada, además bien grandes, uno puesto por el ayuntamiento y otro en una especie de buzón en varios idiomas,  bufff!!!  -vaya fin de semana completito-



Le digo a Juanjo de tirar para arriba, pero rápido me para los pies, -y si nos multan, y si hay algo desinstalado, y si nos pasa algo y la fede no responde al ser una irresponsabilidad-.
Jurando en arameo, volvemos al coche, cagándonos en las prohibiciones y en la sociedad en general.

Nos montamos en el coche y volvemos a Benasque, allí topamos con un buen hombre (el cual no voy a decir su nombre, ni su ocupación), y nos comenta que sí, que está cerrada pero que la hace todo el mundo y que está bien toda la instalación, así que no tardamos en coger el coche de nuevo y volver a los pies de la misma.

Son las 11:30 y "sin vender una escoba". Hacemos caso omiso a los carteles y ahora sí nos disponemos a empezar la ferrata.
La componen tres partes bien diferenciadas; una primera con cable y clavijas de una inclinación media y resaltes divertidos, una segunda un tanto monótona de cables y cadenas por placas y una tercera divertida y casi vertical que es la más exigente. Comenzamos.

A primera vista el inicio no tiene muy buena pinta, toda la roca está mojada y las clavijas alejan lo justo para tener que realizar un par de apoyos en la roca mojada, ¡interesante!


Vamos ascendiendo, y la roca rezuma humedad y agua por todos lados, incluso crecen líquenes y musgos por medio de la vía. Ya nos da igual queremos actividad y mover un poco de adrenalina.


Por otro lado es lógico que esté así ya que transcurre el primer tramo por el fondo de un pequeño barranco y al final de la misma hay nieve.
Tras el primer tramo la vía sale un poco a la derecha, ahora por terreno seco, por momentos se pone vertical y asciende por unas presas de resina pegadas con sika, aunque de igual manera hay agarres en la roca bastante buenos.


Para terminar la placa una nueva serie de clavijas con cable, por terreno seco. Vamos bien.



Ganamos los primeros 100 metros de desnivel, hasta esta parte todo bien, ya se intuye un poco la dirección de la via, y se ven arriba los tramos verticales de la pared, hasta donde nos queda aún un poco por llegar


La vía se hace un poco monónota, ahora la dificultad está casi en parar para cambiar los cabos, más que en el ascender, son placas muy tumbadas en donde incluso no es necesario ni la seguridad del cable de acero, casi el único peligro es que no te caiga de arriba alguna piedra.


Sobre una veintena de cambios de cable nos depositan bajo el tramo vertical, este promete ser más interesante, además está cayendo agua de arriba continuamente, el inicio incluso desploma.


Iniciamos el tramo, y hay que tirar de brazos, los cambios de cable son continuos y cada pocos metros para mayor seguridad, además el cable está protegido con una especie de plástico, la verdad que está muy bien equipada por fixe, (ya se encargan de recordártelo en el inicio).


Paramos en los tramos verticales, para hacer algunas fotos, son una veintena de metros entretenidos.


La vía cambia de rumbo y ahora no asciende sino que hace una travesía a derechas, que me recuerda a las Clavijas de Cotatuero, la sensación de vacío va acrecentando.


Cuando parece que la vía ferrata termina, aun queda un pequeño tramo más arriba, además sale el sol por primera vez en el fin de semana. La verdad que lo único que se ha portado este fin de semana ha sido la meteorología.


Superamos la parte final donde hay un pequeño extraplomo que te hace cambiar los cabos en mitad del mismo y llegamos a la salida de la ferrata.


El final del cable da por finalizada la ferrata. Hemos tardado sólo 1 hora y 20 minutos y es que teníamos ganas de fiesta, después de la decepción de la jornada anterior.


No está todo hecho, y ahora tenemos que descender al coche, las marcas están claras; unos círculos rojos y amarillos pero lo que no está claro es el terreno, está lleno de nieve y vamos en zapatillas, las zapatillas del viaje. jejeje.


Nos las ingeniamos para no caer con la escurridiza nieve y es que el camino tiene inclinación, nos agarramos a pinos a matorrales y a todo lo que podemos, las zapatillas ya están caladas al poco tiempo y es que hay depositados unos 20 centímetros de nieve por toda la senda de descenso.


Unos 300 metros de desnivel de descenso que nos llevan al puente junto a la central eléctrica, lugar donde tenemos el coche.
Bueno pues por lo menos damos por finalizado el fin de semana con buena cara. Más contentos marchamos a Benasque donde desayunamos-almorzamos en el Aragüells,, desgusté la trenza de Huesca, con un café con leche y preparé el cuerpo para un largo viaje de vuelta.

sábado, 13 de diciembre de 2014

El fracaso de Benás.

Entre el tiempo meteorológico y los motivos laborales, había pasado más de un mes y medio para coincidir nuevamente con mi compañero más habitual de salidas.

El objetivo era muy ambicioso, pero nos veía capacitados para realizarlo; la idea inicial era el sábado ascender desde Llanos del Hospital hasta el Collado de Coronas pasando por el refugio de Renclusa y montar la tienda en el mismo collado, como alternativa si la nieve estuviera mal podía ser montar la tienda en el Portillón Superior.
Para el segundo día la idea era ascender hasta el Collado Maldito y realizar la cresta del Medio para volver a descender bien al refugio o bien al coche directamente, para volvernos el lunes a Madrid
A priori puede parecer un plan un tanto complicado por las fechas que son pero llevábamo un par de años realizando planning similares en diciembre con vivaqueos en altura y tresmiles a la segunda jornada. También éramos conscientes de que podíamos variar el plan y dirigirnos a otro plan menos técnico como Aneto o Maladeta o menos largo.

La meteorología, esa variante tan compleja últimamente también parece que nos iba a acompañar; una borrasca cruzaba toda la península pero más bien por la parte Oeste y Sur, por lo que parecía que en el Pirineo más Oriental la cosa iba a estar tranquila, como así fue.

Como siempre, salimos el viernes tras comer, a las 16:00 ya estábamos en marcha, un par de paradas, bocadillo para cenar y en Benasque a las 22:00 con 0ºC en el termómetro y cielo despejado. Subimos al Plan de la Senarta a vivaquear bajo techo y pusimos el despertador a las 7 de la mañana.

Sábado 13, múltiples cambios de planes.

A la hora establecida nos levantamos el cielo despejado igualmente y no parecía hacer especial frío, recogimos todo y subimos por la carretera hacia Llanos del Hospital, aparcamos en el primer aparcamiento ya que no pudimos pasar la barrera de control, ni alegando que íbamos a desayunar en el hotel. En el aparcamiento 4 o 5 vehículos militares y otra furgoneta sólo.

Mientras terminábamos de arreglar las mochilas apareció una nueva furgui, ¡ostíás si es Dani Moreno!, coleguilla del club, jeje. Charlamos un rato mientras llegaba algún que otro vehículo más y el Valle de Benasque comenzaba a recibir la luz del sol. -¡vaya sabadete y nos lo queríamos perder!-.


A las 9 de la mañana comenzamos la marcha por la carretera asfaltada del valle, rumbo al Hospital de Benasque. Un kilómetro más allá llegamos a la bifurcación donde comienza la pista de esquí de fondo, pista que tomamos y que está recién pisada y marcada.
El tiempo parece estable sólo hay nubes y un tanto negras por el Suroeste, por la zona del Posets, pero por las Maladetas está despejado.

Paralelos al Esera llegamos al Plan de Están, gran planicie donde la pista de esquí se recrea y varios pequeños ibones permanecen ahora bajo la nieve. La recorremos por la pista situada en la parte derecha y en su parte final y antes de pasar el puente sobre el río, tomamos un atroche utilizado usualmente por los esquiadores de travesía. Este fue nuestro mayor error.


Durante el primer tramo la huella de los esquís nos permitía progresar bien, pero al poco y cuando está se introdujo en el pinar y entre los matorrales de rododendro, la progresión se nos hizo penosa.
Pensamos que se trataba tan sólo de una primera zona, pero no fue así, y cada ciertos metros nos hundíamos hasta la ingle. No había otra solución y nos habíamos metido en la boca del lobo sin saberlo, la única era continuar y aprovechar los cortos tramos en donde no nos hundíamos tanto.

Las nubes se acumularon en la vertiente francesa.


Esperábamos llegar a alguna zona más clara de pinar, donde hubiera helado más y el manto aguantara, pero sólo eran espejismos. Ganar un poco de altura donde estuviera todo más consistente, pero nada cada pocos metros al agujero.
El salir de ahí te supone realizar un gran esfuerzo y el no poder coger un ritmo continuo te acaba minando y quemando.


Por segunda vez en mi vida estaba echando de menos las raquetas de nieve, no suelen ser mi artilugio preferido y casi siempre las suelen recomendar en los refugios para las aproximaciones con nieve, pero al final siempre las acabas porteando mucho más que usando, por no hablar de su incomodidad.


Llevábamos tres horas de marcha y tan sólo en la primera hora habíamos caminado por la pista cómoda, el resto penando con las mochilas de 15 kilos a la espalda.
El refugio de Renclusa tenía que estar cerca, podía ver el tejado entre los pinos, estábamos a su misma altura y escuchaba a Juanjo a lo lejos diciéndome que se bajaba. Le alenté un poco a seguir y realizamos un último esfuerzo para llegar al refugio tras 3 horas y 15 minutos desde el aparcamiento, casi nada, cuando lo normal son 2 horas.

En la puerta del refugio compartimos impresiones con otros grupos y la desilusión era generalizada, había grupos que habían tirado al Pico del Alba y estaban de vuelta, otros al Aneto y habían decidido cambiar de rumbo antes de tan siquiera llegar al Portillón Superior.
Había caído hace escasos 5 días la primera nevada importante de la temporada y ni siquiera había una cama adecuada de nieve, por lo tanto había nieve mala por todos lados.

Nos metimos en el refugio a tomar un "caldito renclusero" y a pensar ¿qué hacer con tal panorama?. No soy de rendirme fácilmente así que decidimos dirigirnos hacia el Pico de Alba y montar la tienda cuanto más alto podamos mejor o hasta que las fuerzas nos fallaran.

Nos calzamos las botas nuevamente, avisamos al guarda de nuestras intenciones y partimos rumbo al Alba.


No tardamos mucho en arrepentirnos de nuestras intenciones, en los primeros 100 metros de recorrido fueron varias las veces que metimos la pata hasta el fondo. Justo al tiempo que descendían por la pala cercana nuestro compañero Dani Moreno y su pareja, que habían ascendido al llano superior de los Ibones de Renclusa y ya iban de descenso tras encontrar la nieve de igual manera que en todo el recorrido anterior.


Por enésima vez, nos replanteamos la situación. Necesitábamos encontrar un plan B lo suficientemente apetecible como para descender al valle y a Benasque. ¿Pero el qué?
-¿Y si hacemos la Vía Ferrata de Sacs mañana?, Buena idea.
Con poco nos conformamos para buscar un motivo para descender. A las 13:30 tomamos la definitiva decisión de terminar con la actividad en nieve y descender rumbo al coche.


Volvimos a pasar junto a la Renclusa, aproveché para comunicarle al guarda nuestra nueva decisión de retirada y fuimos descendiendo esta vez por el Barranco de Renclusa hacia el valle principal, bajos de moral y con la lección aprendida.


Somos tipos positivos, por lo que no tardamos mucho en encontrar otros alicientes y comenzar a trazar otro plan para la tarde en Benasque y la jornada siguiente: -Pues tengo que mirar unas cosas en Barrabés, creo que juega el Rayo esta tarde, conozco un bareto, ¿unas cervecitas?, ¿unas pizza?.-

Realizamos una parada en las mesas de madera de la Besurta con nuestros amigos y comimos algo antes de  emprender el camino de nuevo, ahora por fin por terreno estable y pisado como es la pista de esquí de fondo que termina allí mismo.

Ahora la vuelta ya era otra cosa, a pesar de los 15 kilos de mochila, volvimos charlando para llegar de nuevo al aparcamiento a las 16:30 con el sol más bajo, todo más oscuro pero el Valle del Esera igual de bonito que siempre.


Tras cambiarnos las botas y guardar todo en el coche, arrancamos y marchamos valle abajo. Ya en Benasque la tarde pasa rápido, entre tiendas y cervezas. Después de cenar subimos nuevamente a la Senarta para dormir en el mismo lugar del día anterior y con la idea de realizar la Vía Ferrata de Sacs.

jornada siguiente:
http://pelegrinajes.blogspot.com.es/2014/12/via-ferrata-de-sacs.html












lunes, 10 de noviembre de 2014

Cabezo de Mijares y Torozo desde Serranillos

Con la vista puesta en la expedición de Enero, volvimos a salir con la idea de hacer algo rápido, con desnivel y kilómetros acumulados.

Encontrar alguna zona que no conociéramos era difícil en nuestra sierra madrileña, pero hacia Gredos y hasta el Puerto del Pico había una comarca que desconocía. Tras echar un vistazo a los mapas, descubrí que desde el Pico Casillas cerca de Cadalso hasta el Torozo en el Puerto del Pico, había un pico con una altitud ya considerable, se trataba del Cabezo de Mijares, probablemente el primer gran pico de la parte Este de Gredos.

Así que la cuestión era fácil, unir varios tracks de ascenso y sumar casi una treintena de kilómetros con itinerario de cuerda, partiendo de alguna de las poblaciones que lo circundan.
Con estos condicionantes salió lo siguiente:


Cerca de 30 kilómetros y 2000 de desnivel, todo ello partiendo desde Serranillos del Valle en la vertiente Norte.

track realizado en wikiloc:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8456256

Pasé la propuesta a algunos amigos y me siguió Javi Calleja, otro loco con ganas de comerse el mundo. Así que sólo nos faltaba esperar a que llegara el día. Eso sí, no nos lo iba a poner fácil la meteorología; día cubierto con posibilidad de lluvia por la tarde, bastante frío y nieve depositada en la sierra 3 días antes sobre la cota 1.800 metros. ¿Quien dijo que sería fácil?.

LLEGÓ EL DÍA.
Madrugamos en este festivo de la comunidad y salimos pronto de Parla rumbo a Serranillos, con la furgui a estrenar. -1ºC en noviembre y es que la comarca del Alto Alberche es fresca de narices.
El Tiemblo, Navaluenga y Burgohondo, fueron pasando pueblos hasta llegar a Serranillos, buscamos un bar para tomar un café que nos sacara del letargo pero todo cerrado y nadie por la calle. Así que a comenzar.

Nos pusimos "apretados" a la vez que "abrigados" e iniciamos la marcha con una mochila ligera. Comenzamos caminando por la carretera que va hacia Navarrevisca y a los pocos metros tomamos una pista a la derecha en ascenso rumbo a la sierra, por la que trotamos cuando esta llaneaba. A los lados encinas y algunas fincas de uso agrícola-ganadero.

A poco más de 500 metros la primera bifurcación, el track pone hacia abajo, pues nosotros hacia arriba, -¿ésto no se trata de subir?-, a partir de aquí guardamos el gps y comenzamos a improvisar.

Ascendemos levemente por la pista, a la derecha sale una nueva bifurcación con un cartel de madera que dejamos, continuamos rectos siempre dejando un barranco a la izquierda y llegando en otro medio kilómetro hasta una edificación. La pista hace una curva a derechas pero lo que tenemos claro es que hay que tirar hacia el Cabezo de Mijares que tenemos de frente hacia el Sur y algo nevado.

En la curva tomamos una senda hacia el arroyo y lo cruzamos para proseguir saltando una tapia de roca e introduciéndonos en unas cercas sin cultivo y con restos vacunos.
Por la zona de pasto se progresa bastante bien, hasta que topamos con otra valla, nos dirigimos rumbo a la loma descendente Norte del Cabezo, zona por la que estimamos que habrá menos nieve por arriba y podremos progresar mejor.

La altiva Picota de Serranillos la estamos dejando un poco a la derecha y nos estamos acercando al cauce de la Garganta del Cabezo, garganta que asciende hasta el circo que forman la Picota y el Cabezo y que tiene toda la pinta que de origen glaciar.


La progresión se hace un tanto penosa y aprovechamos unos trazos de acequias paralelos a una valla para ganar terreno, otras veces restos de caminos más bien de animales y en el peor de los casos tramos almohadillados de prado donde los tobillos calientan de lo lindo.

Llegamos a la garganta, para montarnos en la loma Norte del Cabezo cruzamos el arroyo por una pequeña zona de arbolado, que será la última de la subida y ahora sí comenzamos con el desnivel fuerte de ascenso.


 Ascendemos por bloques, echamos en ocasiones las manos y vamos ganando altura con rapidez en dirección a la parte alta de la loma, pero lo piornos nos comen literalmente, como es algo habitual en la querida Sierra de Gredos en cuanto te sales de las sendas.


Con el frío que hace (unos -2ºC), lo peor es pararse así que luchamos un poco con los citados matorrales y sobre los 1700 metros de altitud cogemos las primeras rocas que nos libran del temido vegetal. Intentamos ascender por ellas pero hay que tener cuidado con el hielo ya que ha caído una pelona de mucho cuidado esta madrugada y aún no da el sol en esta umbría vertiente.

A los 1.870 metros hacemos la primera parada de la jornada, aprovechamos unas rocas que nos quitan el viento de Sur que sopla moderado y comemos y bebemos algo, tras la primera hora y 10 minutos de marcha donde hemos ganado a pesar de ir a campo través 650 metros de desnivel.

Partimos de nuevo, ya comenzamos a pisar algunos tramos con nieve y salimos a la parte alta de la loma, donde cada vez hay más nieve. Comenzamos a ascender a ritmo sobre ellos y la nieve nos está comenzando a entrar por las zapatillas, cada vez es más copiosa y hay que subir de bloque en bloque para ganar altura.


Con cuidado y tensión, vamos aproximándonos al Cabezo de Mijares, las nubes están en la cuerda y a tenor de la velocidad a la que pasan el viento tiene que soplar bien de Sur. La verticalidad del itinerario va descendiendo, eso es buena señal, estamos a 2.000 y llevamos el corazón a tope, a ésto hemos venido.


Nos adentramos en la nubosidad y el itinerario ya es practicamente horizontal, vemos un gran mojón de piedras es la cumbre del Cabezo y hasta allí nos dirigimos. Está todo helado y hacia la vertiente Sur se aprecia que no hay excesiva nieve, quizás deberíamos haber subido por allí pero ya estamos arriba, por momentos se abre y en otros se cierra.
Hemos tardado 1h 50 minutos para los primeros 4,6 kilómetros de recorrido, los más difíciles tanto por desnivel como por condiciones fuera pista.


Continuamos que todavía nos quedan 25 kilómetros.
Ahora en leve descenso nos dirigimos hacia el Este por la parte alta de la cuerda. Los piornos son bajos y hay trazos de senda entre las piedras y la nieve, además de algunos hitos que vamos siguiendo.
Tras una breve depresión las nubes nos dejan ver la rocosa cumbre de la Picota de Serranillos más abajo hacia el Norte, por momentos pensamos si dirigirnos a ella o no, pero lo vamos a dejar ya que tiene algunas trepadas y está todo cubierto de nieve.


A la cumbre que si ascendemos es al Cabezo de Gavilanes, hay una escultura metálica arriba y parece que está abriendo, tiene muy buenas vistas hacia ambas vertiente, pero hacia el Cabezo de Mijares hay mucha nubosidad, al igual que hacia el Oeste, lugar por donde tenemos que continuar.


Tras echar algo al cuerpo continuamos intentando seguir el itinerario. La loma ensancha y no se sabe muy bien hacia donde continúa, hay varias líneas de hitos y vamos por terreno horizontal.
Tiramos de GPS y vamos rumbo SW, la niebla lo cubre todo por completo y seguimos el track pero sin saber exactamente si por loma, ladera, o donde.

Sobre los 2.000 metros la nieve desaparece, hemos dejado la nubosidad arriba y por una estrecha senda balizada con hitos hemos cambiado de dirección bruscamente, ahora nuevamente hacia el Oeste, además podemos ver más abajo el Puerto de Legarejo y más al fondo el de Serranillos, por donde ya pasa la carretera.
Hay que tener cuidado ya que desde un puerto a otro y para no ascender a una cota con 250 metros de desnivel más, hay que hacer un vadeo por el Norte, por la Cabecera de la Garganta de Pedro Bernardo.


La senda hacia el Puerto de Legarejo está muy bien marcada, ésto por fin nos permite trotar un poco para descender al puerto y perdemos desnivel con rapidez hasta pisar los verdes prados de la depresión.

Desde allí descendemos por un arroyo hacia el Norte, y a los pocos minutos de descenso cruzamos una valla de alambre a la izquierda y entre piornos nos dirigimos a un collado secundario.



 La cosa se presenta un tanto complicada, los piornos aquí están creciditos y se juntan en buenas masas.
Tomamos un par de trazas de animales y logramos salir de la masa arbustiva sin muchos problemas a pesar de las dudas iniciales. Nuevamente encontramos una seda procedente del valle que nos lleva por buen camino y nos saca de la espesura a los abiertos prados del collado.

Tras un poco de campo abierto y siguiendo dirección Oeste llegamos a una pista forestal que estábamos esperando "como agua de mayo". Esta pista se dirige 2 kilómetros más allá al mismo Puerto de Serranillos e iniciamos otro tramo de trote pista abajo rumbo al puerto que ya podemos ver en la lejanía.


La pista nos lleva a unas curvas que atrochamos por medio, intentado acortar algo, cosa errónea ya que nos vuelven a cortar el ritmo los arbustos por enésima vez y al final tardamos más que si hubiéramos cogido el camino largo.

Al fin volvemos a salir a la pista y terminamos de descender al puerto trotando, donde paramos para recuperar el aliento nuevamente con los primeros rayos de sol del día y tras los primeros 12 kilometros y casi 4 horas de recorrido. Y es que aún no hemos realizado ni la mitad del itinerario.


Estamos a gusto al sol, nos sentamos por primera vez a comer algo menos ligero que unas "almendrucas" y tras 10 minutos de relax continuamos con la historia.
El camino es lógico, una pista cementada asciende por la cuerda, pasamos una valla con puerta en lo que parecen unas instalaciones de agentes forestales y seguimos ascendiendo hasta unas antenas donde abandonamos la pista, que se dirige rumbo al norte y no nos interesa dicha dirección.

Vamos ascendiendo sin senda alguna, dejamos las antenas y el puerto abajo y vemos que la niebla se está apoderando de las partes alta de la sierra.


El desnivel acumulado va haciendo mella y es que llevamos ya más de 1500 metros de desnivel, parece que encontramos unas trazas con hitos y vamos ascendiendo por ellas los 300 metros de desnivel que separan el Puerto de Serranillos de una cota situada a 1850 metros, bajo la atenta mirada de las cabras montesas.


Dicha cumbre es amplia y la niebla lo cubre todo, cambiamos de rumbo hacia el NNW en dirección al Collado del Boquerón, collado por el que se accede a las Agujas de Villarejo, buena zona de escalada clásica.
Como no, tiramos de GPS entre la niebla que bastante húmeda nos comienza a hacer pensar que puede comenzar a llover. Desde el collado ascendemos la siguiente cota entre piornos que aún nos dejan caminar para ganar otros 250 metros de desnivel más.
Yo ya llevo los cuádriceps tocados así que vamos a ritmo, intentando no parar y tampoco forzar mucho la máquina para llegar en condiciones al Alto de los Corralillos situado ya a 2.000 metros de altitud.

Entre la niebla, pasamos por su alomada cumbre y continuamos la marcha en leve descenso, tan sólo nos queda 1,5 kilómetros para el Torozo y el resto es bajada.

Cómodamente llegamos al Collado del Risco, lugar a donde tendremos que volver para descender hacia las pistas dirección norte y acometemos la última de las subidas. El cambio de grupo muscular me cuesta cada vez más y tengo que parar a estirar los cuádriceps, ya veremos como llegamos a Serranillos, ya que aún nos quedan por recorrer más de 12 kilómetros.
Con un par de amagos de enganche muscular hasta que los caliento llegamos a la cumbre del Torozo, hay algo de nieve arriba y hace un viento fuerte de Sur, por abajo podemos ver la población de Cuevas del Valle y poco más ya que la niebla nos vuelve a cubrir.


Tras la foto pertinente y un pequeño ojeo al buzón metálico, iniciamos el descenso desde la cumbre del Torozo Norte, a donde hemos llegado tras recorrer casi 17 kilómetros y 1800 de desnivel, ahora el descenso se presenta interesante ya que no hay itinerario habitual de bajada e iremos improvisando sobre ortofotos que hemos visto en google earth y el GPS.


Volvemos por nuestros pasos hasta el Collado del Risco, allí las nubes las hemos dejado atrás y por sus prados un tanto embarrados descendemos rumbo al norte en busca de unos cortafuegos.
Pasamos junto a la Cabaña de los Cervunales, buen lugar para quedarse a dormir y continuamos hacia el norte.


Siempre nos mantenemos a la izquierda del Arroyo de la Olla hasta que llegamos a unos prados cercados con alambre, allí pastan unas vacas y la nieve desaparece, es hora de dirigirse hacia el Este en busca de un cortafuegos que tenemos localizado vía google earth y que hemos visto desde el Collado del Risco.


Atravesamos el arroyo y nos adentramos en un pinar. De un inicio no vemos ni rastro del cortafuegos y continuamos entre los pinos en dirección a Serranillos (es decir NE), hasta que llegamos pronto al mismo.

Por el cortafuegos vamos perdiendo desnivel bruscamente hacia el norte, hay tramos de piedra suelta y continuamos entre la linde de varios pinares. La dirección es perfecta ya que vamos directos a coger la pista principal que trascurre entre el Puerto del Pico y Serranillos del Valle de Oeste a Este.

El cortafuegos se hace largo, las piernas se notan, a pesar de que ya he pasado de sufrir con los músculos. Tras un par de kilómetros de cortaguegos llegamos a la mencionada pista, ésta tiene un mejor firme y parece que han pasado vehículos recientemente. La tomamos a la derecha, dirección Este e incluso trotamos varios kilómetros.
Nos dirigimos a la cabecera del Barranco de Homo y Navalvado, la pista realiza algunas curvas, pero es para evitar los diferentes arroyos que bajan al valle. Para superar alguno de ellos es necesario ascender pequeños tramos y ahí es cuando peor lo paso, así que decido terminar la jornada caminando rápido y sin trotar.
El último de los Arroyos nos regala un bonito salto de agua sobre granito, se trata del Salto del Boquerón, y es que aún la sierra nos regala bonitos rincones desconocidos para nosotros.

Llegamos nuevamente a un pinar reforestado, desde allí salen algunas pistas a ambos lados, pero nosotros continuamos recto por la principal, algunos vehículos todo terrenos nos pasan y es que ya se nota que la población tiene que estar cerca.
Sobre los 1500 metros de altitud llegamos a una bifurcación, la tomamos a la derecha hacia el Sur. Estamos situados sobre el pueblo de Serranillos ya, pero nos separan de él unos 250 metros de desnivel y la pista traza algunas zetas para llegar a ella.

Mediante el GPS, vemos que podemos atrochar bajando por el interior del pinar y salir más abajo a la carretera principal y eso hacemos, aunque es un error, ya que el piso del pinar está inclinado y tenemos que agarrarnos numerosas veces a los pinos y tocar el suelo en otras.
El pinar nos lleva a un pequeño arroyo, y la zona está un tanto embarrada, intentamos salir por el mismo cauce abajo y parece que la cosa transcurre bien entre alisos de ribera.


Al fin llegamos a la carretera, la misma da un buen giro, pero ya pasamos de más atroches y vamos a caminar por ella el kilómetro y medio que nos queda a pesar de que nos vamos alejando del pueblo que ya lo tenemos debajo.


La cosa se hace más llevadera por asfalto y es que parece mentira el itinerario tan irregular que hemos realizado, no ha habido muchos tramos de buen firme.
Hacemos la última curva y ya enfilamos el pueblo cuando................ comienzan a caer gotas, estamos ya en el interior pero, esto parece que va en serio, está cayendo más fuerte, más y más. Casi tenemos que echar una última carrera para no mojarnos, incluso nos cambiamos de ropa parte en el interior del coche.

El tiempo nos ha dado "cuartelillo", y comienza a caer una buena, hace 5ºC y esto hace una hora nos la hubiera hecho pasar canutas por allí arriba. Pero ya estamos en el coche y vamos rumbo a casa, calefacción a tope y orgullosos de la ruta realizada: 26,8 kilómetros y 1900 de desnivel positivo.


martes, 4 de noviembre de 2014

Próxima Expedición Patagonia 2015, información

Introducción:
Desde ya algunos años, me encanta realizar ascensiones a lo largo del planeta. Primero fueron los macizos cercanos; Alpes y Atlás y después tu radio de acción se va abriendo hasta que sin darte cuenta estás inmerso en un círculo vicioso que no te deja escapar sin la motivación, entrenamiento y adrenalina que se desarrolla en un viaje de este tipo.
Este año y con las vacaciones en Enero, el cerco se disminuye básicamente a montañas del hemisferio Sur, donde es Verano y aún así otros matices te llevan a elegir entre unos pocos destinos.
El elegido para este enero próximo es la Patagonia.

Sí, la Patagonia, allí no hay montañas altas, ni casi fáciles, ni casi montañas diría yo, todo son agujas de las más difíciles del planeta para escalar. Cerro Torre, Torres del Paine, Aguja Poicenot, Fitz Roy.


Un lugar donde el mayor handicap es la cambiante meteorología procedente del Pacífico.

Nuestro viaje se dividirá en dos partes: la primera la dedicaremos en realizar un trekking en el Parque Nacional de las Torres del Paine, dos días de descanso en Calafate, los cuales aprovecharemos para visitar los glaciares Perito Moreno y Upsala, vía kayak. Y una segunda parte donde realizaremos una expedición al Circo de los Altares, realizando la vuelta circular al Macizo del Cerro Torre y  algunos días de travesía glaciar por el Campo de Hielo Patagónico Sur, (del cual estoy prendado).

Aquí enlazo un video de nuestra segunda parte.

http://vimeo.com/15618983

Actualizado a domingo 9 de Noviembre.

Quedan unos 50 días para nuestra partida. Vamos tres integrantes del club, tres del Himalaya del año pasado, tres amigos.
Estamos organizando el planning y comienzan a surgir algunos problemas, sobre todo derivados de las fechas a las que nos dirigimos a la Patagonia.
El trekking de Torres del Paine lo vamos a tener que retrasar un día ya que las compañías de autobuses no operan el día 1 de Enero, tendrá que ser para el día 2 a las 5:30 de la mañana y el día 1 lo invertiremos en hacer turismo.
Nos dirigiremos al Glaciar Perito Moreno, situado a 80 kilómetros de Calafate y allí caminaremos un poco por los miradores de pasarelas y daremos una vuelta en barco. ¡qué remedio!.


Nos reunimos los tres hace una semana y tomamos algunas decisiones: para el trekking de las Torres del Paine dormiremos en tienda de campaña debido a los precios que hay por la zona, pero nos aprovecharemos de los refugios para comer y cenar la mayoría de los días y no penar con grandes mochilas.

De los dos días de descanso entre los trekking, el segundo de ellos nos dirigiremos al Chaltén donde emplearemos casi todo el día en alquilar trineos, raquetas de nieve, comprar gas, comida y el resto de alimentos necesarios para la gran aventura del viaje que será el atravesar el Campo de hielo patagónico en la vuelta al Cerro Torre.

Se trata de la tercera masa de hielo del planeta y sus mayores peligros son los vientos del Pacífico y los cambios repentinos de tiempo, para ello llevaremos dos días extras por si nos tuviéramos que quedar 24 horas metidos en la tienda, alguno de los días del trekk, algo por otro lado bastante normal en la travesía.


Actualizado Jueves 13 de Noviembre.

Durante estas semanas atrás hemos ido contratando desde España algunos servicios para ahorrar tiempo allí. Además la demanda es muy grande y ya estamos viendo que muchas cosas no están disponibles como ciertos buses o ciertos alojamientos. Nuestro planning inicial es el siguiente:

Miércoles 31.
Aterrizamos en Calafate a primera hora de la tarde. Por 270AR$ nos van a recoger al aeropuerto y nos llevarán a nuestro céntrico alojamiento, la hostería Sir Thomas. 540AR$ la triple.
http://www.booking.com/hotel/ar/hosteria-sir-thomas.es.html
No tendremos muchas ganas de fiesta esta nochevieja, así que saldremos a cenar y pronto a la cama.

Jueves 1.
Damos la bienvenida al año. Que mejor manera de ver el año que ir a visitar el famoso Glaciar Perito Moreno.
Hemos contratado un bus con guía que nos llevará a la zona de las pasarelas del glaciar y posteriormente nos darán una vuelta en barco por el lago y frente a los bloques de hielo. 470AR$ por persona.


A las 16 horas estaremos de vuelta en Calafate para preparar las mochilas ya que muy temprano salimos hacia el P.N. Torres del Paine.

Viernes 2.
A las 5:30 nos recoge el bus en el hotel. (1500AR$ x persona ida y vuelta). Marcharemos hacia el Sur, hacia las Torres del Paine, para llegar allí tras pasar la frontera a las 13 horas. En Laguna Amarga está la casa de recepción del parque, donde tendremos que sacar el permiso de acceso al parque (25 euros al cambio 18.000 pesos Chilenos).
Desde Laguna Amarga al Refugio Torres tomaremos un bus interno del parque y desde allí comenzaremos el trekk.
La primera etapa caminaremos desde el Refugio Torres hasta el Campamento Japonés y volveremos a Campamento Torres a dormir en tienda.


Sábado 3
La siguiente etapa nos llevará desde el Campamento Torres en descenso hasta el márgen de Lago Nordenskjold y desde allí al Refugio Cuernos 18 kilómetros y unas 7 horas de caminata para llegar al Refugio Cuernos donde acamparemos en sus cercanías.
Aprovecharemos la cercanía del refugio para desayunar y cenar en el mismo.

Domingo 4
Ascenderemos desde el Refugio Cuernos por el Valle del Francés y el Glaciar del mismo nombre pasando por el Campamento Italiano y llegando al Campamento Británico situado a 10 kilómetros y 5 horas del refugio. Desde allí volveremos a descender y nos dirigiremos hacia el Lodge de montaña Paine Grande, situado en el margen del Lago Pehoe. Acamparemos por la zona y nuevamente nos serviremos de las facilidades de alimento que nos dará el refugio.
9 horas totales
23 kilómetros de marcha.

Lunes 5
Saldremos del Paine Grande rumbo al Lago Grey. marcharemos hacia el norte durante gran parte del recorrido y nos habituallaremos en el Refugio Grey ya que vamos a pasar la noche en un campamento sin servicios, llamado Campamento Paso situado junto al Glaciar Grey.


Será una nueva jornada dura ya que se trata de:
22 kilómetros
7,5 horas.

Martes 6.
Se trata de una última y corta jornada de trekking.
Volveremos del Campamento Paso al Refugio Grey. Unos 6,5 kilómetros y 4 horas reseñadas.
Desde allí tomaremos un ferri por unos 45$ americanos, que nos llevará a realizar un paseo en barco por el Lago Grey y nos depositará en el Hotel Lago Grey dos horas después.
Desde el hotel tomaremos un autobús del parque que nos llevará nuevamente a Laguna Amarga, lugar donde tenemos que tomar el 4x4 de la agencia para que nos lleve a Calafate. Final del trekk y primera aventura.

Miércoles 7.
Este es nuestro día de reserva, dependiendo de como lleguemos a Calafate lo emplearemos en realizar algún tipo de turismo o simplemente a descansar. 
Nuestra morada será la Hostería Austral en Calafate, al igual que la noche anterior.

Jueves 8.
Por la mañana nos dirigiremos a la estación de autobuses para marchar a Chalten. Situado a 215 kilómetros y 3 horas de trayecto.
Una vez allí y tras hospedarnos en el Albergue de montañeros Pioneros del Valle, dedicaremos la tarde en alquilar todo aquello necesario para la gran aventura que es la expedición vuelta al Macizo del Cerro Torre.
Deberemos alquilar trineos, raquetas de nieve y comprar gas y alguna cosilla más, que llevamos ya cerrado con una tienda desde aquí.

Con todo cerrado para el día siguiente, cogeremos peso en la cena para una dura travesía de 8 días de duración.

Viernes 9.
Partimos del Chalten hacia el Río Eléctrico. Un vehículo contratado nos llevará hasta el Río Eléctrico unos 12 kilómetros de carretera, desde donde comenzará nuestro segundo trekk.


Desde allí iniciaremos la marcha Río Arriba durante 6 horas hasta llegar al Lago Eléctrico y su Campamento la Playita. Ya no hay nada donde comer, comprar ni "cagar". Es la primera de 6 jornadas de autosuficiencia, a las que se pueden sumar 2 más que llevamos extras para imprevistos meteorológicos muy comunes aquí.

Sábado 10.

Marcharemos del Lago Eléctrico hacia el Glaciar Marconi, este es uno de los puntos claves del itinerario. La caída de seracs es constante y deberemos elegir bien el momento para pasar. Iniciaremos la maniobras de glaciar, es decir ir en cordados, crampones y piolet ya que hay que sortear algunas grietas y a rezar para que en el Campo de Hielo Sur no haya mucho viento.
Si todo está bien, pasaremos por el Paso Marconi a montarnos a la tercera extensión de hielo del planeta. Si la cosa está fea por arriba, se puede montar un campamento intermedio en mitad del Glaciar Marconi junto a unos sercas, el Vivac Klaus o campemento serac lo llaman.

El objetivo es montarnos en el glaciar, por lo que si todo transcurre según lo previsto saldremos al Campo de Hielo Sur y montaremos campamento sobre el mismo. Asegurando la tienda al hielo con todas nuestras fuerzas, ya que los vientos aquí son muy muy fuertes y son el máximo peligro que podemos tener, ya han volado unas cuantas tiendas.
Serán unas 8 horas y 800 de desnivel positivo.

Domingo 11.

Saldremos de nuestro campamento glaciar rumbo a uno de los parajes más expectaculares del planeta; "El Circo de los Altares". Esta travesía la realizaremos con el trineo de carga y serán 20 kilómetros lineales de travesía por hielos, nieve y más nieve. Alucinante, sin palabras.


Lunes 12.

Durante esta jornada abandonaremos el Campo de Hielo Sur, tras 4 horas con raquetas nos dirigiremos hacia la Laguna de los Esquís. Zona más rocosa con restos de lagunas donde estaremos menos expuestos a los temibles vientos del Noroeste. Será una jornada más corta pero no por ello menos dura.

Martes 13.

Desde la Laguna de los Esquís nos dirigiremos en ascenso hacia la Laguna Ferrari y posteriormente hacia el Paso del Viento. Lugar desde donde iniciamos el descenso. En el descenso habrá que tener cuidado, hay restos de hielo y hay que cruzar el Glaciar Río Túnel, aproximadamente durante una hora. 


Para posteriormente y sobre una tirolesa cruzar el río que normalmente baja muy caudaloso. Además la tirolesa no sabemos en el estado que se encontrará.

Si todo marcha bien en 7 horas de marcha llegaremos a la Laguna Toro, campamento que montaremos por última vez, ya a 660 metros de altitud.

Miércoles 14.

Será el último día de marcha. 
Desmontaremos el Campamento de la Laguna Toro y descenderemos a Chaltén nuevamente, tras 6 horas previstas.
Nos esperan allí buenos asados y vinos para celebrarlo. Alojándonos de nuevo en Pioneros del Valle.

Jueves 15 y Viernes 16.

Son los días extras con los que contamos para realizar la travesía del Campo de Hielo Sur. Podemos tirar de ellos en cualquier momento e incluso los podemos usar para ascender al Cerro Gorra Blanca de 2900 metros.
Si no los usamos en la travesía, los utilizaremos para realizar turismo y preferentemente en una travesía en kayak por el Glaciar de Upsala, muy recomendable.

Sábado 17.

Será nuestra última jornada en tierras Argentinas, ya que por la tarde marcharemos al aeropuerto de Calafate para partir a España, vía Buenos Aires.

Eso es todo.


Ya tenemos logo y diseño de camisetas. El logo empleado será el siguiente.